Azerbaiyán afirmó ante la ONU que alcanzó una “paz de facto” con Armenia, mientras omitió el desplazamiento forzado de la población armenia de Artsaj

El ministro de Asuntos Exteriores de Azerbaiyán, Jeyhun Bayramov, afirmó el 25 de septiembre ante el 81º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York que su país alcanzó una “paz de facto” con Armenia y presentó a Bakú como defensor del derecho internacional, la soberanía, el retorno de las poblaciones desplazadas y la diversidad cultural, pero no mencionó la ofensiva azerbaiyana de septiembre de 2023 contra la República de Artsaj (Nagorno Karabaj), el desplazamiento forzado de su población armenia ni los armenios que permanecen encarcelados en Azerbaiyán.
“Restablecer la confianza global comienza, ante todo, con el respeto al derecho internacional, la igualdad soberana y los principios de coexistencia pacífica. Nuestros esfuerzos por la paz y la estabilidad en el Cáucaso Meridional se basan precisamente en estos principios”, declaró Bayramov.
El Canciller sostuvo que, después de décadas de conflicto, “Azerbaiyán ha optado por mirar hacia el futuro y pasar página a la hostilidad” y afirmó que Bakú ofreció a Armenia “una paz basada en el reconocimiento mutuo y el respeto a la soberanía e integridad territorial de cada uno, en pleno cumplimiento de las normas y principios del derecho internacional”.
Bayramov situó como punto central del proceso la cumbre realizada en Washington en agosto de 2025, donde Nikol Pashinyan e Ilham Aliyev adoptaron una declaración conjunta en presencia del presidente estadounidense Donald Trump y los ministros de Exteriores rubricaron un acuerdo para el establecimiento de la paz y las relaciones interestatales.
“Hemos alcanzado la paz de facto”, sostuvo el canciller. También destacó el levantamiento de restricciones para el tránsito de mercancías hacia Armenia, el comienzo del comercio bilateral y el suministro de productos petrolíferos a territorio armenio.
El discurso no incluyó referencias a la ofensiva militar lanzada por Azerbaiyán contra Artsaj el 19 de septiembre de 2023, después de nueve meses de bloqueo del corredor de Berdzor/Lachin, que terminó con el desplazamiento forzado de más de 100.000 armenios y dejó a la región sin su población armenia nativa.
La omisión contrastó con el espacio que Bayramov dedicó al derecho al retorno de la población azerbaiyana. El ministro afirmó que la reconstrucción de los territorios controlados por Bakú tiene como objetivo “permitir que cientos de miles de azerbaiyanos ejerzan su derecho a regresar a sus hogares con seguridad y dignidad” y señaló que más de 90.000 personas ya viven, estudian y trabajan allí. En cambio, no se refirió al derecho al retorno de los armenios desplazados de Artsaj, una cuestión que permanece planteada por representantes de la población de la región y organizaciones armenias.
El Canciller tampoco mencionó a los armenios que permanecen encarcelados en Bakú. En febrero de 2026, dirigentes políticos y militares de Artsaj recibieron condenas de hasta cadena perpetua y 20 años de prisión en procesos realizados por tribunales azerbaiyanos. Organizaciones internacionales de derechos humanos cuestionaron las condiciones de esos juicios.
Otro de los puntos del discurso fue la presentación de Azerbaiyán como una sociedad “intrínsecamente multicultural y multiconfesional, fruto de siglos de coexistencia pacífica de diversas comunidades étnicas, culturales y religiosas”. Esa caracterización se produjo mientras las autoridades azerbaiyanas avanzan con una campaña para atribuir un origen “albanés caucásico” al patrimonio cristiano armenio de Artsaj. En septiembre, funcionarios de Bakú llevaron a diplomáticos extranjeros a los monasterios armenios de Gandzasar y Dadivank y los presentaron como parte del patrimonio de la Albania caucásica. La narrativa comenzó además a extenderse hacia monumentos ubicados dentro de la República de Armenia.
El discurso también sostuvo que Azerbaiyán promueve la aplicación “coherente y no selectiva” del derecho internacional y que respeta “la soberanía y la integridad territorial” de los Estados. Estas afirmaciones contrastan con la presencia de fuerzas azerbaiyanas en sectores de territorio soberano armenio después de las incursiones militares iniciadas en 2021 y con la ofensiva de septiembre de 2022 contra distintas zonas de Armenia.
Bayramov dedicó además una parte de su intervención a la conectividad regional y al proyecto denominado “Ruta Trump para la Paz y la Prosperidad Internacionales” (TRIPP). El Canciller afirmó que el proyecto garantizará una conexión entre Azerbaiyán y Najicheván y volvió a utilizar para esa ruta la denominación “corredor Zangezur”.
La utilización de esa expresión también presenta una diferencia con el lenguaje empleado por Armenia sobre el proyecto. Pashinyan sostuvo ante la misma Asamblea General un día antes que las comunicaciones deben desarrollarse bajo la soberanía, integridad territorial y jurisdicción de los Estados y presentó TRIPP como una infraestructura que funcionará dentro del territorio soberano de Armenia.