El nuevo plan gubernamental de Armenia para el período 2026 - 2031

Durante una rueda de prensa el pasado 20 de agosto, el primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, presentó el nuevo plan del gobierno para el periodo 2026-2031. Los ejes temáticos giran torno a la paz, la seguridad, la transformación económica y la diplomacia.
Uno de los puntos más fuertes en la propuesta es afianzar los lazos con Azerbaiyán para poder conseguir finalmente la paz entre las naciones. Esto es de suma importancia, debido a que estas tensiones solo han entorpecido proyectos regionales anteriores como por ejemplo “La Encrucijada de la Paz”; es por ello, que el gobierno teme que el proyecto lanzado en mayo de este año, “Trump Route for International Peace and Prosperity” (TRIPP) se vea afectado por estas mismas tensiones.
A su vez, Pashinyan anunció que el país cambiara su política exterior de unilateral a una multivectorial para limitar la dependencia internacional a un solo bloque, como lo es Rusia; es decir que Armenia va a desarrollar y mantener relaciones con varios actores internacionales, entre ellos, la Unión Europea, Estados Unidos, Georgia, India, Irán y China.
Sin embargo, es necesario aclarar que esto no significa un corte en las relaciones con Rusia, sino una mayor involucración del país en la esfera internacional. En consecuencia, ha habido polémicas en torno a que pasará con la membresía armenia en la Unión Económica Euroasiática (UEE) ahora que el país está estrechando lazos con otras potencias.

Por ello, Pashinyan aclaró que Moscú o la UEE no han emitido ultimátums con respecto al intento armenio por lograr la integración europea. Siguiendo con la idea de que Armenia es capaz de decidir libremente su orientación geopolítica, Pashinyan expresó que el gobierno armenio sostiene que la iniciativa de avanzar hacia una mayor integración con Europa surgió del propio país y contempla la posibilidad de someterla a un referéndum.
Otro punto destacado de la rueda de prensa fue cuando el Primer Ministro aclaró que Armenia iba a mantener relaciones estrechas con Estados Unidos e Irán. Debido a la disposición geográfica del país, si la guerra escala, la seguridad de Armenia y su economía se podrían ver flageladas. Es por esto por lo que el gobierno plantea una posición neutral frente al creciente conflicto.
En cuanto a la delimitación de las fronteras con Azerbaiyán, Pashinyan hizo referencia a los mapas de la época soviética y a la Declaración de Alma-Ata de 1991 como base para determinar los límites territoriales entre ambos países. En este sentido, afirmó que Armenia reconoce a Artsvashen como parte de su territorio, mientras que los enclaves azerbaiyanos, como Kyarki o Tigranashen, no son incluidos dentro de los 29.743 kilómetros cuadrados que el gobierno armenio considera como territorio nacional. Sin embargo, el primer ministro descartó firmemente cualquier solución militar para los sectores de la frontera que aún permanecen sin resolver, apostando por la diplomacia, la negociación y la delimitación pacífica de los límites.
Por último, Pashinyan también defendió las decisiones tomadas durante los últimos años respecto a Nagorno Karabaj, una cuestión que continúa siendo objeto de fuertes críticas dentro de Armenia. El Primer Ministro afirmó que las medidas adoptadas permitieron evitar que el país quedara atrapado en una situación que pudiera poner en riesgo su propia existencia. De esta manera, Pashinyan justificó su postura frente al conflicto, argumentando que priorizar la seguridad y la continuidad del Estado armenio era necesario para evitar una mayor escalada con Azerbaiyán.
Anna Carrizo Zakian
Universidad de Salamanca - España