Pashinyan descartó un referéndum sobre la adhesión a la Unión Europea y ratificó la permanencia de Armenia en la UEEA

El primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, descartó la posibilidad de convocar en el corto plazo un referéndum sobre la adhesión del país a la Unión Europea y reafirmó la continuidad de Armenia dentro de la Unión Económica Euroasiática (UEEA), el 1º de junio, en respuesta a la reciente declaración conjunta de Rusia, Bielorrusia, Kazajistán y Kirguistán que reclamó a Ereván definir “lo antes posible” su futuro dentro del bloque económico liderado por Moscú.
“Hacer un referéndum es ilógico, porque no hay justificación. Hoy, esa elección es teórica, y someter una elección teórica a referéndum no es ni sensato ni correcto”, afirmó Pashinyan al ser consultado sobre la posibilidad de una consulta popular para decidir entre la integración europea o la permanencia en la UEEA.
Las declaraciones llegaron pocos días después de que los presidentes Vladimir Putin, Alexander Lukashenko, Kassym-Jomart Tokayev y Sadyr Japarov reclamaran formalmente a Armenia que defina su orientación estratégica y anunciaran que la cuestión de la membresía armenia será debatida durante la próxima cumbre de la UEEA prevista para diciembre.
En ese documento, los cuatro mandatarios advirtieron que las aspiraciones europeas de Armenia contienen “riesgos significativos” para la seguridad económica de los países miembros y solicitaron la realización de un referéndum nacional sobre el tema.
Pashinyan respondió que Armenia continuará participando en la estructura euroasiática y sostuvo que todavía existe margen para desarrollar la cooperación económica dentro del bloque.
“Seguiremos trabajando con calma, en paz, sin nerviosismo ni discusiones en la Unión Económica Euroasiática. Estoy convencido de que aún tenemos potencial en este sentido, el cual aprovecharemos en un futuro próximo”, declaró.
Las tensiones entre Ereván y Moscú se profundizaron en las últimas semanas. Rusia impuso restricciones temporales a la importación de diversos productos armenios, entre ellos flores, verduras, bebidas alcohólicas y agua mineral Jermuk, mientras funcionarios rusos advirtieron sobre la posibilidad de revisar el precio preferencial del gas que recibe Armenia.
El vicepresidente del gobierno ruso, Alexei Overchuk, reiteró recientemente que Armenia no podrá encontrar una alternativa al suministro energético ruso.
“Nunca habrá otro gas que no sea el ruso. La cuestión es simplemente de dónde obtendrá Armenia el gas ruso y a qué intermediarios pagará”, sostuvo.
En paralelo, Pashinyan y Putin mantuvieron una conversación telefónica con motivo del cumpleaños del primer ministro armenio. Según informó el gobierno armenio, Pashinyan agradeció al mandatario ruso por sus “posiciones equilibradas en diversos temas que propician el diálogo” y por su apoyo. Desde Moscú indicaron que ambos dirigentes abordaron los resultados de la reciente reunión de la UEEA celebrada en Astaná.
El debate sobre la orientación geopolítica de Armenia también se convirtió en uno de los ejes centrales de la campaña para las elecciones parlamentarias del 7 de junio.
El expresidente Robert Kocharyan, líder de la alianza Armenia, advirtió que un alejamiento de Rusia tendría consecuencias graves para el país.
“Estamos hablando de la política exterior de Armenia: ¿se alejará Armenia de Rusia o mantendrá una política equilibrada? Las consecuencias son muy graves, porque afectará a la economía y la seguridad de Armenia”, afirmó.
Por su parte, Aram Sargsyan, líder del partido prooccidental República, consideró que las tensiones actuales con Moscú disminuirán después de las elecciones.
“El 8 de junio todo volverá a la normalidad. Las restricciones se levantarán y volverán a hablar de la amistad entre los pueblos armenio y ruso”, sostuvo.
La posición expresada por Pashinyan coincide con declaraciones realizadas días atrás, cuando aseguró que Armenia continuará intentando compatibilizar su acercamiento a la Unión Europea con su permanencia en la UEEA “durante el mayor tiempo posible”.
“Puede ser compatible hasta 2030, hasta 2035, hasta 2040, puede ser compatible hasta diciembre de 2026. El tiempo lo dirá. Es nuestra decisión soberana”, había declarado.
Armenia integra la Unión Económica Euroasiática desde 2015 junto a Rusia, Bielorrusia, Kazajistán y Kirguistán. En los últimos años, el gobierno armenio profundizó simultáneamente sus vínculos con la Unión Europea y Estados Unidos, una política que generó crecientes fricciones con Moscú.