Los Parlamentos de Bélgica y Países Bajos aprobaron resoluciones que exigen la liberación de los prisioneros armenios en Azerbaiyán, el derecho al retorno de la población de Artsaj y el reconocimiento del Genocidio Armenio

20 de abril de 2026

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Azerbaiyán convocó el 20 de abril a los embajadores de Bélgica, Julien de Fraipont, y de Países Bajos, Marianne de Jong, en Bakú, en rechazo a resoluciones aprobadas el 16 de abril por los parlamentos de ambos países, que abordan la situación de los armenios y prisioneros de guerra, según informó la cartera diplomática.

Durante las reuniones, Azerbaiyán expresó “una enérgica protesta” contra los documentos, que calificó como “un nuevo intento temerario de socavar la soberanía e integridad territorial de Azerbaiyán, así como el proceso de paz en curso entre Azerbaiyán y Armenia”.

El gobierno azerbaiyano sostuvo que las resoluciones “se basan en valoraciones totalmente falsas e infundadas, que reflejan un sesgo antiazerbaiyano profundamente arraigado”, y consideró que contienen “afirmaciones inaceptables” que constituyen “graves violaciones del derecho internacional”.

Asimismo, rechazó “las referencias falsificadas sobre los territorios soberanos de Azerbaiyán” y negó las acusaciones vinculadas a la detención de ciudadanos armenios, calificándolas como “infundadas”.

Las autoridades de Bakú también señalaron que la adopción de estos documentos resultó “particularmente paradójica”, al coincidir con una reciente reunión entre los presidentes de los parlamentos de Armenia y Azerbaiyán, y exhortaron a ambos países europeos a “adoptar medidas efectivas” para evitar que sectores parlamentarios afecten las relaciones bilaterales.

El 16 de abril, la Cámara de Representantes de Países Bajos aprobó dos mociones impulsadas por el diputado Don Ceder, en las que se solicita la liberación de los prisioneros de guerra armenios detenidos en Azerbaiyán y el reconocimiento del Genocidio Armenio.

Ese mismo día, la Cámara de Representantes de Bélgica aprobó una resolución presentada por el diputado Michel de Maegd, que exige el derecho al retorno de la población armenia de la República de Artsaj (Nagorno Karabaj) bajo garantías internacionales de seguridad, la retirada de las fuerzas azerbaiyanas a sus posiciones del 12 de mayo de 2021 y una solución para la situación de los prisioneros y civiles armenios detenidos en Bakú.

Tras la aprobación de la resolución belga, la Federación Europea Armenia por la Justicia y la Democracia (European Armenian Federation for Justice and Democracy - EAFJD) expresó su respaldo a la iniciativa. Su presidente, Kaspar Karampetian, declaró: “La Cámara de Representantes belga ha adoptado una vez más una postura clara y firme. Fortalecer los lazos entre Armenia y Bélgica es un paso positivo para el futuro, pero debe basarse en la defensa de los derechos fundamentales del pueblo armenio. Esperamos ahora que el gobierno belga garantice que estas demandas se traduzcan en acciones diplomáticas concretas”.

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