Una funcionaria del Museo del Genocidio Armenio renunció luego de que el régimen de Nikol Pashinyan la obligara a censurar al Catholicos Karekin II

02 de mayo de 2026

La jefa del departamento de relaciones externas y medios de comunicación del Museo-Instituto del Genocidio Armenio, Karine Harutyunyan, renunció a su cargo el 2 de mayo luego de que se eliminara una publicación sobre la visita del Catholicos de Todos los Armenios, Karekin II, en el marco de la conmemoración del 24 de abril.

La decisión de retirar el contenido fue ordenada por el director interino del museo, Hrachya Tashchyan, lo que generó cuestionamientos internos sobre la independencia de la institución. Harutyunyan explicó: “A raíz de dos incidentes, me di cuenta de que el Museo-Instituto del Genocidio Armenio es visto como una institución política, lo que significa que debe mantener una línea política”.

Según relató, la cobertura de la visita de Karekin II seguía el protocolo habitual, que incluye menciones tanto a funcionarios estatales como a autoridades religiosas. Sin embargo, horas después de su publicación, el contenido fue eliminado. “Él dijo: ‘Somos una institución estatal, no una institución independiente y no podemos actuar por nuestra cuenta. Por favor, elimine ese texto’”, afirmó Harutyunyan en referencia a Tashchyan.

La exfuncionaria sostuvo que la decisión no fue espontánea y señaló que la institución comenzó a actuar bajo criterios políticos. “Cuando empecé a trabajar en el Museo-Instituto del Genocidio Armenio, vine con la idea de que se trata de una institución nacional y apolítica”, expresó.

Desde el propio instituto también se manifestaron preocupaciones. Suren Manukyan, jefe del departamento de estudios comparativos sobre el genocidio, afirmó: “No quisiera que nuestro instituto se convirtiera en un escenario para juegos partidistas” y agregó que se trata de “una estructura de importancia nacional”.

Este caso se suma a antecedentes recientes dentro de la misma institución. El 12 de marzo, el primer ministro Nikol Pashinyan confirmó que ordenó la renuncia de la entonces directora Edita Gzoyan tras entregar al vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, un libro sobre la República de Artsaj (Nagorno Karabaj) durante su visita a Tsitsernakaberd. “Sí, fue por orden mía; le pedí que escribiera una carta de renuncia”, afirmó Pashinyan, quien calificó el gesto como “una acción provocadora que contradecía la política exterior del gobierno” y sostuvo que “cualquier funcionario estatal que diga algo que contradiga la política exterior del gobierno será destituido”.

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