Congresistas de Estados Unidos exigieron la liberación de los rehenes armenios cautivos en Azerbaiyán

Miembros del Congreso de Estados Unidos participaron el 24 de junio en una conferencia de prensa organizada por el representante Brad Sherman y el Consejo Nacional Armenio de Estados Unidos (Armenian National Committee of America - ANCA) en Washington para marcar los 1.000 días de cautiverio de prisioneros de guerra armenios, líderes de la República de Artsaj (Nagorno Karabaj) y rehenes civiles detenidos por Azerbaiyán, y exigieron su liberación inmediata e incondicional.
El vicepresidente del Caucus Armenio del Congreso, Brad Sherman, encabezó la conferencia junto con los representantes Judy Chu, Laura Friedman y Jim Costa. También participaron los pasantes del ANCA Leo Sarkisian y Maral Melkonian Avetisyan, quienes vistieron camisetas con los nombres y rostros de los líderes de Artsaj cautivos en Azerbaiyán.
Al menos 19 prisioneros de guerra y rehenes civiles armenios permanecen detenidos en Azerbaiyán, entre ellos ocho líderes de Artsaj: Ruben Vardanyan, ministro de Estado entre 2022 y 2023; Arayik Harutyunyan, presidente entre 2020 y 2023; Bako Sahakyan, presidente entre 2007 y 2020; Arkadi Ghukasyan, presidente entre 1997 y 2007; Davit Ishkhanyan, presidente de la Asamblea Nacional; David Babayan, asesor presidencial y canciller; Levon Mnatsakanyan, comandante del Ejército de Defensa de Artsaj; y Davit Manukyan, primer subcomandante del Ejército de Defensa de Artsaj.
Sherman recordó la limpieza étnica cometida por Azerbaiyán en 2023 contra más de 100.000 armenios de Artsaj y denunció los abusos contra los detenidos tras la ofensiva. “Durante más de mil días, esos prisioneros de guerra armenios —prisioneros de guerra retenidos después de que la guerra terminó— y presos políticos soportaron abusos y torturas en cautiverio azerbaiyano”, afirmó.
El congresista también cuestionó los juicios contra los dirigentes de Artsaj, en los que se dictaron condenas de entre 15 años y cadena perpetua. Según señaló, cinco líderes de Artsaj, entre ellos Arayik Harutyunyan, David Babayan y Levon Mnatsakanyan, fueron juzgados casi íntegramente a puertas cerradas, sin observadores independientes, mientras 16 acusados fueron imputados colectivamente por 2.500 delitos.
Sherman vinculó la situación de los rehenes armenios con la enmienda que impulsó en la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes con apoyo del presidente de ese comité, Brian Mast. “No puede haber una paz duradera hasta que todos y cada uno de los prisioneros de guerra y presos políticos armenios sean liberados de las cárceles azerbaiyanas y puedan regresar a casa con sus familias”, declaró.
La representante Judy Chu recordó su visita a Artsaj antes de la campaña de despoblación forzada ejecutada por Azerbaiyán y mencionó la prohibición de ingreso que recibió posteriormente por parte de Bakú. “Si defender los derechos humanos significa que ya no soy bienvenida en Azerbaiyán, eso solo refuerza mi determinación de seguir luchando por la justicia para el pueblo armenio”, afirmó.
Chu reclamó el regreso de los armenios de Artsaj a su tierra, la protección del patrimonio cultural y religioso armenio y la liberación de todos los presos políticos.
La representante Laura Friedman denunció los juicios fraudulentos y la destrucción del patrimonio cultural y religioso armenio por parte de Azerbaiyán. “La paz no puede llegar sin rendición de cuentas, seguridad duradera para Armenia y respeto a su soberanía y a los derechos de los pueblos indígenas de Artsaj”, sostuvo.
Friedman también recordó su carta al secretario de Estado Marco Rubio, en la que pidió el retorno seguro de los armenios desplazados por la fuerza, y su apoyo a sanciones contra Azerbaiyán.
