Primeros jachkares inaugurados en México en conmemoración del 108º aniversario del Genocidio Armenio

25 de abril de 2023

El pasado sábado 22 de abril, como parte del 108º aniversario del inicio del Genocidio armenio. Se inauguraron tres jachkares en una Glorieta del pueblo de Panindícuaro, en el estado de Michoacán, ubicado en el centro occidente de México.

Jack Sahaguian y el autor. Glorieta del Jachkar, Paníndicuaro, Michoacán, 22 de abril de 2023.

Bajo el patrocinio de Jack y Diamandula Sahakian y su familia, los jachkares fueron fabricados en el pueblo de Tlalpujahua -también en el estado de Michoacán- por el maestro artesano Rigoberto y desde este sábado se han convertido en los primeros que se exhiben en un espacio público en México (en el año 2015, el Arzobispo Hovnán Derderian donó un Jachkar al Museo de las Culturas del Mundo en la Ciudad de México, y también hay algunos en casas particulares). La comunidad armenia de Michoacán es muy pequeña, además de la familia Sahakian en Morelia, la capital del Estado, también parte de la familia Antaramián vive en esa ciudad, Alain Avakian y su familia (armenios procedentes de Francia) radican en Uruapan, y la familia del pintor armenio nacido en Etiopía Vatche Guevdjelian en Erongarícuaro, cerca del lago de Pátzcuaro. De manera que en este estado los armenios no pasan de 15 personas. La gran mayoría de los armenios que viven en México están en la Ciudad de México, en Tijuana, en Acapulco, en Querétaro y desperdigados por el resto del país, siempre con números muy pequeños. Podemos estimar que el día de hoy hay entre 2500 y 3 mil los armenios mexicanos, pero ninguno vive en Panindícuaro.

Hayr Sasún Krikor Zumrookhdian con algunos estudiantes de escuelas públicas de Panindícuaro, foto Carlos Antaramián.

¿Entonces por qué en este pueblo se instala una glorieta con jachkares? Jack Sahakian me responde que una parte muy importante ha sido su amistad con el alcalde Manuel López Menéndez, quien lo ha invitado a invertir en el pueblo que tiene alrededor de 18,000 habitantes. Y también porqué desde hace muchos años viene a este poblado y siempre ha disfrutado de su clima y la calidez de su gente, además de que su padre Sarkís Sahakian (fallecido en agosto de 2016), lo acompañaba cuando hacía visitas de negocios y se sentaba en la Plaza Central donde observaba el reloj descompuesto de la Iglesia, y mencionaba que daría el apoyo necesario para que el reloj se arreglara, un proyecto que, a pesar de que Sarkís ya no está con nosotros, su hijo lo realizará muy pronto. Además, los jachkares son como los armenios, se instalan en lugares recónditos que parecen aislados del resto del mundo, pero siempre llevan la cultura armenia en el corazón, como los símbolos de eternidad que tienen las cruces de piedra en el centro.

Hayr Sasún Krikor Zumrookhdian bendiciendo los jachkares, Glorieta del Jachkar, Paníndicuaro, Michoacán, 22 de abril de 2023. foto Carlos Antaramián.

En efecto, una parte de la historia de la diáspora armenia ha sido la construcción de Iglesias o jachkares en lugares que podrían parecer alejados de todo; Suazilandia, Singapur, Madrás (India), Dhaka (Bangladesh), Gherla (Rumania), entre muchos otros lugares que atestiguan la presencia armenia con sus iglesias. Los jachkares también acompañan la dispersión del pueblo armenio; 30 jachkares en Francia, en Madrid, en Sydney, en diversas ciudades de Sudamérica y en muchos otros lugares alrededor del mundo. Ahora podemos añadir tres hermosos jachkares en Panindícuaro, los primeros en México.

La inauguración contó con la presencia de la embajadora de Armenia en México, Armella Shakaryan, de Hayr Sasún Krikor Zumrookhdian, en representación del arzobispo primado de la diócesis de occidente de la Iglesia armenia de América del Norte Hovnán Derderian, del Cónsul de Armenia en Michoacán Jack Sahakian, de la diputada federal por el estado de Michoacán Berenice Juárez Navarrete, del presidente de la Unión Libanesa Cultural Mundial Nabih Chartouni, del alcalde de Panindícuaro Manuel López Menéndez y de su cabildo, además del general Alfredo Ortega Reyes, Secretario de Seguridad Pública de la zona.

Antes de bendecir los jachkares, el Padre Sasún pidió a los cerca de 150 asistentes, estudiantes de diversas escuelas y público en general, que vieran a estas cruces de piedra como un “monumento viviente para los santos del Genocidio armenio de 1915”. Es importante notar que en 2015 los mártires del genocidio fueron santificados, por lo que ahora la Iglesia armenia considera que los masacrados durante el genocidio ya no necesitan misas de réquiem (reposo) sino que ya están contemplando la gracia de Dios, por lo que ya pueden interceder por los fieles. Así se los hizo saber al decirles que “este millón y medio de santos intercederán por ustedes el Día del Juicio Final” y los jachkares “serán testigos silenciosos por siglos y señal innegable de que los armenios viven y prosperan en estas tierras”. A poco pasos de la Glorieta, y como un símbolo anticipatorio, hay una agencia funeraria con el nombre de San Judas Tadeo, el evangelizador de Armenia, el culto a este santo fue introducido en México en la década de los 40 del siglo XX y desde entonces se ha ido expandiendo, convirtiéndose quizá en uno de los santos más populares en el país. Un santo que representa la unión de México y Armenia.

Paníndicuaro es un pequeño pueblo con un alto índice de migración, sin embargo, tiene amplias posibilidades de convertirse en un polo de desarrollo industrial y comercial. Se encuentra a pie de una autopista que comunica la Ciudad de México con Guadalajara, a menos de una hora está la zona de Tequila, productora del más famoso elíxir mexicano, también a una hora, hacia Uruapan, está la zona más importante del mundo en producción de aguacate, en esta región se produce fresa, y Michoacán es el principal productor del país, de manera que quizá en algunos años el pueblo atraiga grandes inversionistas. Lo que es innegable es que ya está en el mapa de la diáspora armenia.

Carlos Antaramián

 

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