Comienza año nuevo armenio 4519 según la tradición de Navasart

10 de agosto de 2026

Este 11 de agosto, los armenios de Armenia y de la diáspora comenzaron a conmemorar Navasart, el primer mes del antiguo calendario armenio y el inicio del año 4519 según la tradición haikiana, una fecha que en 2026 adquirió un nuevo marco institucional luego de que la Asamblea Nacional de Armenia la incorporara por primera vez a la Ley de Fiestas y Días Conmemorativos como jornada dedicada a las tradiciones nacionales, la cultura y la unidad de los armenios de todo el mundo.

La modificación fue aprobada por el Parlamento armenio el 3 de julio, firmada por el presidente Vahagn Khachaturyan el 23 de julio y entró en vigencia al día siguiente. El artículo 26 de la nueva ley estableció que Navasart se conmemora cada 11 de agosto como día de las tradiciones nacionales, la cultura y la unidad de los armenios de todo el mundo. A diferencia de otras festividades nacionales, la legislación no lo declaró día no laborable.

Navasart, también transliterado como Navasard, fue el primer mes del antiguo calendario armenio y estuvo asociado al comienzo de un nuevo ciclo anual. Según la tradición armenia, su origen se vinculó con la victoria de Haig (Hayk), considerado el antepasado epónimo del pueblo armenio, sobre el tirano Bel. La cronología tradicional sitúa esa batalla el 11 de agosto de 2492 a.C., aunque esa fecha pertenece al relato histórico y mitológico desarrollado posteriormente y no a una datación comprobada por la historiografía contemporánea. Siguiendo ese cómputo tradicional, que identificó a 2022 como el año armenio 4515, el Navasart de 2026 marca el comienzo del año 4519.

El relato de Hayk y Bel ocupa un lugar central dentro de la tradición fundacional armenia. Hayk aparece como el patriarca que rechazó someterse a Bel, abandonó Babilonia junto con su familia y sus seguidores y se estableció en las tierras armenias. La posterior victoria sobre Bel quedó asociada en la memoria cultural armenia con el comienzo de una existencia independiente y con el origen del nombre con el que los armenios se identifican a sí mismos: hay.

Sin embargo, la relación entre Navasart y el 11 de agosto fue más compleja de lo que indica su celebración contemporánea. El antiguo calendario armenio estaba compuesto por doce meses de treinta días y un período adicional de cinco días denominado Avelyats. Al sumar 365 días y no incorporar una corrección periódica equivalente al año bisiesto, el calendario se desplazaba gradualmente respecto del año solar. Documentación oficial armenia señala, por ejemplo, que Navasart coincidió con el 11 de agosto en el año 428, mientras que en 552 su primer día correspondió al 11 de julio.

Navasart tampoco fue solamente una forma de contar los años. En la Armenia precristiana constituyó una de las principales celebraciones religiosas y comunitarias. Uno de sus centros fue Bagavan, localidad situada en la región histórica de Bagrevand cuyo nombre puede traducirse como “ciudad de los dioses”. Allí funcionó uno de los principales santuarios de la Armenia pagana, donde se mantuvo un fuego permanente y la familia real participó de las celebraciones del primer día de Navasart.

La festividad estuvo vinculada especialmente con Aramazd, principal divinidad de la Armenia precristiana. La Encyclopaedia Iranica señala que su templo fue trasladado durante el período arsácida a Bagavan y que allí se celebraba su festividad durante Navasart. El propio término Navasart procede de una antigua forma iraní relacionada con el concepto de “año nuevo”, una de las huellas de los extensos intercambios religiosos, lingüísticos y culturales que mantuvieron Armenia y el mundo iranio durante la Antigüedad.

Las celebraciones se extendían durante varios días e incluían reuniones religiosas, banquetes, música y diferentes competencias. Con el paso del tiempo, las competencias atléticas vinculadas con la festividad quedaron conocidas como los Juegos de Navasart y fueron recuperadas durante el siglo XX por organizaciones de la diáspora armenia.

La adopción del cristianismo en Armenia a comienzos del siglo IV modificó las prácticas religiosas asociadas con la festividad, aunque parte de las antiguas costumbres y denominaciones sobrevivieron durante siglos. El propio Bagavan adquirió un nuevo significado dentro de la tradición cristiana: las fuentes armenias situaron allí el bautismo del rey Tiridates III y de su corte por San Gregorio el Iluminador, y posteriormente se estableció en el lugar un importante monasterio.

La transformación del calendario también fue gradual. Durante el siglo XVIII, bajo el Catholicos Simeón Erevantsí, se aceptó el 1° de enero como comienzo del año, en correspondencia con la práctica adoptada por otros países cristianos. Sin embargo, fuentes etnográficas registraron que distintas formas tradicionales de celebración del Año Nuevo continuaron hasta el siglo XIX en regiones armenias como Syunik, Artsaj, Utik y Najicheván. El 1° de enero recién se generalizó como inicio del año durante las primeras décadas del siglo XX.

La tradición adquirió una nueva forma después del Genocidio Armenio. La Unión General Armenia de Cultura Física - Homenetmen, fundada en Constantinopla en noviembre de 1918, recuperó los Juegos de Navasart dentro de su programa deportivo y educativo. La primera edición organizada por la institución se realizó el 31 de agosto de 1919 bajo los auspicios del patriarca Zaven Der Yeghiaian. Nuevas ediciones tuvieron lugar en 1921 y 1922.

La recuperación se vinculó con el movimiento deportivo armenio que había comenzado antes del Genocidio Armenio. En 1911 se realizaron en Constantinopla los primeros Juegos Olímpicos Armenios, impulsados por Shavarsh Krissian. Las competencias volvieron a organizarse en 1912 y 1913, y Komitas Vartabed presidió la tercera edición. El Genocidio Armenio interrumpió aquel desarrollo: Krissian fue detenido el 24 de abril de 1915 y asesinado durante las deportaciones. Homenetmen retomó esa experiencia pocos años después como parte de la reconstrucción de la vida comunitaria armenia.

La institución se extendió posteriormente por las principales comunidades de la diáspora. Las filiales de Buenos Aires y Montevideo fueron fundadas en 1927 y la de Córdoba se incorporó en 1979. Los Juegos Navasartian fueron retomados en Sudamérica en los '90 y desde entonces se convirtieron en una actividad anual, incorporando nuevamente el nombre de la antigua festividad al deporte y la vida comunitaria armenia.

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