El Conjunto Nairí de HOM inició una nueva etapa con una destacada presentación en el Teatro Armenia

El Conjunto de Danzas Folklóricas Armenias Nairí de HOM presentó el jueves 22 de octubre su espectáculo “Con el espíritu de Nairí” (Նայրեան Ոգի), ante un Teatro Armenia prácticamente colmado. Bajo la dirección de Irina Papikyan, una nueva generación de bailarinas presentó un repertorio de danzas tradicionales armenias que marcó el relanzamiento del conjunto fundado hace 48 años.
Había expectativa por conocer esta nueva versión de Nairí. Después de un breve período de discontinuidad, el conjunto de HOM regresaba a los escenarios. Durante una hora y veinte minutos, el público disfrutó de un repertorio variado, una puesta en escena muy cuidada y la participación de músicos en vivo.
Desde la primera danza, Kilikia (Կիլիկիա), pudo apreciarse el trabajo de preparación del conjunto. Las bailarinas mostraron soltura, precisión y una interpretación especialmente delicada de las danzas femeninas armenias. Los brazos extendidos, los movimientos suaves de las manos y las muñecas, las posturas elegantes y los desplazamientos grupales reflejaron la dulzura y la gracia propias de estas danzas. En las danzas de ritmo más intenso, con pasos marcados y cambios de formación, también se destacó la coordinación del conjunto.
El vestuario fue otro de los aspectos destacados, con vestidos de distintos diseños y colores, desde los tonos pastel hasta el bordó característico de la indumentaria tradicional armenia. Las imágenes de paisajes, iglesias y monasterios de Armenia proyectadas sobre el fondo del escenario completaron la puesta en escena.


El programa incluyó, entre otras piezas, Uzundara (Ուզումդարա), Sareri Hovin Mernem (Սարերի Հովին Մեռնեմ), Trnoci (Թռնոցի), Makhmur Akhjik (Մախմուր Աղջիկ) y Erzerumi Shoror (Երզրումի Շորոր), además de una serie de danzas etnográficas.
La propia directora Irina Papikyan, formada en Ereván y exintegrante del conjunto Paregamutyun de Armenia, participó como bailarina con una interpretación individual de un tema de Sayat Nová. Vestida de bordó con bordados dorados, mostró un notable dominio de los movimientos de las manos y los brazos, con una expresividad que también estuvo presente en sus gestos y en la mirada. En una entrevista publicada meses atrás por Diario ARMENIA, Papikyan había expresado su intención de darle a Nairí un “Նոր շունչ” (nuevo respiro), respetando su trayectoria y trabajando con una nueva generación.

La selección musical incluyó versiones poco habituales de algunas composiciones tradicionales, con buen sonido y una acertada combinación de temas. Las intervenciones de Edgardo Sarian en teclados, Hagop Barseghian y Milena Barseghian en duduk, shví y dzurná, y Miguel Smouelian en dhol se alternaron con las coreografías.
Nairí fue fundado en 1978 bajo la dirección de Bedig Eyvazian. A lo largo de su historia pasó por distintas etapas y contó con la participación de reconocidos maestros, entre ellos George Torikian, Vanush Khanamirian y Vahram Ambartsumyan, además de otros directores que contribuyeron a mantener su actividad.
Al conversar con Diario ARMENIA después del espectáculo, Eyvazian no ocultó su satisfacción. “Maravilloso”, expresó en armenio, una palabra que repitió varias veces antes de felicitar a la profesora y a las bailarinas. También dejó planteado un deseo para el futuro: que puedan incorporarse bailarines varones para completar el conjunto.
Patricia Kazelian, quien integró Nairí durante aproximadamente diez años, también valoró la presentación: “Muy lindo, otro estilo. Muy depurado, refinado, temas muy clásicos”. Consideró que la participación de músicos en vivo fue “un valor agregado enorme” y calificó la presentación como prolija, ágil y amena. “Ojalá siga creciendo y manteniéndose vivo el espíritu de la danza”, expresó.

