Contundente respuesta del Matenadaran a los intentos de Azerbaiyán de eliminar el patrimonio cultural armenio: “Es otra manipulación”

Hikmet Hajiyev, asesor del presidente de Azerbaiyán Ilham Aliyev, presentó al histórico monasterio armenio de Gandzasar como un templo “albanés” durante una visita de representantes del cuerpo diplomático acreditado en Bakú a la República de Artsaj (Nagorno Karabaj), donde además exhibió reproducciones de manuscritos armenios con páginas en blanco, una situación que generó cuestionamientos de dirigentes políticos, autoridades culturales y religiosas armenias ante el silencio del primer ministro Nikol Pashinyan y del ministro de Asuntos Exteriores Ararat Mirzoyan.
Hajiyev recorrió el complejo monástico de Gandzasar junto con diplomáticos extranjeros y sostuvo que la iglesia no era armenia sino perteneciente a la Albania caucásica. La actividad formó parte de una visita organizada por las autoridades azerbaiyanas a distintos puntos de Artsaj.
Durante el recorrido por la sala de exposiciones del Matenadaran de Gandzasar, Hajiyev mostró a los diplomáticos reproducciones de antiguos manuscritos armenios y abrió una de ellas para exhibir sus páginas en blanco. Algunos de los funcionarios presentes respondieron con risas.
“Solo una página... las demás están en blanco. Y esta es la herencia cristiana, como pueden ver”, expresó Hajiyev con una sonrisa.
Entre quienes participaron de la visita estuvo la representante especial de la Unión Europea para el Cáucaso Meridional, Magdalena Grono, quien posteriormente sostuvo que las partes mantienen “puntos de vista y narrativas profundamente divergentes sobre el origen de ciertos lugares”.
Las declaraciones de Hajiyev y la reacción de los diplomáticos generaron cuestionamientos en Armenia, mientras que Pashinyan y Mirzoyan no realizaron hasta el momento declaraciones públicas sobre el episodio.
La cuestión llegó también a la Asamblea Nacional de Armenia. Anna Grigoryan, integrante de la Alianza Armenia, sostuvo que después de la limpieza étnica de Artsaj, Azerbaiyán avanzó contra el patrimonio cultural armenio.
“¿Qué tan cerca están estos pasos de establecer la paz? ¿Se están preparando para declarar que Gandzasar es armenia? Después de todo, miles de niños no murieron para que hoy no puedan decir ni una sola palabra sobre que Gandzasar sea armenia”, planteó Grigoryan.
Ruben Rubinyan respondió que el proceso de paz necesitaba cuidados y que resultaba necesario mantener sensibilidad frente a diferentes cuestiones.
“Las afirmaciones que usted ha señalado, naturalmente, no contribuyen ni son útiles en el contexto de la paz, además de que carecen de fundamento”, afirmó.
El exembajador plenipotenciario Edmon Marukyan también condenó las declaraciones de Hajiyev y las reacciones de los diplomáticos presentes, y reclamó que Pashinyan y Mirzoyan emitieran una declaración oficial que reconociera el carácter armenio de Gandzasar.
“Exijan a Azerbaiyán que detenga estas acciones viles”, manifestó Marukyan, quien además pidió que se presenten notas de protesta a las embajadas que participaron de la actividad.
“Azerbaiyán está construyendo una base político-militar y político-jurídica para atacar a Armenia, apoderarse de territorios armenios y convertirlos en territorio azerbaiyano. Que nadie piense que será pacífico. No lo será”, sostuvo.
El Matenadaran explicó por qué los libros exhibidos tenían páginas en blanco
El exministro de Cultura de Artsaj Lernik Hovhannisyan calificó como una “manipulación” la presentación realizada por Hajiyev y explicó que los ejemplares exhibidos en Gandzasar eran reproducciones.
Según Hovhannisyan, durante la guerra de 44 días de 2020, el Matenadaran de Gandzasar, que funcionaba como filial del Matenadaran armenio, trasladó a un lugar seguro los manuscritos y otros libros de valor que estaban bajo su custodia. En la sala de exposiciones quedaron las reproducciones.
“La demostración de Hajiyev es otra manipulación. En cuanto a los diplomáticos que se ríen de ellos, lo entendieron perfectamente, sabían perfectamente lo que había sucedido. Simplemente había que creerles, y así fue. La misma Grono, los demás diplomáticos, también había diplomáticos de los países copresidentes del Grupo de Minsk. ¿Acaso no estaban al tanto del problema? Por supuesto que lo estaban. Simplemente, hoy debemos seguir adelante con esa política, y ellos la están siguiendo”, declaró Hovhannisyan a Azatutyun.
El director del Matenadaran, Ara Khzmalyan, también respondió a la presentación realizada por Hajiyev y explicó que los manuscritos originales nunca fueron trasladados a Gandzasar debido a que el lugar no contaba con las condiciones necesarias para garantizar su seguridad y conservación.
“En nuestros manuscritos no hay páginas en blanco”, afirmó Khzmalyan.
“En Gandzasar solo se exhibieron copias de los manuscritos. El original de cada uno de ellos se conserva en Matenadaran. Matenadaran está dispuesto a mostrárselos a cualquier diplomático o embajador que dude de su autenticidad, aunque sea por un uno por ciento”, declaró a RFE/RL.
Khzmalyan señaló además que el manuscrito armenio más antiguo vinculado con la colección de Gandzasar que actualmente se conserva en el Matenadaran data del año 909 y lleva el nombre de “Vehapari Avetaran”.
Aram I denunció una “terrible distorsión de la historia”
El Catholicos de la Gran Casa de Cilicia, Aram I, también reaccionó a las imágenes difundidas durante la visita y calificó lo ocurrido como una “terrible distorsión de la historia”.
Aram I señaló que en los videos difundidos se observaba a los “amigos” de Armenia bailando en Shushí y escuchando con “admiración” las explicaciones sobre iglesias y monumentos históricos y culturales armenios.
“Vimos estos videos que han inundado las redes sociales con profundo dolor e indignación”, expresó.
El Catholicos sostuvo que esas estructuras permanecieron en pie durante siglos gracias al pueblo armenio y calificó lo ocurrido como un “fenómeno repugnante”, que atribuyó a “nuestra desunión y nuestra política miope”.
“Un fenómeno lamentable que debería impulsarnos a la autoconciencia y a unirnos en torno a los valores, intereses e ideales supremos y universales de nuestra patria y nación”, señaló.
Días antes, el Centro Internacional para el Monitoreo del Patrimonio del Cáucaso documentó mediante fotografías satelitales la destrucción del histórico cementerio oriental armenio de Shushí, donde se encontraban cruces de piedra y lápidas históricas de los siglos XII y XIII. Según la información difundida por la organización, el terreno fue arrasado y parte del área comenzó a utilizarse para la instalación de infraestructura de alcantarillado.