Armenia se posiciona como un hub regional de innovación y busca entrar en la industria de defensa global

En tiempo récord la industria de defensa y alta tecnología de Armenia ya se vincula a líderes globales del sector. Avanza la cooperación con Francia, India y Japón. Por primera vez en mayo se exportó armamento de origen nacional.
El Complejo Deportivo y de Conciertos Karen Demirchyan de Ereván da para todo. Desde un concierto de rock, hasta un congreso de salud, el Campeonato Europeo de Tiro 2025 o la COP17 sobre Biodiversidad, que tendrá lugar en octubre próximo, todo entra en el amplio y moderno centro de exposiciones, conocido en la época soviética como Hamalir.
A fines de mayo el complejo albergó una gran exposición de armas y equipamiento militar de fabricación nacional, una tendencia que empezó a desarrollarse en Armenia a partir de principios de 2020, cuando ya las amenazas de invasión y ataques de Azerbaiyán pasaban del plano meramente discursivo a la acción.
Así, el desarrollo de la industria de defensa armenia avanzó en los últimos seis años, pero en especial desde el fin de la Guerra de los 44 días en Artsaj y la invasión de más de 200 km2 de territorio soberano armenio en 2021 en las provincias de Gegharkunik, Vayóts Dzor y Syunik, por parte de tropas azeríes.

Más allá de las declamaciones en torno a la firma de un acuerdo de paz con Bakú, lo cierto es que Armenia parece estar decidida esta vez a no depender de terceros países para su seguridad nacional o, al menos, tener sus propios recursos ante una hipótesis de conflicto que seguirá en la agenda armenia por décadas.
En esta estrategia tiene un rol clave el Ministerio de Industrias de Alta Tecnología de Armenia que, con una fuerte inversión en desarrollo de la actividad, la promoción del sector vía incentivos fiscales a start ups y empresas radicadas en Armenia, el incentivo a la actividad privada, pero también acuerdos de cooperación con países que detentan una amplia tradición en la fabricación de equipamiento militar, e industrias de alta tecnología, busca jugar un nuevo rol en la industria tecnológica de defensa y seguridad a nivel global.
La ventana de la IA
El desembarco de Nvidia, líder mundial en inteligencia artificial, en Armenia en 2025, para abrir un centro de datos de IA en Hankavan con una inversión de 500 millones de dólares y la contratación de más de 100 jóvenes talentos tecnológicos en el país, marcó un hito, pero no es el único caso.
En marzo de este año el gobierno armenio selló un acuerdo a través del Ministerio de Industrias de Altas Tecnologías y Eleveight AI, una empresa de capitales armenios con el fin de avanzar en infraestructura de datos de IA. Ya estableció un centro de datos en Gagarin (Armenia), con una tecnología que funciona con 512 GPUs NVIDIA Blackwell Ultra, “el primer despliegue de esta generación en el Cáucaso Sur”, sostiene la Eleveight AI.
Otra muestra de la tendencia es el Centro de IA Firebird instalado en Hrazdán, con una inversión inicial de 500 millones de dólares y que en una segunda fase alcanzará inversiones totales por unos 4.000 millones de dólares, que permitirán sumar con 41.000 GPU a la infraestructura, lo que llevará a Armenia a estar entre los cinco líderes mundiales en potencia informática para inteligencia artificial, aseguran fuentes del ministerio.
Tecnología de defensa
Investigación y desarrollo, innovación, cooperación, integración y ecosistemas de defensa son los vectores por los que transita hoy la industria armamentística mundial, y Armenia está dando pasos agigantados para destacarse en este campo y convertirse en un proveedor confiable y un socio a tener en cuenta.
Hay que aclarar, en este punto, que la movida no está exenta de riesgos. El acercamiento de Armenia a Francia, por caso, uno de los mayores fabricantes de equipamiento militar del mundo y miembro de peso en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), está despertando el recelo de la Federación Rusa, que ve con preocupación el vuelco de Ereván, en materia económica, política y también militar.

