Azerbaiyán intentó censurar a la Cancillería de Francia por apoyar a la población de Artsaj

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Azerbaiyán cuestionó el 24 de junio las respuestas publicadas por la Cancillería de Francia ante la Asamblea Nacional francesa sobre la población armenia desplazada por la fuerza de la República de Artsaj (Nagorno Karabaj), los prisioneros armenios detenidos en Bakú, la protección del patrimonio cultural armenio y la situación de los derechos humanos en Azerbaiyán, en un nuevo intento de Bakú por desacreditar las posiciones internacionales que denuncian las consecuencias de la limpieza étnica contra los armenios de Artsaj.
El portavoz de la Cancillería azerbaiyana, Aykhan Hajizade, afirmó que Bakú “condena y rechaza enérgicamente” las respuestas difundidas el 23 de junio por el Ministerio de Europa y Asuntos Exteriores de Francia en relación con el apoyo a los armenios “desplazados de Nagorno Karabaj”, “el destino y la liberación de los presos armenios”, “el patrimonio religioso y cultural armenio”, “los derechos humanos en el proceso de paz Azerbaiyán-Armenia” y “los derechos humanos en Azerbaiyán”.
“Las respuestas de la parte francesa representan un nuevo ejemplo de su sesgo persistente en el proceso de normalización entre Azerbaiyán y Armenia”, sostuvo Hajizade.
La reacción de Azerbaiyán apuntó contra el gobierno francés por incluir en sus respuestas temas centrales para Armenia y la diáspora armenia, como el derecho de los armenios de Artsaj desplazados por la fuerza, la situación de los detenidos armenios en Azerbaiyán y la preservación del patrimonio religioso y cultural armenio en los territorios bajo control azerbaiyano.
Hajizade acusó a Francia de prestar “amplia atención” a la seguridad de Armenia, los armenios de Artsaj y los detenidos armenios en Azerbaiyán, y sostuvo que París omite la versión azerbaiyana sobre la ocupación de territorios, los refugiados azerbaiyanos, las personas desaparecidas y la amenaza de minas terrestres.
También cuestionó la cooperación en materia de defensa entre Francia y Armenia y la actividad de la Misión de la Unión Europea en Armenia (EUMA). “La creciente cooperación militar de Francia con Armenia, el suministro de armas y su postura política abiertamente parcial no contribuyen a la paz”, afirmó.
Azerbaiyán también rechazó las denuncias sobre los prisioneros armenios detenidos en Bakú. “Las acusaciones relativas a ‘prisioneros y detenidos armenios’ están completamente alejadas de la realidad”, dijo Hajizade, quien sostuvo que las personas detenidas fueron procesadas por “delitos específicos”.
Bakú mantiene encarcelados a exdirigentes políticos y militares de Artsaj, entre ellos figuras de alto perfil capturadas tras la ofensiva militar azerbaiyana de septiembre de 2023, en procesos denunciados por Armenia, organizaciones armenias y familiares de los detenidos como juicios políticos sin garantías.
La Cancillería azerbaiyana también intentó desacreditar las denuncias sobre la destrucción y apropiación del patrimonio cultural armenio en Artsaj. Hajizade calificó como “irónico” que Francia se pronuncie sobre el “patrimonio cultural y religioso armenio” y acusó a París de ignorar la destrucción del patrimonio azerbaiyano.
Sin embargo, Armenia y distintas organizaciones internacionales denunciaron en los últimos años la destrucción, vandalización y resignificación de iglesias, cementerios, monumentos y otros sitios históricos armenios en territorios bajo control de Azerbaiyán, especialmente después de las guerras de 2020 y 2023 y del éxodo forzado de la población armenia de Artsaj.
Hajizade también atacó el historial de derechos humanos de Francia, mencionó casos de corrupción, brutalidad policial, represión de manifestaciones, presión sobre periodistas, discriminación religiosa y violencia en territorios de ultramar como Nueva Caledonia.
“Las respuestas del Ministerio francés demuestran una vez más que el gobierno de París sigue teniendo dificultades para aceptar la realidad de la región y, en lugar de contribuir a una paz y estabilidad duraderas en el Cáucaso Meridional, persiste en enfoques políticos obsoletos y parciales”, afirmó.
El funcionario agregó que esa política “perjudica gravemente la credibilidad y el prestigio de Francia tanto en la región como socio internacional fiable”.
La reacción de Bakú se enmarca en una estrategia recurrente del régimen de Ilham Aliyev de rechazar como “parciales” o “anti azerbaiyanas” las declaraciones internacionales que mencionan los derechos de los armenios de Artsaj, la situación de los prisioneros armenios, la preservación del patrimonio cultural armenio o las violaciones de derechos humanos cometidas por Azerbaiyán.