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Historia, memoria
y derechos

Un especial de Diario Armenia

Causa Armenia

El Genocidio Armenio, la causa de Artsaj y la lucha por el reconocimiento, la justicia y la reparación.

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La marcha del centenario del Genocidio Armenio en Buenos Aires, 28 de abril de 2015.
La marcha del centenario del Genocidio Armenio en Buenos Aires, 28 de abril de 2015. Diario Armenia / Prensa Armenia, 2015

El Genocidio Armenio, la causa de Artsaj y la lucha por la justicia atraviesan la historia de los armenios y de su diáspora. Este especial reúne sus hechos centrales y ofrece documentos, fotografías y videos para conocerlos y compartirlos.

01

Genocidio Armenio

El exterminio, sus responsables y la memoria de los sobrevivientes.

Qué fue el Genocidio Armenio

El Genocidio Armenio fue planificado y ejecutado por el Estado turco, que incluye al Imperio Otomano y a la República de Turquía. Las matanzas, las deportaciones, el hambre y la separación de familias buscaron destruir al pueblo armenio y su presencia en su tierra histórica.

El gobierno otomano de los Jóvenes Turcos, dominado por el Comité de Unión y Progreso, organizó la fase central del exterminio durante la Primera Guerra Mundial. El movimiento nacionalista de Mustafa Kemal continuó las masacres y expulsiones entre 1920 y 1923. La República de Turquía fue proclamada el 29 de octubre de 1923. El Museo-Instituto del Genocidio Armenio adopta la periodización 1915–1923 para abarcar esa continuidad.

La persecución tenía antecedentes: las masacres hamidianas de 1894–1896 y las matanzas de Adaná de 1909. Tras el golpe de 1913 y la entrada del imperio en la guerra, el gobierno presentó a los armenios como un enemigo interno. La acusación alcanzó a comunidades civiles con escuelas, iglesias, periódicos y una vida social arraigada desde hacía siglos.

Fuentes [1] [2] [91] [92] [3] [4]

El 24 de abril y la organización del exterminio

Telegrama del embajador estadounidense Henry Morgenthau del 16 de julio de 1915. Informa a Washington sobre una campaña de exterminio racial contra los armenios.
Telegrama del embajador estadounidense Henry Morgenthau del 16 de julio de 1915. Informa a Washington sobre una campaña de exterminio racial contra los armenios. Henry Morgenthau / Departamento de Estado de Estados Unidos, National Archives; Wikimedia Commons

El 24 de abril de 1915, las autoridades otomanas comenzaron en Constantinopla una redada contra dirigentes, escritores, periodistas, médicos y religiosos armenios. Centenares fueron deportados y muchos asesinados. El ataque a quienes sostenían la vida pública debilitó la organización de la población. Esa fecha se convirtió en la jornada mundial de conmemoración y reclamo de justicia.

Talaat Pashá, ministro del Interior, tuvo un papel central en el exterminio. Enver, Djemal, otros dirigentes del Comité de Unión y Progreso, la Organización Especial y las administraciones provinciales participaron en su organización y ejecución.

Los archivos otomanos, los informes diplomáticos, los testimonios y los documentos judiciales registran esa responsabilidad. El 10 de julio de 1915, el embajador estadounidense Henry Morgenthau informó que las medidas eran dirigidas desde Constantinopla y alcanzaban lugares sin operaciones militares. Los tribunales otomanos de 1919–1920 documentaron la organización de las deportaciones y condenaron a varios responsables.

Fuentes [2] [19] [6] [7] [8]

Las marchas de la muerte

El exterminio combinó el desarme y asesinato de soldados armenios, la detención de dirigentes y la deportación de familias enteras. Mujeres, niñas, niños y personas mayores fueron obligados a recorrer grandes distancias hacia los desiertos de Siria y Mesopotamia. Las caravanas sufrieron ataques, asesinatos y la privación deliberada de agua, alimentos, refugio y atención médica.

Deir ez-Zor fue uno de los principales destinos de ese sistema de deportación, concentración y exterminio. Quienes llegaban con vida quedaban expuestos a nuevas matanzas y a condiciones letales. Las expulsiones alcanzaron también a comunidades alejadas del frente de guerra.

