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Hrant Melik-Shahnazaryan: “Pashinian no tiene una estrategia para el tema de Artsaj”

Politólogo experto en el diferendo de Karabagh

Ereván (Entrevistaron para Yerkir.am Roza Khachatyan y Nora Hayrapetyan).- Las negociaciones sobre el diferendo de Artsaj parecen haber quedado en punto muerto. ¿Puede considerarse la reunión Pashinian-Aliev en Dusambé (Capital de Tayikistán) como un nuevo comienzo?Shanazarian

Es casi imposible considerarlo así, solo puede ser tomado como un intento de restablecer los contactos. Sin embargo, esta instancia está en juego ante la perspectiva de la renuncia del premier. Debo decir que en tanto no se defina la situación política interna de Armenia, es difícil que comience un proceso de negociaciones. Está claro que Bakú, que siempre ha evitado el proceso de conversaciones, prefiriendo evitar la mesa de conversaciones y yendo en dirección a buscar el apoyo de ciertas estructuras y países que le pueden ser favorables. Aliev tiene en estos momentos los mejores argumentos para seguir dilatando las negociaciones. Por el momento no veo que existan posibilidades de reanudar el diálogo.

En otras palabras, la situación en Armenia se convirtió en un patio de recreo en manos de Aliev

Ciertamente, y no sólo en postergar las negociaciones. El anterior gobierno había obtenido cierto éxito en las conversaciones, aceptado por el propio Aliev. Además los acuerdos de Ginebra y San Petersburgo y su posterior confirmación no justificaron las expectativas de las autoridades azeríes. Aliev llegó a declarar que la parte armenia no puede presionarlos y que podrían llegar a rechazar esos acuerdos.

Desde este punto de vista el jefe de estado azerí no solo obtiene la suspensión del proceso de negociación, también queda en posición de evitar presiones previas. Los acuerdos alcanzados durante la reunión en Dusambé anularán los acuerdos de Viena y San Petersburgo. Y solamente formulando una promesa Ilham Aliev logra suspender la introducción de mecanismos de supervisión que aumentarían significativamente la presencia internacional en la frontera y provocarían el retiro de los francotiradores de la frontera. Aliev hace todo lo posible para enmascarar su próxima ofensiva militar y en Dusambé dio el primer paso.

Las declaraciones de Nicol Pashinian sobre los acuerdos con el presidente azerí fueron caracterizadas como inexpertas, ¿fue realmente así?

No sólo fue inexperiencia, sino que tuvo también negligencia porque notamos que el primer ministro está en estos momentos exclusivamente interesado en las elecciones parlamentarias anticipadas y trata de mantener fuera de su alcance todo lo que no esté relacionado con ese proceso. Vino, dijo “nos pusimos de acuerdo” y aseguró que a partir de ahora estará “todo bien”, agregando que “nada nos impedirá iniciar el proceso de elecciones extraordinarias”. Esto demuestra que Pashinian no ha analizado ni se ha ocupado en profundizar sobre este difícil tema porque evidentemente tiene otras prioridades.

No existen en la actualidad las mínimas condiciones para reanudar las negociaciones sobre Artsaj y la tarea de Armenia debe ser crearlas para retomar el proceso hoy interrumpido.

Aliev dijo que Pashinian le daba la impresión de ser alguien educado. ¿Esa apreciación puede influir en las decisiones del premier armenio?

Las decisiones del premier armenio son tan impredecibles y reaccionarias que son difíciles de adivinar. Tal vez sea su forma de ser que lo lleva a tomar decisiones circunstanciales y no de largo plazo. Pero, a pesar de todo, tengo la seguridad que no hay una sola persona en Armenia que tenga la ingenuidad de creer incondicionalmente en las autoridades azeríes.