La política del gobierno armenio es materia opinable, pero Moscú haría bien también en revisar su propia política de seguridad hacia Armenia. En plena guerra de Artsaj en 2020, Rusia no sólo buscó excusas para no cumplir con su compromiso formal y asumido en documentos oficiales de intervenir militarmente ante el ataque de un tercer país, en este caso Azerbaiyán, hacia Armenia, socio de Rusia y de otros países en la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC).
Tampoco le envió a Armenia el sistema de defensa antiaérea S-400 que Armenia venía negociando con Moscú desde antes de 2010 y que incluso había pagado, en parte, generando tras el no cumplimiento de Rusia, un saldo a favor de Armenia cercano a los 400 millones de dólares.
En base a estos antecedentes, Armenia decidió diversificar su estrategia de defensa y abrirse a nuevos proveedores de equipamiento. Los casos de India, la potencia global emergente más notoria en el complejo militar-industrial en los últimos años y de Francia, son elocuentes. En alta tecnología hay cooperación también con Japón a través de JICA, la agencia de cooperación internacional de ese país.
Industria propia
En esta lógica, el gobierno armenio apuesta también al desarrollo de una industria defensa propia, con algunos resultados ya palpables. Tras el surgimiento de fabricantes de armamento liviano hace cerca de una década, ahora el juego está llegando a la fabricación de drones, la incorporación de tecnologías en base a inteligencia artificial, sensores, sistemas computarizados, etc.
Durante la reciente Exposición Internacional de Tecnología de Defensa Eurosatory 2026, que tuvo lugar en París del 15 al 19 de junio, Armenia estuvo representada por 30 organizaciones públicas y privadas del sector militar-industrial armenio, 18 como expositores y otras 12 como visitantes. La participación armenia fue a raíz de la invitación cursada por la ministra francesa de Fuerzas Armadas y Veteranos, Catherine Votren.
Es un vínculo que se está alimentando con sucesivas visitas e intercambio, cooperación entre ambos países, pero que tiene como impulsor la fuerte inversión.

“La asociación tecnológica armenio-francesa ha cobrado nuevo impulso tras la visita oficial del presidente francés Emmanuel Macron a Armenia el 5 de mayo de este año. El memorando firmado entre el Ministerio de Defensa de la República de Armenia y el Ministerio de Defensa de la República Francesa ha abierto nuevas oportunidades para ambos países, y esta visita es el inicio práctico de los acuerdos mencionados", escribió hace unas semanas Mkhitar Hayrapetyan, el ministro de Industrias de Alta Tecnología de Armenia, en su página de Facebook.
Según información oficial, la cartera a su cargo tiene como objetivo el desarrollo de proyectos e inversión en Alta tecnología, Tecnología de la información, Seguridad de la información, Digitalización, Comunicación, Cooperación internacional, Tecnología Espacial y la Industria militar.
Durante su discurso en la Eurosatory 2026, el ministro Mkhitar Hayrapetyan destacó que en los últimos cuatro o cinco años Armenia a través del sistema de órdenes gubernamentales, se han invertido 172.000 millones de dólares en el sector y se ha decidido firmar nuevos contratos a largo plazo por un valor adicional de 190.000 millones de dólares.
“Como resultado de esta política, la facturación del sector en la economía nacional ha alcanzado unos 70.000 millones de dólares, y ya se están exportando productos militares armenios”, aseguró el funcionario.
Consciente de que el futuro no se recostará en bases industriales aisladas, sino en ecosistemas interconectados capaces de allanar juntos el camino para la innovación, Hayrapetyan hizo énfasis en la conjunción entre la fuerte inversión en asociaciones con educación en ingeniería, el desarrollo de estándares, institutos de investigación y empresas tecnológicas líderes mundiales.
En esta lógica, el 16 de junio pasado, durante la Eurosatory, los representantes de los ministerios de Defensa de Francia y Armenia han adoptado una declaración sobre la asociación estratégica entre las empresas armenia "Butech" y francesa "Thales", líder mundial en diseño y fabricación de equipamiento electrónico, la industria aeroespacial, defensa y ciberseguridad.
Unos días antes, el 27 de mayo, la cartera que conduce Hayrapetyan anunció que Armenia realizó su primera exportación de armas, en medio del auge de la industria de los drones. Un paso interesante que habrá que ver hasta dónde lleva al país.
Carlos Boyadjian