La situación política en Armenia, por Garó Armenian.

Una revolución que no llega

29 de enero de 2020
KAREN MINASYAN/AFP/Getty Images

Con la clara intención de sostener la maquinaria del poder y con la misión de detener el avance de la FRA - Tashnagtsutiún, desde el oficialismo están saturando las redes sociales con todo tipo de entradas con comentarios y afirmaciones falaces sobre el partido para desacreditarlo.

Pareciera que el campo de batalla ya no tiene límites. Ese escenario se trasladó a la política interna. Las agresiones tienen lugar incluso en la misma Ereván. Y el objetivo es nuestra política nacional, nuestra ideología nacional. Nuestra oposición a las fuerzas internas que condicionan a nuestro pueblo. La finalidad de estos ataques es la fuerza política nacional que se niega a aceptar el statu quo impuesto a nuestro país. Ese partido que se niega a obedecer al nuevo régimen que en sí mismo no es más que el nuevo instrumento del sistema de monopolios.

En el contexto del Movimiento Popular, la maquinaria arribada al poder y que aún se declara como una revolución, revela cada vez más su verdadero carácter. Lo dije oportunamente: de ningún modo esta administración es revolucionaria y afirmé que la verdadera revolución aún está por llegar.

La revolución puede llegar si el gobierno de Pashinyan decide llevarla a cabo, pero hoy queda claro que dicha meta no puede alcanzarse con la ideología y los funcionarios de este gobierno. Una revolución exige un cambio estructural y requiere el desmantelamiento total de todo aparato monopólico y una justa redistribución del ingreso nacional.

Es imperativo que las fuerzas productivas que explotan al país sean llevadas a un campo competitivo. Esto puede lograrse sin grandes contratiempos. La masa laboral de Armenia necesita poder salir de su condición de esclava. Esa misión pertenece hoy a la oposición extraparlamentaria y la Federación Revolucionaria Armenia está llamada a liderarla. No intenten distorsionar los límites, y en especial no busquen tergiversar los hechos. El aparato de propaganda montado es el mayor enemigo de su causa política. El Tashnagtsutiún fue la única fuerza real en la lucha contra el gobierno anterior. Están tratando inútilmente de rebatir este hecho real. Luchamos desde dentro del gobierno y obtuvimos logros significativos. Pero no pudimos desarticular el sistema de monopolios y confesamos que nuestra labor estuvo lejos de ser considerada terminada. La FRA - Tashnagtsutiún está siempre dispuesta al diálogo y la cooperación con nuestros interlocutores, si ellos están dispuestos honestamente a unírsenos en la tarea de implementar los imprescindibles cambios a nuestro sistema, lo que es nuestra meta revolucionaria.

Nuestra prioridad no son ustedes. Nuestra prioridad son nuestro pueblo y nuestra patria. Y ellos, -como la revolución- no son un lema para el Tashnagtsutiún. Nuestro trabajo está frente a nosotros y no se detendrá jamás.

Garó Armenian

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