Uno de los momentos emotivos de la noche se produjo durante una intervención de Edgardo Sarian, reconocido músico de la colectividad armenia, quien desde hace años visita una vez por mes la Casa de Descanso O. Bodourian–O. Diarbekirian de HOM para compartir su música con los abuelos y abuelas. Doce de ellos estuvieron presentes en el Teatro Armenia.
En un tramo del espectáculo, mientras las luces de la sala permanecían apagadas, Sarian y los demás músicos se acercaron por uno de los pasillos del teatro hasta el sector donde se encontraban los integrantes de la Casa de Descanso. Al encenderse las luces, el público los descubrió interpretando Babig Tartsel, una canción dedicada a los sentimientos y las alegrías de ser abuelo, que Digin Nvart suele pedirle durante sus visitas mensuales.
“Fuimos a llevarles el show al lado”, contó después a Diario ARMENIA al explicar el gesto que sorprendió y emocionó a los abuelos y abuelas y al resto del público. Sarian también expresó su satisfacción por haber podido colaborar musicalmente con el regreso del conjunto. “Pusimos nuestro granito de arena”, señaló.
La presentación había comenzado con las palabras de Maral Masrian Torikian, presidenta de la Comisión Regional Sudamericana de HOM, quien recordó que octubre es el Mes de la Cultura Armenia, dedicado a la memoria del creador del alfabeto armenio y de los primeros traductores, cuya labor fue fundamental para el desarrollo de la lengua y la cultura armenias.

Masrian Torikian se refirió también a los desafíos que enfrenta actualmente el pueblo armenio y al trabajo que desarrolla HOM más allá de sus programas sociales y culturales. En ese sentido, recordó que el 24 de septiembre la institución organizó, junto con el Centro Legal Armenio, una actividad en la sede de las Naciones Unidas en Ginebra, durante el 63º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos, para visibilizar la situación de las mujeres y los niños armenios desplazados de Artsaj y reclamar por sus derechos, facilitar el retorno de los desplazados y preservar y restaurar sus propiedades y patrimonio cultural.
La presidenta regional destacó que la preservación de la identidad armenia sigue siendo una de las misiones centrales de HOM y recordó que ese compromiso llevó a la institución a crear el conjunto Nairí hace 48 años, no solamente para promover la cultura armenia, sino también para transmitirla a las nuevas generaciones.

Al finalizar el espectáculo, con las bailarinas formadas sobre el escenario y el emblema de HOM proyectado detrás de ellas, Masrian Torikian volvió a tomar el micrófono. Esta vez, con palabras espontáneas y visiblemente emocionada, destacó el esfuerzo realizado.
“Los objetivos de HOM no conocen la debilidad”, afirmó antes de pedir un fuerte aplauso para las jóvenes, que durante dos años ensayaron dos veces por semana para preparar esta nueva etapa. También agradeció especialmente a Irina Papikyan y a los músicos que participaron en la presentación.
Durante los reconocimientos, HOM distinguió a Analía Topakbashian Kioulesserian, representante institucional ante el Conjunto de Danzas Nairí, por su dedicación y acompañamiento al grupo. Recibió un ramo de flores, al igual que la directora Irina Papikyan.
Masrian Torikian destacó además la presencia de antiguos integrantes, profesores y fundadores del conjunto. “Este reinicio, este relanzamiento de Nairí es un homenaje también para ellos”, expresó, antes de comprometer la continuidad del conjunto con la mirada puesta en su 50º aniversario y los años siguientes.
El primado de la Iglesia Apostólica Armenia para Argentina y Chile, monseñor Arén Shaheenian, felicitó a las integrantes de Nairí y a su directora por la dedicación y el esfuerzo demostrado. Durante su intervención destacó que, frente a las dificultades políticas que atraviesa Armenia y a los desafíos que enfrentan los armenios de Artsaj y la diáspora, actividades culturales como las organizadas por HOM contribuyen a preservar la identidad, la lengua y las tradiciones armenias.
Esther Saghatian, una de las espectadoras, expresó a Diario ARMENIA su emoción por haber asistido a la presentación: “Estoy feliz de haber asistido al acto de Nairí. Realmente tengo muchas emociones en este momento, desde la alegría, la emoción. Agradezco infinitamente a HOM y también agradezco a la vida de ser armenia”.
P.K.


