La evaluación de Pashinian sobre Ilham Aliev tiene motivaciones políticas porque él quiere demostrar que Armenia está predispuesta y lista para las negociaciones. Esto en mi opinión es algo positivo y estoy en contra de las manifestaciones negativas en las redes. Sin embargo, haciendo notar que Pashinian no tiene estrategia alguna en la cuestión de Artsaj, sugeriría no entrar en demasiados detalles.

¿Azerbaidján utilizará en el futuro el acuerdo de Dusambé para negociar con Pashinian en lugar de hacerlo con Stepanakert?

Seguramente lo harán. También hay otras cosas preocupantes cuando el primer ministro dice que estamos de acuerdo y que ya no haremos nada. Que la frontera está en calma. Esta afirmación puede dar la impresión de que la tensión era provocada por ambas partes. El léxico diplomático debe ser utilizado con suma precaución. Cada palabra dicha puede ser luego empleada en contra nuestra. El premier Pashinian generó varias ocasiones para que se hagan declaraciones negativas para Armenia, incluso cuando en el transcurso de un reciente mitin en Ereván anunció el asesinato de un soldado azerí.

¿Qué se puede esperar de los líderes de los países en conflicto cuyos hijos sirven en el ejército, por ejemplo, en primera línea?                                                                 

Todo se puede esperar, en especial porque ambos mandatarios están trabajando hoy, no para resolver el diferendo, sino para satisfacer las expectativas de sus sociedades, dar tributo a los deseos populares y mantenerse en el poder. Ninguno de los dos tiene como prioridad la resolución pacífica del enfrentamiento. Desafortunadamente, ninguna de las dos sociedades tiene reclamos apropiados en sus demandas, ni aquí, ni en Azerbaidján.

El servicio militar de los hijos de los mandatarios puede ser interpretado de modo diferente. Aliev puede explicar que el deseo de recuperar Karabagh es tan grande que ha enviado a su hijo al frente. En tanto, Pashinian dice que no quiere la existencia de una guerra que lleve a su hijo al combate. Esto es algo bueno para los ojos del pueblo, pero no es más que una expresión de deseo.

Se dice que existe el temor en Azerbaidján de que la revolución armenia también pueda alcanzarlos. ¿Cree que ello sea posible?

Creo que existe ese miedo. Después de todo, este es un nuevo esquema que fue ensayado y funcionó. La humanidad tiene ahora otra manera de forjar una revolución y es posible que después de algún tiempo se intente ponerla en práctica en Azerbaidján. Pero no siempre es el pueblo el protagonista de una revolución, también lo son muchas organizaciones internacionales.

Azerbaidján es un país interesante en este sentido porque vemos que hay una dictadura que no le gusta a la sociedad, pero que ésta se ha adaptado a la misma, porque también hay recursos que el estado puede explotar a su favor.

Mientras el occidente tolere a Ilham Aliev, éste estará tranquilo, pero si surgen problemas, por ejemplo, debido al acercamiento entre Moscú y Bakú, no hay que descartar que esas herramientas de presión se apliquen en Azerbaidján.

¿Qué puede esperarse a partir del reciente bloqueo a la Asamblea Nacional de Armenia llevado a cabo por orden del premier Pashinian?

Creo que este es el primer fracaso de Pashinian en este último tiempo, porque a pesar de la movilización la ley fue aprobada. Pashinian ingresó al Parlamento, trató de negociar, pero se retiró sin alcanzar decisiones. También es posible que las declaraciones que efectuó compliquen la situación interna del país, como el anuncio de su renuncia y el avance contra la oposición, tal vez pensando en la presión popular.

Lo aprobado por los legisladores no va en contra del pueblo. Lo que hizo la Asamblea Nacional de Armenia fue crear garantías para que la labor parlamentaria no se fracture por factores exógenos. Los diputados no dijeron que no concuerdan con una futura disolución del Parlamento, pero al momento no han manifestado su postura ni que nominarán otro candidato a primer ministro que no sea Nicol Pashinian.

 

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