La abogada Greta Galvaño Ter-Akopian denunció que una fiscalía archivó de forma irregular una causa por acoso callejero

16 de marzo de 2021

La causa de acoso callejero por la que la Dra. Greta Galvaño Ter-Akopian había conseguido un resarcimiento económico y la posibilidad de brindar charlas de violencia de género en el local gastronómico donde trabajaban los acusados, fue archivada por “falta de elementos de prueba”. La abogada y coordinadora de Libres de Acoso Callejero (LIDA) conversó con Diario ARMENIA y explicó cómo fue el proceso.

En diciembre de 2019 se conoció la resolución de la denuncia por acoso callejero que sufrió Greta Galvaño Ter-Akopian en un local gastronómico de Palermo, Argentina, cuya mediación civil culminó con un resarcimiento económico. La causa penal debía seguir su curso.

Desde aquel momento hasta marzo de 2021, Galvaño Ter-Akopian se presentó como parte querellante junto a su abogada Samanta Orloff, aportaron pruebas como la citación del encargado del local quien llevó la carta documento de despido de uno de los empleados, la copia del libro de quejas, un informe interdisciplinario que le realizaron en la fiscalía, declaró una empleada que estuvo presente en el local y chats con gente cercana donde le comentaba lo sucedido. “La fiscalía fue al local varias veces para pedir el libro de quejas y cámaras de seguridad que no encontraron pero yo sí pude encontrar una cámara del local contiguo”, dijo Ter-Akopian a Diario ARMENIA.

Con la pandemia, en marzo de 2020 se suspendieron los plazos procesales y la fiscalía cerró. Previamente, citaron a los dos empleados. Uno se presentó, declaró que no había acosado y culpó a su compañero que nunca fue pese a que la fiscalía lo citó varias veces. En última instancia fue citado bajo apercibimiento de declararlo en rebeldía, cosa que nunca sucedió. “La fiscalía tendría que haber elevado la causa a juicio y no lo hizo, dejó transcurrir los plazos para archivarlo y cuando le pedimos información nos contestaron que faltaban elementos de prueba”, agregó.

Galvaño Ter-Akopian explicó: “En lo que respecta a causas de acoso sexual callejero no se le puede exigir a la víctima pruebas que son imposibles de conseguir. Pero incluso en este caso conseguimos aportar muchísima prueba, hasta el mismo empleador que reconoció lo sucedido, algo inédito realmente”.

Según detalló la entrevistada, la fiscalía debe enviar el expediente a la fiscalía de cámara para que revisen si la resolución de archivo estuvo bien o no. Si estuvo mal hecha, el expediente vuelve a la fiscalía 1 y tiene que seguir con el proceso. “Si la fiscalía me rechaza la apelación puedo presentar un recurso de queja y ver si me lo otorgan y va al tribunal superior de justicia. Si me lo deniegan, el expediente se archiva definitivamente”, dijo.

Greta tuvo otra experiencia similar cuando un hombre la persiguió en su auto. Ese expediente se tramita en la fiscalía de género 18. En ese caso, la audiencia se realizó de manera virtual por la pandemia y en septiembre de 2020 llegaron a un acuerdo de indemnización y probation. “Pongo énfasis en el expediente que tramita en la fiscalía de género 18 porque la diferencia de trabajo es abismal, en un caso un hombre anónimo me persiguió en su auto y terminó con una probation. En este caso teniendo todo servido en bandeja la fiscalía 1 dejó pasar el tiempo para sacarse de encima la causa, es alarmante que se manejen así”.

Cabe destacar que la fiscalía 1 es donde tramitó el primer caso judicial de acoso callejero en Argentina que Greta Galvaño Ter-Akopian representó a la víctima Lucía Cabrera.

Sofía Zanikian
Periodista
sofi.zanikian@outlook.com

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