La FRA-Tashnagtsutiún celebró sus 135 años con un acto en Buenos Aires marcado por definiciones políticas y llamado al cambio

14 de abril de 2026

La Federación Revolucionaria Armenia (FRA-Tashnagtsutiún) celebró su 135° aniversario en el Salón Tutundjian de la Asociación Cultural Armenia de Buenos Aires, en un encuentro comunitario denominado “Kini Litz” que reunió a una numerosa concurrencia de referentes institucionales, militantes y miembros de la comunidad en una jornada atravesada por la emoción, la identidad y el compromiso político.

Antes del inicio del acto, el primado de la Iglesia Apostólica Armenia para Argentina y Chile, el obispo Aren Shaheenian, bendijo a los presentes y sus mesas, y elevó una oración que dio apertura a la celebración en un clima de recogimiento.

El evento, organizado por el Gomidé Aram Manukian, convocó a asistentes de distintas generaciones y combinó momentos festivos con un fuerte contenido político. El conjunto Nor Arax, junto a Alejandro Chipian, aportó el marco musical con una seguidilla de canciones patrióticas y revolucionarias que encendieron el fervor entre los presentes, en un clima de participación activa y sentido de pertenencia. En ese mismo tono, uno de los momentos más intensos se vivió cuando jóvenes de la Unión Juventud Armenia subieron al escenario con banderas de Artsaj y de la FRA-Tashnagtsutiún, entonando canciones que fueron acompañadas con entusiasmo por el público, en una escena que condensó continuidad generacional, militancia y emoción colectiva.

El eje central de la jornada estuvo dado por el discurso del representante del Gomidé Aram Manukian, que combinó un recorrido histórico con un diagnóstico crítico del presente y un llamado directo a la acción. En un tono firme, el orador evocó los orígenes del partido y su rol en la organización de la lucha de liberación nacional, subrayando que el Tashnagtsutiún no nació como una mera declaración de intenciones sino como una herramienta concreta de acción. “Ese programa con el que emergía el Tashnagtsutiún no fue una mera declaración de intenciones”, afirmó, aludiendo a las acciones de autodefensa, las luchas revolucionarias y el proceso que llevó a la conformación de la Primera República de Armenia en 1918.

A partir de allí, el discurso se desplazó hacia el presente, con definiciones marcadas sobre la situación de Armenia y Artsaj. “Artsaj era el baluarte estratégico que protegía a toda una nación. Desde que fue ocupada por el invasor, ningún armenio puede sentirse seguro en su hogar”, sostuvo, para luego avanzar en una crítica directa al actual gobierno armenio: “Asistimos al vergonzoso espectáculo de que el gobierno de Armenia se haya convertido en la fuerza de ocupación de su propio territorio”. En esa línea, planteó que “Armenia necesita un cambio” y vinculó esa necesidad tanto con la situación del pueblo de Artsaj como con el rol de la diáspora, denunciando además el desconocimiento de las instituciones comunitarias y los intentos de fragmentación.

El orador puso el foco en la responsabilidad de la diáspora en el contexto actual, señalando la necesidad de repensar su organización y su funcionamiento, en sintonía con la conferencia que se desarrollaba simultáneamente en París sobre la movilización de las comunidades armenias. “A la diáspora le cabe la urgente tarea de pensarse a sí misma”, afirmó, al tiempo que destacó el rol de las instituciones como pilares fundamentales de la vida comunitaria: Homenetmen, HOM, Hamazkain, los colegios armenios y Unión Juventud Armenia fueron mencionados como espacios centrales para sostener la identidad y garantizar la continuidad de la lucha.

En ese marco, sostuvo que “necesitamos una comunidad despierta. Fuerte. Y eso no es posible sin ustedes”, en referencia al entramado institucional. La intervención también incluyó una reflexión sobre el momento histórico, atravesado por cambios en el orden internacional y por desafíos que exigen claridad de objetivos y preparación. “Somos lucha, no luto confortable”, fue una de las frases que sintetizó el tono general del mensaje.

En el tramo final, el discurso retomó el significado del mes de abril, señalando que “desde hace tiempo decidimos que era lucha y no luto”, en una reafirmación del sentido político de la memoria. También se evocó el valor simbólico del Salón Tutundjian como escenario de hitos de la comunidad, entre ellos el acto en el que el presidente Raúl Alfonsín utilizó públicamente la palabra “genocidio”, marcando un punto de inflexión en la lucha por el reconocimiento.

El cierre del acto estuvo cargado de emoción y de reafirmación de la identidad ideológica. Las consignas finales fueron acompañadas por el público en un clima de unidad y fervor: “¡Viva Armenia libre, unida e independiente! ¡Viva la República de Artsaj! ¡Libertad para los prisioneros armenios de Bakú!”, culminando con el tradicional “¡Guetsé Hai Heghapogagan Tashnagtsutiune!” (¡Viva la Federación Revolucionaria Armenia!).

La jornada tuvo además un momento de especial emotividad tras conocerse el fallecimiento de Luis Costanian, referente histórico de Homenetmen. En nombre de la Comisión Regional Sudamericana, el Dr. Alberto Aksarlian lo recordó como “un ejemplo de voluntariado y de entrega hacia la institución y hacia toda la armenidad”, repasando su trayectoria desde sus inicios en la Agrupación Ararat hasta su rol como uno de los organizadores de los primeros Juegos Navasartian. En un gesto que fue acompañado por todo el salón, pidió recordarlo no con un minuto de silencio, sino con un fuerte aplauso.

Entre los presentes se encontraban el primado de la Iglesia Apostólica Armenia para Argentina y Chile, el obispo Aren Shaheenian; el representante del Comité Central de la FRA-Tashnagtsutiún de Sudamérica, Hagop Tabakian; Cecilia Daghlian, miembro de la Comisión Central de Homenetmen Mundial; Pablo Sismanian por la IARA; Juan Berberian, presidente de Homenetmen filial Buenos Aires; Maral Torikian, presidenta de la Comisión Central de HOM; Alberto Aksarlian, miembro de la Comisión Regional de Homenetmen; Edgardo Kevorkian, presidente de Hamazkaín; Juan Karagueuzian, Director General del Colegio Armenio Jrimian y representantes de su Comisión Directiva; Mario Oundjian, Presidente del Colegio Armenio Arzruní; representantes de Unión Juventud Armenia de Buenos Aires (UJA); junto al dirigente político Facundo Tignanelli, presidente del bloque Unión por la Patria en la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires. La locución del evento la realizó Javier Damabache.

Fotos: Ani Chimavonian @phanichma

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