Fuentes [6] [7]

Violencia sexual, islamización y despojo

Aurora (Arshaluys) Mardiganian, hacia 1919. Retrato de Arthur F. Rice, Campbell Studio, Nueva York.
Aurora (Arshaluys) Mardiganian, hacia 1919. Retrato de Arthur F. Rice, Campbell Studio, Nueva York. Arthur F. Rice / Campbell Studio, Nueva York; Wikimedia Commons

Las violaciones, los secuestros y los matrimonios forzados fueron parte de la persecución contra las mujeres y niñas armenias. La incorporación forzada a otros hogares, la islamización y los cambios de nombre buscaron borrar su identidad. Numerosos niños también fueron separados de sus familias. Después de la guerra, organizaciones armenias y redes humanitarias trabajaron para localizar y rescatar a quienes permanecían cautivos.

Las autoridades clasificaron como “abandonadas” las propiedades de personas expulsadas o asesinadas. Viviendas, campos, talleres y bienes comunitarios fueron confiscados. Iglesias, escuelas, monasterios, manuscritos y cementerios fueron saqueados, destruidos o destinados a otros usos. El despojo privó a los sobrevivientes de recursos y espacios para reconstruir sus vidas y transmitir su cultura.

Fuentes [9] [10] [11] [12]

1.500.000 víctimas

El Museo-Instituto del Genocidio Armenio estima que 1.500.000 armenios fueron asesinados entre 1915 y 1923. La Declaración Panarmenia del Centenario recoge esa cifra, presente en las conmemoraciones y en el reclamo de justicia de la diáspora.

La destrucción de comunidades y las diferencias entre registros, territorios y períodos dificultan establecer un número exacto. El Museo del Holocausto de Estados Unidos calcula entre 664.000 y 1,2 millones de muertes para 1915–1916. Son estimaciones con alcances diferentes. La definición de genocidio se basa en los actos cometidos y en la intención de destruir al grupo.

Fuentes [1] [4] [15] [20]

Lemkin y la palabra genocidio

Raphael Lemkin, jurista judío polaco, acuñó la palabra “genocidio” en 1944. La destrucción de los armenios y la impunidad de sus responsables marcaron su reflexión sobre la protección de los pueblos mediante el derecho internacional. El exterminio nazi, en el que fue asesinada gran parte de su familia, reforzó ese trabajo.

La ONU aprobó la Convención contra el Genocidio el 9 de diciembre de 1948. Su definición comprende actos dirigidos a destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso: asesinatos, daños graves, condiciones de vida destructivas, medidas para impedir nacimientos y traslado forzoso de niños.

Fuentes [14] [15]

La Operación Némesis

Varios responsables huyeron y eludieron las condenas de los tribunales otomanos. Frente a esa impunidad, la Federación Revolucionaria Armenia decidió en su congreso de 1919 organizar la Operación Némesis, destinada a localizar y dar muerte a los responsables que habían escapado al castigo.

El 15 de marzo de 1921, Soghomón Tehlirian mató a Talaat Pashá en Berlín. En el juicio contra Tehlirian se escucharon testimonios sobre el exterminio. El proceso concluyó con su absolución el 3 de junio. La operación y el juicio tuvieron repercusión internacional y ocuparon un lugar destacado en la memoria armenia.

Fuentes [16] [8]

02

Artsaj y el derecho al retorno

La autodeterminación, el desplazamiento forzado y el derecho a regresar a la tierra propia.

Artsaj: una tierra armenia y la decisión soviética

Mapa de la Gran Enciclopedia Soviética de 1926: representa la RSS de Azerbaiyán y la Región Autónoma de Nagorno Karabaj. Los topónimos y límites corresponden a esa publicación histórica.
Mapa de la Gran Enciclopedia Soviética de 1926: representa la RSS de Azerbaiyán y la Región Autónoma de Nagorno Karabaj. Los topónimos y límites corresponden a esa publicación histórica. Gran Enciclopedia Soviética, 1926, tomo I, p. 640. Autor institucional atribuido en Wikimedia Commons: Consejo Supremo de la Economía Nacional. Digitalización reproducida en Wikimedia Commons. · Licencia

Artsaj es una región del Cáucaso Sur conocida internacionalmente como Nagorno Karabaj. Su historia armenia se conserva en monasterios, cementerios, inscripciones y tradiciones de siglos. Su causa expresa el derecho de sus habitantes a decidir su futuro, vivir con seguridad en su tierra y preservar su identidad.

