UGAB Buenos Aires distinguió a sus nuevos Miembros Honorarios 2026

En el marco del 120° aniversario de la Unión General Armenia de Beneficencia (UGAB) a nivel mundial y del 115° aniversario de UGAB Buenos Aires, se realizó en esta ciudad el acto de distinción de los nuevos Miembros Honorarios 2026.
La actividad reunió a dirigentes comunitarios, invitados y representantes institucionales en una jornada en la que se reconoció la trayectoria y el aporte de distintas personalidades vinculadas a la vida pública, profesional y comunitaria.
Durante la apertura del acto, el presidente de UGAB Buenos Aires, Carlos Margossian, repasó la historia de la institución desde su fundación en 1906 y recordó el rol que cumplió acompañando a los inmigrantes armenios llegados a la Argentina después del Genocidio Armenio. También destacó el trabajo desarrollado por UGAB Buenos Aires en los ámbitos cultural, social, educativo y comunitario a lo largo de más de un siglo
Con presentaciones a cargo del propio Margossian y de la secretaria ejecutiva Zaruhí Nazarian, fueron distinguidos el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri; la Dra. Lucía Kazelian; el periodista Darío Mizrahi; la Dra. Astrid Margossian y el ingeniero Miguel Harutiunian y Aeropuertos Argentina.

Durante su intervención, Jorge Macri destacó el aporte de la comunidad armenia a la vida cultural, educativa y social de la ciudad y sostuvo que Buenos Aires “no sería la misma” sin la presencia armenia. También se refirió al reconocimiento internacional del programa educativo TUMO, iniciativa nacida en Armenia orientada a la formación tecnológica y creativa de adolescentes, y señaló que la Ciudad de Buenos Aires contará próximamente con una tercera sede. Además, recordó la importancia de mantener viva la memoria del Genocidio Armenio y advirtió sobre los riesgos de naturalizar la indiferencia frente a las tragedias humanitarias.
Por su parte, la Dra. Lucía Kazelian definió la distinción como “muy especial” y recordó la influencia de su familia en la construcción de su identidad. “Mis padres me enseñaron el amor por la armenidad”, expresó.
El periodista Darío Mizrahi destacó el valor de las instituciones comunitarias y del “sentido de pertenencia” como herramienta de construcción social. “El sentido de pertenencia es crucial para poder ser una persona que tenga condiciones de aportar a la sociedad”, afirmó, al tiempo que vinculó ese proceso con la transmisión familiar de valores y con su acercamiento a la comunidad armenia.
La Dra. Astrid Margossian repasó parte de su trayectoria en medicina e investigación científica, vinculada actualmente al desarrollo de herramientas de inteligencia artificial aplicadas al diagnóstico oncológico. También recordó las dificultades que enfrentaban las mujeres en la formación médica décadas atrás. “Fue una época de discriminación explícita para las mujeres en las residencias”, expresó al recordar sus primeros años en cirugía general. Margossian también destacó el acompañamiento de su familia y su vínculo sostenido con la comunidad armenia tanto en Argentina como en el exterior.
El empresario Miguel Harutiunian recordó su llegada a la Argentina desde Armenia y destacó el rol de la comunidad armenia local en ese proceso de integración. “Desde el primer momento de haber pisado esta bendita tierra, me sentí como un argentino más”, expresó. También señaló la importancia que tuvieron el idioma español y los vínculos comunitarios en su vida personal y profesional.
Al explicar el reconocimiento otorgado a Aeropuertos Argentina, representada por Daniel Ketchibachian, por su labor de desarrollo en Armenia y por la colaboración sostenida con la comunidad armenia, Margossian destacó el valor simbólico que representa para muchos armenios de la diáspora arribar al aeropuerto Zvartnots de Ereván y encontrar allí el logo de Aeropuertos Argentina.
Daniel Ketchibachian repasó parte del trabajo desarrollado por Aeropuertos Argentina tanto en Argentina como en Armenia bajo el liderazgo de Eduardo Eurnekian, y destacó especialmente las transformaciones impulsadas en infraestructura, conectividad y desarrollo económico.
Ketchibachian también puso el foco en el papel de las instituciones armenias en la continuidad comunitaria y en la transmisión identitaria entre generaciones. “Los que producen armenios no son los padres, son las instituciones”, afirmó. Además, sostuvo que los desafíos actuales de la diáspora exigen “instituciones más unidas y trabajando en equipo” para sostener el legado comunitario hacia el futuro.
El Primado de la Iglesia Apostólica Armenia para Argentina y Chile, monseñor Aren Shaheenian, destacó durante su bendición final “la vigencia de los valores que nos unen como pueblo” y llamó a continuar fortaleciendo los espacios comunitarios, educativos y culturales entre generaciones. y subrayó la importancia de continuar fortaleciendo espacios de encuentro, compromiso y construcción comunitaria. También remarcó el papel de la solidaridad, la educación, la cultura y el servicio como valores centrales en la vida de la comunidad armenia y llamó a transmitir esperanza y ejemplo a las nuevas generaciones”.