La Diócesis de la Iglesia Armenia en Uruguay rechazó la intervención del gobierno de Nikol Pashinyan en la Iglesia Apostólica Armenia y respaldó a Karekin II

La Diócesis de la Iglesia Armenia en Uruguay, encabezada por el arzobispo Hakob Kelendjian junto con el Consejo Central Administrativo, expresó el 4 de octubre en Montevideo su “firme rechazo” a la intervención del gobierno del primer ministro Nikol Pashinyan en los asuntos internos de la Iglesia Apostólica Armenia y manifestó su respaldo al Catholicos de Todos los Armenios Karekin II y a la Santa Sede de Echmiadzín, ante la hoja de ruta impulsada por las autoridades armenias respecto de la Iglesia y su conducción.
“La Diócesis de la Iglesia Armenia en el Uruguay expresa su profunda preocupación ante los recientes acontecimientos en la República de Armenia y, particularmente, ante la hoja de ruta planteada por el Gobierno encabezado por el Primer Ministro Nikol Pashinyan, respecto de la Iglesia Apostólica Armenia y su conducción”, señaló el comunicado.
La Diócesis rechazó cualquier intervención de las autoridades políticas en la organización interna de la Iglesia y defendió su autonomía institucional.
“Nuestra Diócesis manifiesta su firme rechazo a toda forma de intervención o injerencia del poder político en los asuntos internos, la organización y las autoridades de la Iglesia Apostólica Armenia, institución milenaria que ha acompañado al pueblo armenio a lo largo de los momentos más trascendentes y difíciles de su historia”, expresó.
El comunicado definió a la Iglesia Apostólica Armenia como “uno de los pilares fundamentales de nuestra identidad nacional, espiritual y cultural” y sostuvo que deben respetarse su autonomía, sus tradiciones y sus mecanismos institucionales.
“Su autonomía, sus tradiciones y sus mecanismos institucionales deben ser respetados, preservando claramente la independencia que debe existir entre las instituciones del Estado y las autoridades eclesiásticas”, afirmó.
En ese contexto, la Diócesis expresó “su pleno respaldo y solidaridad con Su Santidad Karekin II, Patriarca Supremo y Catholicós de Todos los Armenios, y con la Santa Sede de Echmiadzín”.
También reclamó que las diferencias entre el gobierno armenio y la Iglesia se canalicen mediante mecanismos institucionales.
“Las diferencias que puedan existir entre las autoridades de la República de Armenia y la Iglesia deben encontrar siempre caminos de diálogo, respeto institucional y concordia, evitando acciones que puedan profundizar divisiones dentro de nuestro pueblo o afectar la independencia de una institución que pertenece espiritualmente a todos los armenios”, señaló.
La Diócesis reafirmó desde Uruguay su compromiso con “la unidad de la Iglesia Apostólica Armenia, la defensa de su autonomía y el respeto de sus autoridades legítimamente constituidas”.
“Hacemos un llamado a la responsabilidad, a la prudencia y a la unidad, convencidos de que Armenia y su pueblo necesitan hoy instituciones fuertes, independientes y capaces de trabajar por encima de diferencias políticas circunstanciales”, concluyeron el arzobispo Hakob Kelendjian y el Consejo Central Administrativo de la Diócesis de la Iglesia Armenia en Uruguay.