El 5 de julio de 1921, durante la sovietización del Cáucaso, el Buró Caucásico del Partido Comunista ruso resolvió mantener Nagorno Karabaj dentro de la República Socialista Soviética de Azerbaiyán y otorgarle autonomía. La decisión, tomada sin consulta popular, contradijo la aspiración de su población mayoritariamente armenia de integrarse a Armenia. El 7 de julio de 1923 se creó la región autónoma, subordinada a Bakú. Sus habitantes continuaron reclamando la reunificación con Armenia.

Fuentes [23] [25] [32] [24]

De las movilizaciones de 1988 a la independencia

En febrero de 1988, multitudes se movilizaron en Stepanakert y Ereván por la reunificación. Los pogromos de Sumgait, en febrero de 1988, y de Bakú, en enero de 1990, incluyeron asesinatos, ataques contra viviendas y expulsiones de armenios. En 1991, fuerzas soviéticas y azerbaiyanas ejecutaron la Operación Anillo, que produjo nuevas deportaciones. En Maraghá, el 10 de abril de 1992, fuerzas azerbaiyanas asesinaron civiles y tomaron rehenes.

El 2 de septiembre de 1991, representantes de Nagorno Karabaj y Shahumián proclamaron la república; el 10 de diciembre celebraron el referéndum de independencia. La posición armenia se fundamenta en la autodeterminación y en la ley soviética del 3 de abril de 1990, que contemplaba decisiones propias de las entidades autónomas cuando una república buscaba separarse de la URSS.

Artsaj ejerció un autogobierno de hecho durante más de tres décadas, sin reconocimiento de su independencia por los Estados miembros de la ONU. Azerbaiyán invocó su integridad territorial. Los pogromos y las expulsiones reforzaron el reclamo armenio de garantías para la supervivencia.

Fuentes [26] [27] [28] [29] [25] [24] [30] [23] [32]

La primera guerra y las negociaciones

La guerra abierta de comienzos de los años noventa provocó desplazamientos de armenios y azerbaiyanos. Las fuerzas armenias de Artsaj, con apoyo de Armenia, mantuvieron el control de gran parte de la región y ocuparon distritos circundantes. Los informes de derechos humanos documentaron ataques contra civiles y violaciones cometidas por distintas partes.

El alto el fuego de mayo de 1994 frenó los combates a gran escala. La mediación del Grupo de Minsk, copresidido por Rusia, Francia y Estados Unidos, continuó durante años. Los Principios de Madrid contemplaron autogobierno provisional, una futura expresión de voluntad sobre el estatus, devolución de territorios circundantes, garantías internacionales y retorno de los desplazados. Las negociaciones no produjeron un acuerdo definitivo sobre Artsaj.

Fuentes [26] [30] [35]

Las ofensivas de 2016 y 2020 y los crímenes documentados

Entre el 2 y el 5 de abril de 2016 se desarrolló la Guerra de los Cuatro Días. Armenia denunció una ofensiva azerbaiyana y crímenes contra civiles y militares. El 27 de septiembre de 2020, Azerbaiyán inició otra ofensiva. Durante 44 días, los ataques alcanzaron ciudades, pueblos e infraestructura civil.

La declaración trilateral de noviembre de 2020 consolidó las pérdidas territoriales armenias y dispuso fuerzas rusas de paz. Shushí quedó bajo control azerbaiyano. El acuerdo incluyó garantías para la conexión con Armenia por el corredor de Berdzor, llamado Lachín en los documentos internacionales.

Amnistía Internacional verificó ejecuciones extrajudiciales, maltrato de prisioneros y profanación de cadáveres, incluidos crímenes de fuerzas azerbaiyanas y abusos de fuerzas armenias. También documentó asesinatos y torturas contra civiles armenios mayores que no pudieron huir. Reclamó investigaciones independientes. Diario Armenia cubrió la guerra con testimonios y crónicas de sus periodistas acreditados.

