La Embajadora argentina Mariángeles Bellusci participó de una operación de propaganda de Azerbaiyán en Artsaj para normalizar la limpieza étnica de la población armenia

La Embajadora de Argentina en Azerbaiyán, Mariángeles Bellusci, participó el viernes 11 de septiembre de una visita organizada por el régimen de Ilham Aliyev a la República de Artsaj (Nagorno Karabaj), junto con representantes diplomáticos de otros 57 países y nueve organizaciones internacionales, en una operación destinada a difundir la narrativa oficial azerbaiyana sobre los territorios que quedaron bajo su control después de la guerra de 2020, el bloqueo genocida y la ofensiva militar de septiembre de 2023, que provocó el desplazamiento forzado de más de 100.000 armenios nativos y completó la limpieza étnica de Artsaj.
La visita de Bellusci ocurrió además a pocos días de cumplirse un nuevo aniversario de la ofensiva que Azerbaiyán lanzó el 19 de septiembre de 2023 contra Artsaj y que culminó con la expulsión de prácticamente toda su población armenia. La representante argentina recorrió así ciudades vaciadas de sus habitantes originales como parte de una delegación organizada por el mismo Estado responsable de su desplazamiento.
El recorrido incluyó Stepanakert (rebautizada Khankendi por el régimen de ocupación), capital de Artsaj, y Shushí (rebautizada Shusha por el régimen de ocupación). Las autoridades azerbaiyanas llevaron a los diplomáticos a distintos sitios seleccionados para presentar las obras realizadas por Bakú y reproducir la acusación oficial de “vandalismo armenio”.
Una visita a pocos días del aniversario de la limpieza étnica
La presencia de Bellusci adquirió una dimensión particular por la fecha elegida para la visita. Ocho días después, el 19 de septiembre, se cumple un nuevo aniversario del ataque militar azerbaiyano de 2023 contra Artsaj.
La ofensiva llegó después de casi diez meses de bloqueo del Corredor de Lachín/Berdzor, única conexión terrestre entre Artsaj y Armenia. Azerbaiyán restringió progresivamente el ingreso de alimentos, medicamentos y otros bienes esenciales hasta profundizar la crisis humanitaria que afectaba a unos 120.000 habitantes.
El 19 de septiembre de 2023, las Fuerzas Armadas de Azerbaiyán lanzaron una operación militar contra Artsaj. En los días siguientes, prácticamente toda la población armenia abandonó sus hogares y se desplazó hacia Armenia.
La propia Argentina reaccionó ante esa emergencia. En octubre de 2023, el Gobierno argentino ofreció asistencia humanitaria y posteriormente envió una misión de Cascos Blancos a Armenia para asistir a la población desplazada de Artsaj. La misión trasladó más de diez toneladas de donaciones recolectadas por organizaciones de la comunidad armenia argentina.
Tres años después, la Embajadora argentina en Bakú recorrió los territorios de los que esa misma población fue expulsada como parte de una visita diseñada y conducida por las autoridades azerbaiyanas.
La visita contradijo la posición histórica de Argentina a favor de una solución pacífica
La participación de Bellusci también contrastó con la posición que Argentina sostuvo oficialmente durante las distintas etapas del conflicto.
Cuando comenzó la guerra de 2020, la Cancillería argentina pidió el “inmediato cese de las hostilidades” y la reanudación de las negociaciones para alcanzar una “resolución pacífica del conflicto en el marco del derecho internacional”.
En septiembre de 2022, ante nuevos enfrentamientos, el Gobierno argentino volvió a expresar que “el camino hacia una solución necesariamente requiere los canales de la diplomacia y la negociación por medios pacíficos”.
La posición adquirió mayor contundencia durante el bloqueo de Artsaj. En enero de 2023, después de una reunión entre el entonces canciller Santiago Cafiero y el director regional del Consejo Nacional Armenio de Sudamérica, Aram Mouratian, la Cancillería argentina expresó “su preocupación por la situación humanitaria en el Corredor de Lachín” y señaló “la necesidad de asegurar la libertad de movimiento a través del Corredor”.
En septiembre de ese año, el entonces presidente Alberto Fernández llevó la denuncia al G20. “El bloqueo de Azerbaiyán en el Corredor de Lachin provoca una crisis humanitaria que una vez más castiga al pueblo armenio”, declaró el mandatario argentino el 9 de septiembre de 2023 en Nueva Delhi.
La posición provocó una reacción directa de Bakú. Dos días después, la Cancillería de Azerbaiyán citó precisamente a Bellusci para entregarle una nota de protesta contra las declaraciones del Presidente argentino.
Fernández reiteró posteriormente su denuncia y, el 19 de septiembre de 2023, cuando Azerbaiyán inició su ofensiva militar contra Artsaj, afirmó ante la Asamblea General de las Naciones Unidas: “La comunidad internacional no puede quedar pasiva ante semejante realidad. Debe actuar preventivamente para evitar nuevas persecuciones étnicas, raciales, religiosas o políticas”.
Argentina mantuvo posteriormente su posición favorable a la negociación. En mayo de 2024, la Cancillería celebró un acuerdo de delimitación fronteriza entre Armenia y Azerbaiyán porque consideró que constituía “un paso fundamental hacia una paz en la región del Cáucaso” y que revalidaba “el valor de la resolución pacífica de conflictos por medio de negociación”.
