Ilham Aliyev usó el Foro Urbano Mundial de Naciones Unidas para difundir propaganda contra Armenia y Artsaj

El presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, utilizó la apertura de la 13ª Sesión del Foro Urbano Mundial de Naciones Unidas (WUF13), realizada en Bakú el 18 de mayo, para reiterar acusaciones contra Armenia y la República de Artsaj (Nagorno Karabaj), mientras omitió referencias a la destrucción del patrimonio cultural armenio en los territorios actualmente bajo ocupación azerbaiyana.
Durante el evento organizado por ONU-Hábitat, Aliyev afirmó que Artsaj y otras regiones “estuvieron bajo ocupación armenia durante 30 años” y sostuvo que ciudades como Agdam fueron “completamente destruidas y aniquiladas”.
“Observadores y visitantes internacionales compararon Agdam con Hiroshima”, declaró Aliyev, quien volvió a presentar la ofensiva militar azerbaiyana y el desplazamiento forzado de la población armenia de Artsaj como parte de un proceso de “reconstrucción” y “retorno”.
En su discurso, el mandatario azerbaiyano aseguró que Azerbaiyán está implementando un “Programa del gran retorno” y afirmó que más de 85.000 azerbaiyanos viven actualmente en los territorios de Artsaj, ocupados tras la guerra, bloqueo genocida y la ofensiva militar de septiembre de 2023.
Aliyev también volvió a utilizar la denominación “Khankendi” para referirse a Stepanakert y presentó a Shushí (rebautizada como Shusha) como “la joya de Karabaj”, señalando que la ciudad “se está reconstruyendo por completo”.
El presidente azerbaiyano sostuvo además que “a diferencia de quienes vinieron solo para destruir”, Azerbaiyán actúa como “dueño de la tierra”.
Sin embargo, en su exposición no hizo ninguna referencia a las denuncias internacionales sobre la destrucción sistemática del patrimonio cultural armenio en Artsaj bajo ocupación azerbaiyana, incluyendo iglesias, cementerios, monumentos y sitios históricos armenios.
Aliyev encabezó la ceremonia inaugural del foro junto a la directora ejecutiva de ONU-Hábitat, Anaclaudia Rossbach, y la primera dama Mehriban Aliyeva. Según cifras oficiales difundidas por Bakú, el evento contó con más de 45.000 participantes de 182 países.