Fuentes [31] [52] [34] [51] [33] [35]

Del bloqueo a la limpieza étnica de 2023

Personas esperan para comprar pastas en Stepanakert durante el bloqueo de Artsaj, 26 de enero de 2023.
Personas esperan para comprar pastas en Stepanakert durante el bloqueo de Artsaj, 26 de enero de 2023. Кертог / Wikimedia Commons · Licencia

El 12 de diciembre de 2022 comenzó el bloqueo del corredor de Berdzor. Durante más de nueve meses, alrededor de 120.000 habitantes padecieron el aislamiento y la escasez de alimentos, medicamentos y combustible. El 22 de febrero de 2023, la Corte Internacional de Justicia ordenó a Azerbaiyán asegurar la circulación sin obstáculos. El 25 de julio, la Cruz Roja informó que no podía introducir ayuda humanitaria por el corredor ni por otras rutas.

El 19 de septiembre de 2023, Azerbaiyán lanzó una nueva ofensiva contra una población agotada por el bloqueo. Tras la capitulación de las fuerzas de Artsaj, el hambre, el temor a atrocidades y la ausencia de garantías de seguridad forzaron la salida de prácticamente toda su población armenia.

ACNUR recoge el registro del Gobierno de Armenia: 100.632 personas refugiadas llegaron entre el 24 de septiembre y el 4 de octubre, entre ellas unos 30.000 niños. Ese registro corresponde al éxodo de 2023 y excluye desplazamientos anteriores, comenzados durante la guerra de 2020. La limpieza étnica dejó a las familias lejos de sus hogares, tierras y lugares de memoria.

Fuentes [36] [37] [38] [39] [40] [41] [55]

Por qué se habla de continuidad del genocidio

La persecución por la identidad armenia, el desarraigo y la destrucción de las condiciones de vida vinculan Artsaj con el Genocidio Armenio. En la memoria y las demandas de justicia armenias, el bloqueo, la limpieza étnica y la eliminación de las huellas culturales forman parte de una continuidad sostenida por el negacionismo y la impunidad.

En un dictamen independiente de agosto de 2023, Luis Moreno Ocampo, exfiscal de la Corte Penal Internacional, sostuvo que el bloqueo constituía genocidio. Aplicó el artículo II.c de la Convención, referido a condiciones de vida destinadas a destruir al grupo. La Corte Internacional de Justicia dictó medidas provisionales sobre el corredor y el retorno en un litigio por discriminación racial, sin resolver una acusación de genocidio.

Fuentes [42] [37] [43]

Patrimonio, armenofobia y propaganda

Vista de la catedral de Ghazanchetsots, Shushí, con daños tras los ataques del 8 de octubre de 2020. Fotograma difundido por ԶԻՆՈՒԺ MEDIA.
Vista de la catedral de Ghazanchetsots, Shushí, con daños tras los ataques del 8 de octubre de 2020. Fotograma difundido por ԶԻՆՈՒԺ MEDIA. ԶԻՆՈՒԺ MEDIA / Wikimedia Commons · Licencia

Caucasus Heritage Watch compara imágenes satelitales para documentar daños al patrimonio. En 2024 registró la destrucción de la iglesia San Juan Bautista, conocida como Kanach Zham, y del cementerio Ghazanchetsots de Shushí. También denunció la atribución de monumentos armenios a una supuesta identidad exclusivamente albanesa caucásica y la eliminación de inscripciones.

La armenofobia es la hostilidad o discriminación por la identidad armenia. La Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia expresó preocupación por el lenguaje discriminatorio en manuales escolares de Azerbaiyán y los discursos de odio entre jóvenes. Recomendó retirar esos contenidos.

El Instituto Lemkin identificó “propaganda espejo” en el discurso azerbaiyano: atribuir al adversario una amenaza para justificar la propia agresión como defensa. En febrero de 2024 analizó el ataque contra posiciones armenias en Nerkin Hand, presentado por Azerbaiyán como represalia. Interpretó ese encuadre como parte de una estrategia para justificar nuevas ofensivas.

Fuentes [45] [46] [47] [48] [33] [54]

El derecho al retorno sigue vigente

Personas desplazadas de Artsaj junto a sus pertenencias, septiembre de 2023. Fotografía publicada por Diario Armenia durante el éxodo.
Personas desplazadas de Artsaj junto a sus pertenencias, septiembre de 2023. Fotografía publicada por Diario Armenia durante el éxodo. Betty Arslanian / Diario Armenia–Radio Gomidas

Los armenios desplazados de Artsaj tienen derecho a regresar voluntariamente a sus hogares, con seguridad y dignidad. El retorno requiere protección de sus vidas y propiedades, libertad cultural y religiosa y garantías frente a represalias.

