David Babayan, excanciller de Artsaj, desde la prisión en Azerbaiyán: “Estamos sentados, pero no arrodillados”

19 de agosto de 2026

El exministro de Asuntos Exteriores de la República de Artsaj (Nagorno Karabaj), David Babayan, envió un mensaje de audio desde una prisión de Azerbaiyán, difundido por News.am a través de su familia, en el que denunció la farsa judicial contra los dirigentes armenios detenidos en Bakú tras el rechazo de la apelación y afirmó que el objetivo ahora es llevar el caso ante tribunales internacionales.

“Queridos compatriotas, queridos amigos, hermanas y hermanos, armenios de todo el mundo, todos nuestros hermanos y hermanas de otras nacionalidades, personas de buena voluntad: Saben que la fase de apelación de nuestro supuesto juicio también ha terminado”, comenzó Babayan.

“¿Qué juicio? Esto fue una farsa, cuyo guion estaba escrito de antemano”, afirmó.

El exfuncionario de Artsaj sostuvo que el Tribunal de Apelaciones de Azerbaiyán mantuvo las condenas sin revisar siquiera errores básicos del proceso.

“Ni siquiera se atrevieron a corregir errores elementales. Por ejemplo, al presentar a los asistentes a la última sesión [judicial], cuando dejaron vigentes esos veredictos, presentaron a mis defensores [legales] con la composición anterior, cuando esta había cambiado durante el juicio”, señaló.

“Es decir, no solo no consideraron necesario revisar, sino que tampoco se atrevieron a modificar el guion escrito de antemano, ni siquiera para corregir los errores existentes”, agregó.

Babayan explicó que la instancia de apelación fue un trámite necesario para habilitar el camino hacia una demanda internacional.

“Esta fue una fase puramente formal que tuvimos que superar para luego presentar una petición ante la corte internacional”, sostuvo.

El exministro también comparó la audiencia de apelación con el proceso de primera instancia y señaló que, a diferencia de aquella etapa, en esta ocasión no hubo asistencia de ciudadanos.

“En el tribunal de apelación [de Azerbaiyán], los ciudadanos no participaron en el proceso, mientras que en el tribunal de primera instancia asistieron entre 200 y 300 personas. La asistencia era constante. Por supuesto, todos eran trasladados selectivamente en autobuses especiales”, afirmó.

Según Babayan, la exposición pública del proceso permitió mostrar la debilidad de la acusación y la consistencia de la defensa de los detenidos armenios.

“Una de las razones es que estas personas estaban viendo los abusos que se cometían allí, la debilidad de su posición, nuestra autodefensa, nuestra persistencia, la calidad de esa autodefensa, y es natural que todo esto, voluntaria o involuntariamente, también calere en su sociedad”, señaló.

Babayan denunció además acusaciones sin sustento jurídico y cargos que, según afirmó, no fueron mencionados durante el juicio.

“Por ejemplo, me imputaron dos artículos del código penal que conllevaban cadena perpetua, que no existían y que nunca se mencionaron durante todo el juicio”, sostuvo.

El exministro relató que pidió revisar sus declaraciones y transmitirlas al defensor de derechos humanos de Azerbaiyán, pero el tribunal lo rechazó.

“Dicen que es un juicio público, pero se niegan a facilitar toda esa información, incluso a su defensor”, afirmó.

También señaló que varios abogados defensores fueron reemplazados durante el proceso y que uno de ellos fue apartado al inicio de la apelación bajo el argumento de problemas de salud.

“Intenté averiguar el motivo; dijeron que era por salud. En el tribunal, durante el juicio, dije: ‘Contacten con ellos por videollamada; quiero saber personalmente cómo están’. Por supuesto, se mostraron desconcertados, no se conectaron [con el abogado defensor] y dijeron que no corrían ningún riesgo”, contó.

Babayan denunció que los acusados fueron interrumpidos de manera permanente durante sus declaraciones.

“Por supuesto, no nos dejaban continuar con la declaración en ningún momento; nos interrumpían constantemente. Necesitamos toda esta información para presentarla ante el tribunal internacional”, afirmó.

El exfuncionario de Artsaj sostuvo que uno de los abogados defensores advirtió que Azerbaiyán no quiere que el caso llegue a una instancia internacional.

“Uno de los aspectos más interesantes es que uno de los abogados defensores ha declarado que no desean que el caso llegue a un tribunal internacional, ya que más del 95% de las acusaciones son falsas y carecen de pruebas”, señaló.

Babayan dio como ejemplo uno de los cargos por los que recibió cadena perpetua.

“En particular, fui condenado a cadena perpetua en virtud de un artículo [del código penal azerbaiyano] que me acusaba de intentar derrocar al poder aquí [en Azerbaiyán], derrocar la constitución [azerbaiyana], etc.”, afirmó.

“Pregunté: ‘¿Existe alguna prueba de que, durante mi estancia aquí, participé en la lucha por el poder? De ser así, debí de tener simpatizantes, células de alguna organización en todo el país’. Por supuesto, no hay respuesta”, agregó.

Babayan afirmó que las decisiones del tribunal favorecieron de manera casi absoluta a la fiscalía.

“Todas nuestras apelaciones ante el tribunal fueron concedidas al 100% a favor de la fiscalía. En primera instancia, el 99,4% fueron concedidas a favor de la fiscalía”, sostuvo.

El exministro señaló que los errores del proceso serán utilizados para buscar justicia ante tribunales internacionales.

“Expresé mi gratitud por la calidad y cantidad de errores, pues esto es muy importante para nosotros y contribuirá a la restauración de la justicia, ya que lo presentaremos ante la corte internacional”, afirmó.

Babayan denunció además la manipulación de las actas judiciales y calificó el proceso como “apartheid legal”.

“En ocasiones, hemos intentado revisar las notas, cómo se registra todo esto en sus documentos, y hemos comprobado que lo que dijimos no aparece en absoluto. O, en el mejor de los casos, lo incluyen de forma muy reducida o distorsionada. Esto no es más que apartheid legal”, señaló.

El exministro también informó que tiene problemas de salud y pidió que quedara constancia de esa situación ante el tribunal.

“Por supuesto, dudo que quieran que comparezca ante un tribunal internacional. No soy el único con problemas de salud. Varios de nuestros amigos tienen problemas de salud graves”, afirmó.

Babayan sostuvo que la situación de los detenidos armenios es consecuencia de su lucha por la justicia, la libertad y los derechos humanos.

“Una cosa es luchar por la justicia, otra muy distinta es estar en prisión por ella. Pero sepan que, aunque estemos encarcelados en Azerbaiyán, no nos arrodillamos, y que todo el mundo lo sepa”, expresó.

“Todo lo demás es normal, sean fuertes, queridos compatriotas, gente de buena voluntad. Aún nos esperan acontecimientos difíciles en nuestra patria”, concluyó Babayan.

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