La participación de la representante argentina en una visita organizada por Azerbaiyán a los territorios donde se produjo la limpieza étnica contrasta con esos antecedentes diplomáticos: Argentina reclamó el cese de las hostilidades, defendió una solución negociada, denunció el bloqueo del Corredor de Lachín, pidió evitar persecuciones étnicas y envió asistencia humanitaria a quienes fueron desplazados de Artsaj.
Stepanakert sin sus habitantes armenios
La periodista Lindsey Snell informó que los diplomáticos extranjeros visitaron el denominado “Parque de la Victoria” en Stepanakert antes de dirigirse a la Universidad de Karabaj.
Snell describió a Stepanakert como una ciudad sometida a limpieza étnica y señaló que los estudiantes de la universidad “están alojados en los departamentos de armenios desplazados”.
Karabakh Records también cuestionó el recorrido y señaló que Azerbaiyán llevó representantes de 58 países a Artsaj para mostrarles las consecuencias de lo que denomina “vandalismo armenio”, aunque el itinerario atravesó lugares donde el patrimonio armenio fue destruido o sustancialmente modificado después de quedar bajo control azerbaiyano.
En Stepanakert, los diplomáticos fueron llevados al denominado “Parque de la Victoria”, construido después de demoliciones a gran escala en la zona de la calle Hovhannes Tumanyan, uno de los barrios armenios más antiguos de la ciudad.
La delegación también pasó cerca del lugar donde se encontraba la iglesia armenia Surb Astvatsatsin de Stepanakert, demolida bajo control de Azerbaiyán.
En Shushí, las autoridades mostraron una nueva mezquita construida dentro del entorno histórico armenio de la ciudad y cerca de la iglesia Kanach Zham, también conocida como Iglesia de San Juan Bautista, y de la Catedral Ghazanchetsots del Santo Salvador.
Según Karabakh Records, Kanach Zham quedó casi completamente destruida, mientras que Ghazanchetsots sufrió importantes modificaciones. También fueron documentados casos de destrucción de cementerios armenios, barrios históricos y otros elementos del patrimonio cultural armenio.
Karabakh Records sostuvo que estos hechos presentan “un panorama de la eliminación sistemática de la presencia histórica armenia de la zona”.
La narrativa oficial que Azerbaiyán mostró a los diplomáticos
AZERTAC informó que los representantes diplomáticos recorrieron en Shushí la llanura de Cıdır, la mezquita Ashagi Govhar Agha, la denominada calle Karabakh, distintos edificios comerciales, monumentos arquitectónicos, las murallas de la fortaleza y un complejo residencial.
La agencia estatal reprodujo la narrativa oficial del régimen de Aliyev durante toda la cobertura. Al referirse a la mezquita Ashagi Govhar Agha, sostuvo que sufrió “actos de vandalismo armenio durante la ocupación de Shusha”. Sobre las murallas de la fortaleza afirmó nuevamente que “durante la ocupación, las murallas de la fortaleza fueron objeto de vandalismo armenio”.
AZERTAC también denominó “liberación” a la toma de Shushí por parte de Azerbaiyán durante la guerra de 2020 y presentó ante los diplomáticos las construcciones desarrolladas posteriormente como parte de la “reconstrucción” del territorio.
El recorrido permitió de esta manera que las autoridades de Azerbaiyán determinaran qué lugares visitarían los representantes extranjeros y qué interpretación recibirían sobre el conflicto, mientras la población armenia que habitó esos territorios hasta septiembre de 2023 permanece desplazada fuera de Artsaj.
Los antecedentes de Bellusci y el régimen de Aliyev
No fue la primera controversia relacionada con Bellusci y la política de Azerbaiyán hacia Artsaj.
El 20 de junio de 2023, en pleno bloqueo del Corredor de Lachín/Berdzor, la Embajadora participó de un acto por el Día de la Bandera argentina en Bakú y declaró que “Azerbaiyán es un país abierto y tolerante a las diferentes culturas”.
“Azerbaiyán, al estar en contacto con diferentes pueblos, culturas, grupos étnicos y religiones desde la antigüedad, ha sido un país tolerante y abierto a diferentes culturas”, sostuvo Bellusci mientras la población armenia de Artsaj atravesaba el sexto mes de bloqueo.
Las declaraciones también contrastaron en aquel momento con la posición de la Cancillería argentina, que ya había expresado oficialmente su preocupación por la crisis humanitaria y reclamado la libre circulación a través del Corredor de Lachín.
Sin embargo, la relación de la diplomática con las autoridades azerbaiyanas tuvo posteriormente otro episodio. En septiembre de 2025, Diario ARMENIA denunció una operación mediática contra Bellusci impulsada desde sectores vinculados con la Embajada de Azerbaiyán en Argentina a través de Rosario Castagnet.
El 19 de septiembre de 2025, Castagnet publicó una nota con descalificaciones personales y acusaciones contra la Embajadora y posteriormente desarrolló una campaña en redes sociales en la que etiquetó al Canciller argentino y a funcionarios de Cancillería. Dos días después publicó un segundo artículo en el que Bellusci apareció representada como una cerda.
Castagnet mantuvo vínculos con la Embajada de Azerbaiyán en Buenos Aires y participó de actividades organizadas por el régimen de Aliyev. En mayo de 2024 visitó en Bakú el denominado “Museo de Trofeos Militares”, donde fueron exhibidos cascos pertenecientes a soldados armenios muertos durante la guerra y maniquíes que caricaturizaban a armenios.
La operación contra Bellusci ocurrió exactamente dos años después de la ofensiva militar de Azerbaiyán contra Artsaj.