El 17 de noviembre de 2023, la Corte Internacional de Justicia ordenó a Azerbaiyán garantizar un regreso seguro, sin obstáculos y rápido a quienes habían salido después del 19 de septiembre y deseaban volver. También dispuso proteger a quienes quisieran permanecer y preservar documentos de identidad, registro y propiedad.

El diálogo entre Armenia y Azerbaiyán continuaba en septiembre de 2026. La situación de los desplazados, los desaparecidos, los detenidos y el patrimonio sigue pendiente. En febrero, Amnistía Internacional denunció graves violaciones del derecho a un juicio justo en las condenas contra dirigentes y otros armenios, entre ellos Rubén Vardanian. Las familias necesitan vivienda, salud, educación y empleo mientras sostienen su reclamo de retorno y reparación.

Fuentes [44] [41] [49] [50] [42] [37] [43]

03

Reconocimiento, justicia y reparación

La movilización armenia, los avances internacionales y la lucha contra el negacionismo.

Reconocimiento, reparación y organización comunitaria

La causa armenia reclama verdad, justicia y reparación. Las demandas incluyen reconocimiento de la responsabilidad estatal, restitución o compensación de bienes confiscados, protección del patrimonio y transmisión de la historia. Las leyes y declaraciones respaldan esos reclamos; su aplicación necesita medidas concretas.

Las oficinas del Consejo Nacional Armenio, entre ellas ANCA en Estados Unidos y el CNA de Sudamérica, sostuvieron campañas públicas, contactos con legisladores y formación de activistas. Trabajaron junto a otras instituciones, sobrevivientes, investigadores y organizaciones de derechos humanos.

Las movilizaciones de Ereván de 1965 marcaron un hito. Las marchas del 24 de abril extendieron el reclamo por el mundo, como la Marcha por la Justicia de Los Ángeles de 2015. En Buenos Aires, la movilización de 2024 incorporó como consigna central el derecho al retorno a Artsaj. El trabajo también llega a las aulas: en 2023, el CNA y la Secretaría de Derechos Humanos argentina acordaron actividades de formación sobre genocidios.

Fuentes [56] [93] [96] [94] [19] [87] [88]

Estados Unidos: ANCA, las alianzas y el reconocimiento

El 29 de octubre de 2019, la Cámara de Representantes aprobó H.Res.296 por 405 votos contra 11. El 12 de diciembre, el Senado adoptó S.Res.150 por consentimiento unánime. Las iniciativas reunieron a demócratas y republicanos, con Adam Schiff y Gus Bilirakis en la Cámara y Bob Menendez y Ted Cruz en el Senado.

ANCA organizó llamadas, cartas, reuniones y movilización juvenil junto a la Armenian Youth Federation. La Armenian Assembly of America también impulsó el reconocimiento. La demanda recibió apoyos de organizaciones griegas, asirias y judías, entre otras.

El 24 de abril de 2021, Joe Biden utilizó expresamente la palabra genocidio en su declaración presidencial. Según ANCA, su campaña y la de sus aliados había generado más de un millón de mensajes a la Casa Blanca y al Congreso.

Fuentes [95] [96] [97] [98] [99]

Francia: del CDCA y el Comité du 24 Avril al CCAF

Francia reconoció públicamente el Genocidio Armenio mediante la ley del 29 de enero de 2001. Durante el debate, los diputados Pierre Lellouche y René Rouquet destacaron el trabajo del Comité de défense de la cause arménienne (CDCA) y del Comité du 24 Avril.

Este último había sido creado en 1994 para coordinar asociaciones que trabajaban por separado. Impulsó conmemoraciones y la campaña por el reconocimiento. El 21 de octubre de 2001 se transformó en el CCAF nacional, Consejo de Coordinación de las Organizaciones Armenias de Francia. En 2015, el CCAF coordinó cerca de 300 actividades por el centenario, incluidas conferencias, exposiciones y propuestas educativas.

