Davit Ishkhanyan cuestionó desde la prisión de Azerbaiyán la inacción de las autoridades de Armenia: “Nos dicen directamente 'si sus propias autoridades no hacen nada, ¿qué esperan que hagan los tribunales internacionales?'”

09 de julio de 2026

El expresidente de la Asamblea Nacional de la República de Artsaj (Nagorno Karabaj), Davit Ishkhanyan, difundió el 9 de julio una nueva declaración desde su cautiverio en Bakú, donde denunció que el proceso judicial contra los líderes armenios detenidos por Azerbaiyán tiene motivaciones políticas y está dirigido no solo contra los rehenes armenios, sino también contra el pueblo armenio y la soberanía del Estado armenio.

Ishkhanyan fue capturado por Azerbaiyán en octubre de 2023, tras la ofensiva militar azerbaiyana y la limpieza étnica que provocó el desplazamiento forzado de la población armenia de Artsaj. Desde entonces permanece detenido junto con otros exdirigentes políticos y militares de Artsaj.

En su nuevo mensaje, Ishkhanyan se refirió al proceso de apelación en curso y sostuvo que esa instancia es necesaria para poder acudir posteriormente a mecanismos judiciales internacionales, aunque afirmó que no espera que el tribunal azerbaiyano modifique el veredicto de primera instancia.

“El juicio por la paz continúa. Como saben, el caso se encuentra ahora ante el Tribunal de Apelación”, señaló.

“Comprendemos perfectamente que esta etapa es principalmente procesal y que es muy improbable que se modifique el veredicto de primera instancia. Sin embargo, también entendemos que el camino hacia los tribunales internacionales pasa por esta etapa, razón por la cual presentamos una apelación”, afirmó Ishkhanyan.

El dirigente armenio explicó que esa postura fue expresada abiertamente ante el tribunal. “No hay nada secreto al respecto”, sostuvo.

Según Ishkhanyan, algunos abogados defensores manifestaron preocupación durante las audiencias por la posibilidad de llevar un caso de estas características ante tribunales internacionales.

“Algunos abogados defensores incluso expresaron su preocupación durante las audiencias, señalando que llevar un caso basado en un juicio y pruebas de tal magnitud ante un tribunal internacional sería difícil y embarazoso para ellos. Declararon abiertamente ante el tribunal que no deseaban acudir a un tribunal internacional en estas circunstancias solo para perder”, señaló.

Ishkhanyan denunció que, aunque el tribunal habla de transparencia, imparcialidad y justicia, el proceso de apelación mantiene las mismas irregularidades que el juicio de primera instancia.

“El tribunal habla constantemente de transparencia, imparcialidad y justicia, pero, al igual que en el procedimiento de primera instancia, nada ha cambiado fundamentalmente”, afirmó.

El expresidente de la Asamblea Nacional de Artsaj contó que la semana anterior pudo dirigirse al tribunal y explicar los motivos de su apelación. Según indicó, su intervención fue prácticamente idéntica al alegato final que había presentado en la instancia anterior.

“Reiteré que se trata de un juicio con motivaciones políticas, sin ninguna relación con delitos reales. Es un juicio impulsado por la identidad étnica y el odio nacional, y todo el proceso se ha desarrollado en ese contexto”, sostuvo.

También afirmó que el tribunal de primera instancia violó gravemente el Código de Procedimiento Penal de Azerbaiyán, así como principios fundamentales de los derechos humanos y del derecho internacional.

“Como era de esperar, mis declaraciones fueron interrumpidas repetidamente por intervenciones infundadas tanto de los fiscales como del juez. No obstante, logré terminar mi declaración y explicar, punto por punto, cómo el veredicto se basa en afirmaciones infundadas, acusaciones difamatorias y alegaciones sin fundamento ni pruebas que las respalden”, declaró Ishkhanyan.

El dirigente armenio sostuvo que el tribunal aplicó de manera arbitraria disposiciones del Código Penal de Azerbaiyán y atribuyó responsabilidades falsas a los acusados.

“Demostré cómo se habían aplicado arbitrariamente las disposiciones del Código Penal de Azerbaiyán y cómo se nos habían atribuido erróneamente no solo a mí, sino a todos. Incluso dije que no se trataba de un ‘caso fabricado’, sino simplemente de un montaje”, afirmó.

Como ejemplo, Ishkhanyan mencionó el caso de una persona nacida en 1993 que fue acusada de participar en operaciones militares entre 1991 y 1994.

“El tribunal alega que esto quedó demostrado durante el juicio, lo incluye en el veredicto y, finalmente, condena a esa persona a 15 años de prisión”, denunció.

Ishkhanyan afirmó que el proceso tiene un objetivo más amplio contra Armenia y los armenios. “Como ya dije en el tribunal de primera instancia, dejé claro una vez más que se trata de un juicio contra el pueblo armenio y la soberanía del Estado armenio, llevado a cabo con una estrategia clara y objetivos a largo plazo”, señaló.

El exdirigente de Artsaj aseguró que los detenidos mantienen la calma y continúan sus acciones legales con paciencia y determinación. “Para nosotros, lo más importante es mantener la calma. Continuamos nuestros esfuerzos con paciencia, constancia y determinación. Nuestras declaraciones ante el tribunal han sido dignas”, expresó.

También denunció una actitud de desprecio hacia los tribunales e instituciones internacionales por parte de las autoridades azerbaiyanas y reveló una frase que, según afirmó, fue dirigida a los acusados.

“Lo más doloroso, sin embargo, es que nos dicen directamente: ‘Si sus propias autoridades no hacen nada y no están interesadas en asegurar su regreso, ¿qué esperan que hagan los tribunales internacionales? ¿Qué pueden lograr?’”, afirmó.

“Esa es la realidad”, agregó.

Ishkhanyan también denunció obstáculos procesales y afirmó que circulan rumores sobre una posible negativa de la Corte Suprema de Azerbaiyán a tratar los casos.

“Ya circulan rumores de que la Corte Suprema probablemente se negará a escuchar nuestros casos. Están intentando crear un ambiente hostil e influir en el proceso mediante diversos obstáculos artificiales”, señaló.

Entre esos obstáculos, mencionó que desde agosto de 2025 varios detenidos no pueden otorgar poderes notariales a familiares ni a defensores de derechos humanos para que los representen.

“Desde agosto de 2025, ni yo ni varios de los demás hemos podido autorizar a nuestros familiares o defensores de derechos humanos para que nos representen”, afirmó.

Además, denunció que los abogados defensores todavía no recibieron copias de documentos fundamentales del caso.

“Imagínense esto: hasta el día de hoy, nuestros abogados aún no han recibido la acusación formal, el pliego de cargos ni siquiera una copia del veredicto. Solo después de nuestras reiteradas solicitudes, el juez dictaminó que la defensa podía revisar el veredicto electrónicamente. En otras palabras, ni siquiera se les permite conservar una copia”, señaló.

Ishkhanyan concluyó su declaración con un mensaje de resistencia desde el cautiverio.

“Lo reitero: estamos presentando nuestro caso con dignidad, esperando que concluya esta etapa del proceso, y seguiremos adelante con paciencia y determinación”, afirmó.

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