Siete fuerzas políticas impugnaron ante el Tribunal Constitucional los resultados de las elecciones parlamentarias de Armenia

19 de junio de 2026

Siete fuerzas políticas de Armenia presentaron el 19 de junio recursos ante el Tribunal Constitucional para impugnar los resultados de las elecciones parlamentarias del 7 de junio, en las que el partido gobernante Contrato Civil obtuvo la mayoría parlamentaria, según los resultados certificados por la Comisión Electoral Central.

Entre las fuerzas que acudieron al Tribunal Constitucional se encuentran las alianzas Armenia Fuerte y Armenia, que lograron ingresar a la Asamblea Nacional, y otros cinco partidos que quedaron fuera del Parlamento. Según los resultados oficiales, Contrato Civil obtuvo 64 escaños, Armenia Fuerte consiguió 29 bancas y la alianza Armenia logró 12.

El bloque Armenia Fuerte, liderado por Samvel Karapetyan, solicitó que se anulen los resultados electorales o que se convoquen nuevas elecciones. La portavoz de la fuerza, Marianna Ghahramanyan, informó que el representante del bloque, Aram Vardevanyan, presentó el recurso ante el Tribunal Constitucional.

Vardevanyan sostuvo que la denuncia se basa en sentencias de tribunales administrativos y en hechos que, según la fuerza, demostrarían irregularidades durante el proceso electoral. “En cuanto a las irregularidades electorales cometidas por las autoridades, contamos con varias sentencias de tribunales administrativos, hechos objetivos, todas ellas a nuestra disposición, y también se encuentran ante el Tribunal Constitucional”, afirmó.

El dirigente señaló que entre los elementos presentados figuran una sentencia relacionada con incitación al odio y otra sobre presunto abuso de recursos administrativos.

El partido Alas de la Unidad, encabezado por Arman Tatoyan, también acudió al Tribunal Constitucional para pedir la nulidad de los resultados y la repetición de las elecciones. El partido Democracia, Ley y Orden, liderado por Vardan Ghukasyan, presentó una solicitud para que se declare inválida la decisión de la Comisión Electoral Central.

El partido Nueva Fuerza, encabezado por Hayk Marutyan, también impugnó los resultados. Hakob Karapetyan, representante de la fuerza, afirmó que existen “profundas preocupaciones y dudas sobre la legitimidad del gobierno formado a raíz de los resultados electorales”.

“Nos referimos al uso de los recursos administrativos, la distribución desigual de los recursos públicos, incluidos los medios de comunicación públicos, especialmente la televisión, y las declaraciones periódicas sobre sobornos electorales, que en nuestra opinión deberían haber sido objeto de una evaluación específica”, declaró Karapetyan.

El bloque Armenia, liderado por el segundo presidente Robert Kocharyan, presentó su propio recurso para que las elecciones sean declaradas nulas. Artsvik Minasyan, candidato a diputado de la alianza, afirmó que el gobierno “ha utilizado todos los recursos administrativos” durante la campaña.

“Es obvio que este Tribunal Constitucional no es capaz de actuar, y si tiene la voluntad suficiente para, al tiempo que deja constancia de las verdades evidentes, reconocer que las elecciones son inválidas y llevar a cabo otra misión importante: garantizar la constitucionalidad, para dar la oportunidad de prohibir que esta unidad política ilegal y su líder gobiernen el país en el futuro, significa que el pueblo podrá unirse, organizarse y celebrar unas elecciones normales”, sostuvo Minasyan.

El Partido Armenia Próspera, que quedó fuera del Parlamento pese a haber obtenido cerca de 60.000 votos, también impugnó los resultados ante el Tribunal Constitucional. La fuerza recibió el 3,989% de los votos y no alcanzó el umbral del 4% necesario para acceder a representación parlamentaria.

La portavoz del partido, Iveta Tonoyan, afirmó que la presentación judicial no responde únicamente a los intereses de Armenia Próspera. “Hemos anunciado que lucharemos por todos los medios legales para que se haga efectivo el derecho al voto de nuestra población, de nuestro pueblo, y hemos recurrido a todas las vías legales posibles. Esto no tiene nada que ver con la lucha por los intereses del Partido Armenia Próspera; todo este proceso se trata simplemente de restablecer la justicia”, declaró.

Tonoyan cuestionó además las irregularidades registradas en centros de votación donde sufragaron soldados y sostuvo que la responsabilidad por la organización del proceso recae sobre las autoridades.

El partido Por la República, liderado por Arman Babajanyan, también presentó un recurso ante el Tribunal Constitucional. Ruben Mehrabyan, representante de la fuerza, explicó que el objetivo es obtener “una valoración jurídica de los sobornos electorales masivos y evaluar hasta qué punto influyeron en el resultado final”.

De acuerdo con la legislación armenia, el Tribunal Constitucional debe decidir sobre la admisibilidad de las solicitudes en un plazo de dos días desde su presentación. Si los recursos son admitidos, se designará un juez instructor y el caso será examinado mediante procedimiento oral. El tribunal tiene un plazo máximo de 15 días desde la presentación de la solicitud para dictar sentencia.

El Tribunal Constitucional puede confirmar la decisión de la Comisión Electoral Central o declararla inválida. En ese caso, puede reconocer los resultados como inválidos, determinar un nuevo orden de distribución de mandatos o convocar una segunda vuelta electoral.

Desde el oficialismo, la diputada de Contrato Civil Alkhas Ghazaryan rechazó las acusaciones de la oposición y afirmó que las elecciones fueron libres, transparentes y legítimas.

“Una vez concluidos estos procesos, todos llegarán a la conclusión de que, en general, las elecciones se celebraron de forma libre, transparente y legítima”, afirmó.

La legisladora acusó a la oposición de haber intentado deslegitimar los comicios y de organizar maniobras vinculadas con sobornos electorales.

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