Fuentes [100] [101]

Argentina: el CNA, la ley y el Juicio por la Verdad

Tapa de Diario Armenia del 3 de septiembre de 1987, con la crónica del reconocimiento del Genocidio Armenio por el presidente Raúl Alfonsín.
Tapa de Diario Armenia del 3 de septiembre de 1987, con la crónica del reconocimiento del Genocidio Armenio por el presidente Raúl Alfonsín. Archivo de Diario Armenia, edición del 3 de septiembre de 1987

Argentina reconoció el Genocidio Armenio a través de sus poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial. El Consejo Nacional Armenio de Sudamérica impulsó el proyecto que se convirtió en la Ley 26.199, con acompañamiento de legisladores de distintos espacios. Sancionada el 13 de diciembre de 2006 y promulgada de hecho el 11 de enero de 2007, estableció el 24 de abril como Día de acción por la tolerancia y el respeto entre los pueblos.

Entre los antecedentes del Ejecutivo se encuentran el reconocimiento público de Raúl Alfonsín en 1987 y la participación del canciller Héctor Timerman en el centenario en Ereván, en 2015.

El 1 de abril de 2011, el juez federal Norberto Oyarbide declaró que el Estado turco cometió genocidio entre 1915 y 1923. Gregorio y Luisa Hairabedian habían iniciado la causa en diciembre de 2000; la Fundación Luisa Hairabedian continuó la búsqueda de pruebas. La sentencia, basada en archivos y testimonios, reconoció a familiares del querellante como víctimas. Fue una resolución declarativa por el derecho a la verdad, sin penas ni indemnizaciones.

Fuentes [93] [102] [103] [104] [57] [58] [59] [60]

Sudamérica y los reconocimientos internacionales

Uruguay fue pionero en 1965. La Ley 13.326 estableció una jornada de recordación de los mártires armenios; su Cancillería identifica ese acto como el primer reconocimiento del mundo. En 2004, el país reafirmó esa posición. Argentina, Chile, Venezuela, Bolivia, Brasil y Paraguay también adoptaron instrumentos de reconocimiento.

Entre otros antecedentes figuran la declaración de la Duma rusa de 1995, la resolución del Bundestag alemán de 2016 y el reconocimiento del Parlamento Europeo de 1987, reafirmado en 2015. El texto alemán abordó además la corresponsabilidad de su imperio, aliado de las autoridades otomanas. El reconocimiento europeo corresponde al órgano parlamentario; cada Estado miembro define su propia posición.

Estas decisiones reúnen leyes, resoluciones y declaraciones de distintos organismos. El trabajo sostenido de las comunidades armenias contribuyó a convertir la memoria de los sobrevivientes en un reclamo público internacional.

Fuentes [61] [62] [63] [64] [80] [81] [82] [83] [84] [85] [86]

Negacionismo, presiones y reivindicación de los responsables

El Estado turco continúa negando el Genocidio Armenio. Su discurso presenta el exterminio como consecuencia de la guerra y diluye la responsabilidad de sus organizadores. En abril de 2025, su Cancillería volvió a rechazar los pronunciamientos internacionales sobre 1915. Esa política sostiene la impunidad y obstaculiza la reparación.

Turquía ha presionado contra los reconocimientos: tras el pronunciamiento del Senado brasileño de 2015, convocó al embajador de Brasil y llamó a consultas al suyo. En otro ámbito, una investigación independiente del Consejo de Europa documentó en 2018 actividades de lobby remunerado y violaciones de reglas éticas relacionadas con Azerbaiyán.

Los Lobos Grises, movimiento ultranacionalista turco, han protagonizado ataques e intimidaciones contra minorías. Francia disolvió el agrupamiento presente en su territorio en noviembre de 2020. Entre los fundamentos figuraron agresiones contra manifestantes armenios e incitación al odio y la violencia.

Talaat Pashá sigue siendo homenajeado en nombres de calles y escuelas de Turquía. Sus restos recibieron un funeral de Estado en 1943. En el desfile de Bakú del 10 de diciembre de 2020, después de la guerra de Artsaj, Recep Tayyip Erdogan evocó favorablemente a Enver Pashá. Para los armenios, la reivindicación de los responsables del genocidio expresa la continuidad de las amenazas y de la impunidad.

Fuentes [71] [72] [73] [74] [75] [76] [77] [18] [1]

04

Diáspora, identidad y solidaridad

Una historia de reconstrucción, vida comunitaria y compromiso con la memoria, la justicia y las sociedades de acogida.