El representante Jim Costa pidió la retirada inmediata de las fuerzas azerbaiyanas del territorio soberano de Armenia y la liberación incondicional de todos los detenidos. “Estas personas no son moneda de cambio. Son padres, madres, hijos e hijas. Y las familias han esperado lo suficiente: más de 1000 días. Es hora de que regresen a casa”, declaró.

Durante la conferencia, el director ejecutivo del ANCA, Aram Hamparian, cuestionó el marco de “paz” anunciado entre Armenia y Azerbaiyán y afirmó que consolida los resultados de la agresión azerbaiyana.
“En este día, al marcar 1.000 días de diplomacia de rehenes azerbaiyana, reafirmamos nuestro llamado a la paz. Una paz real. Una paz justa. Una paz digna de ese nombre”, señaló Hamparian.
“El llamado acuerdo de ‘paz’ anunciado el año pasado se presenta como un progreso. En realidad, es la consolidación de la limpieza étnica de Artsaj por parte de Azerbaiyán. La legitimación de la última guerra. Un preludio de la próxima guerra”, agregó.
Hamparian reclamó cuatro medidas concretas: la liberación de los rehenes armenios detenidos ilegalmente por Azerbaiyán, la retirada de las fuerzas azerbaiyanas del territorio ocupado de Armenia, el retorno seguro de los armenios a Artsaj bajo mandato internacional y la protección de los sitios cristianos de Artsaj.
También pidió la plena aplicación de las sanciones previstas en la Sección 907 contra Azerbaiyán, a la que definió como “la protección estatutaria de los contribuyentes estadounidenses contra la complicidad en la persecución cristiana”.
“Bakú dirá que estos representan obstáculos para la paz”, afirmó Hamparian. “El hecho es que representan los bloques fundamentales de la paz: de una paz real, de una paz duradera, una paz basada en la justicia, los derechos humanos y la libertad religiosa. Una paz digna de ese nombre”.
Legisladores de ambas cámaras también se pronunciaron por redes sociales para marcar los 1.000 días de cautiverio. El senador Adam Schiff calificó la detención continuada como una grave violación de los derechos humanos y del derecho internacional. “Debemos utilizar todas las herramientas diplomáticas para responsabilizar a Azerbaiyán y al régimen de Aliyev”, afirmó.
La representante Young Kim pidió a Azerbaiyán la liberación de los detenidos. “Hoy se cumplen 1.000 días desde que prisioneros de guerra armenios y rehenes civiles permanecen bajo custodia azerbaiyana, sufriendo encarcelamiento prolongado, denuncias de tortura y flagrantes abusos de derechos humanos”, sostuvo.
El representante Vince Fong reclamó que Azerbaiyán cumpla con sus obligaciones internacionales y libere a todos los detenidos sin demora. La Comisión Tom Lantos de Derechos Humanos pidió a la administración Trump que presione por la liberación incondicional de los prisioneros.
La Cámara de Representantes se prepara para votar la enmienda Sherman a la Ley del Servicio Exterior, que declara el sentido del Congreso de que Azerbaiyán debe liberar de manera inmediata e incondicional a todos los prisioneros de guerra y presos políticos armenios.
Además, ocho enmiendas pro armenias al proyecto de Ley de Autorización de Defensa Nacional para el año fiscal 2027 y a la Ley de Asignaciones de Seguridad Nacional y Operaciones Exteriores avanzan en el proceso legislativo. Las medidas fueron impulsadas por los copresidentes del Caucus Armenio del Congreso, Frank Pallone y Gus Bilirakis, junto con Brad Sherman, Gabe Amo y Jim Costa.
Las iniciativas reclaman la liberación de los rehenes armenios y prisioneros de guerra detenidos ilegalmente por Azerbaiyán, la retirada de las fuerzas azerbaiyanas del territorio soberano de Armenia, la protección del patrimonio cultural y religioso de Artsaj y el retorno seguro de los armenios desplazados por la fuerza a sus hogares en Artsaj.