Reconstruir la vida y sostener la identidad

Niños armenios en una fotografía de la colección Bain, catalogada como «Armenian Orphans deported». La fecha exacta de la toma no está confirmada.
Niños armenios en una fotografía de la colección Bain, catalogada como «Armenian Orphans deported». La fecha exacta de la toma no está confirmada. Bain News Service / Library of Congress, colección George Grantham Bain, LC-DIG-ggbain-35450 · Licencia

El Genocidio Armenio dispersó a sobrevivientes y refugiados por distintos países. En Argentina, las familias reconstruyeron sus vidas y ampliaron una red de asociaciones, iglesias, escuelas y espacios culturales. Esas instituciones ayudaron a conservar la lengua, transmitir la memoria y acompañar a quienes necesitaban apoyo.

La Unión General Armenia de Beneficencia (UGAB), presente en Buenos Aires desde 1911, desarrolla proyectos educativos, culturales, deportivos y sociales. HOM, establecida aquí en 1933, articula el voluntariado de mujeres en educación, salud y asistencia. Hamazkaín promueve la lengua y la cultura armenias. Junto con la Asociación Cultural Armenia y otras entidades, sostienen una comunidad plural.

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Escuelas, juventud y participación

Integrantes de la Agrupación Scout Ararat de Homenetmen, en la cobertura del Madagh de mayo de 2023.
Integrantes de la Agrupación Scout Ararat de Homenetmen, en la cobertura del Madagh de mayo de 2023. Homenetmen Buenos Aires / imagen publicada por Diario Armenia

Los colegios San Gregorio el Iluminador, Marie Manoogian, Mekhitarista, Jrimian, Arzruní, Isaac Bakchellian y la Escuela Armenia de Vicente López forman parte de esa vida comunitaria. La transmisión entre generaciones continúa en coros, danzas y actividades juveniles.

Homenetmen —Unión General Armenia de Cultura Física— reúne deporte y escultismo. Su filial porteña nació en 1927 y dio lugar a la Agrupación Scout Ararat. La UGAB cuenta con el Grupo Scout General Antranik y la Liga de Jóvenes. Unión Juventud Armenia (UJA), vinculada a la Federación Revolucionaria Armenia, integra también esta red de participación.

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Una solidaridad que llega a los barrios

La preservación de la identidad acompañó el arraigo argentino: los armenios y sus descendientes desarrollaron oficios, profesiones y emprendimientos, y participaron de la vida cultural y social. Sus instituciones también impulsan acciones para los vecinos.

En abril de 2019, Homenetmen Buenos Aires convocó a preparar y distribuir madagh para mil niños de comedores de la Ciudad y la provincia de Buenos Aires. Entre julio y agosto de 2026, UGAB, los scouts General Antranik, el Instituto Marie Manoogian y Deportivo Armenio organizaron una colecta de abrigos, mantas, calzado y alimentos, con puntos de recepción en Palermo y Escobar. Son iniciativas que vinculan la vida comunitaria con necesidades de la sociedad argentina.

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Diario Armenia: una memoria pública desde 1931

Facsímil de una tapa de la primera época de Diario Armenia, 1931. El archivo digital la identifica como edición del 26 de abril de 1931.
Facsímil de una tapa de la primera época de Diario Armenia, 1931. El archivo digital la identifica como edición del 26 de abril de 1931. Archivo de Diario Armenia

Diario Armenia nació en abril de 1931. Sus páginas ayudaron a sobrevivientes e inmigrantes a encontrar familiares, trabajo y vivienda, y a conocer la sociedad argentina. El periódico conservó testimonios, noticias, literatura y debates: un archivo de la reconstrucción comunitaria y de la lucha por los derechos del pueblo armenio.

Sostener esa narrativa histórica defiende la verdad frente al negacionismo y las falsedades promovidas por Turquía y Azerbaiyán. Documentar lo ocurrido, preservar nombres y lugares y dar voz a sobrevivientes y desplazados permite enfrentar los intentos de borrar esa historia.

La causa armenia es una causa de la humanidad: reclama reconocimiento, justicia y reparación, y el derecho al retorno de los desplazados a sus hogares con seguridad. La memoria y la lucha contra la discriminación comprometen a toda la sociedad.

Fuentes [105] [100] [106]

Material para consultar y compartir