Lernahayastán, la daga que Karekín Nshtéh clavó en el plan ruso-panturquista para quedarse con Syunik

19 de julio de 2026

Esta semana se cumplieron 105 años del fin de la efímera república autónoma que salvó del genocidio a miles de armenios y evitó el plan de apropiación territorial de Syunik, que ahora quieren resucitar Ilham Aliyev y Recep Erdoğan.

El 26 y 27 de abril de 1921 el bello Monasterio de Tatev, actualmente en la provincia de Syunik, fue escenario del segundo Congreso Pan-Zangezur y la cuna de la República de Armenia Montañosa o Lernahayastaní Hanrabedutiún, integrando las regiones de Daralakeaz (actual provincia de Vayóts Dzor), Syunik y partes de Artsaj (Alto Karabaj o Karabaj Montañoso).

Hacía casi cinco meses que el 11° Ejército Rojo había invadido la República de Armenia fines de noviembre de 1920 y forzado la caída del legítimo gobierno armenio, encabezado por dirigentes tashnagtsagán, en la noche del 2 al 3 de diciembre. A pesar de las promesas soviéticas de apaciguar el conflicto, rápidamente comenzaron los encarcelamientos de funcionarios del gobierno armenio y de quienes se oponían al nuevo régimen.

En paralelo y tal como ocurrió luego a lo largo de más de un siglo, los intereses rusos, en este caso bolcheviques, primaron por sobre acuerdos o negociaciones con los armenios, al punto que mientras negociaban con la misión armenia liderada por Levón Shant, Moscú autorizó al Ejército Rojo a ocupar los territorios armenios, presentados como en "disputa" por los turcos, como el caso de Karabaj, Suynik y Najicheván.

Monasterio de Tatev

Pacto secreto

Lo que estaba detrás de la movida soviética era tener el control de estas regiones para poder abrir un corredor terrestre estratégico a su aliado, el movimiento nacionalista turco de Mustafá Kemal, que desde marzo de 1920 -incluso antes con escaramuzas aisladas- venía librando sucesivas guerras contra recién independizada Armenia.

La estrategia turca fue una acción combinada entre las tropas que estaban al mando del general Kiazim Karabekir golpeando a la República de Armenia por el norte y el oeste y el Ejército Islámico del Cáucaso, conducido por el general Nurí Pashá, hermanastro del Ismail Enver, en Artsaj y regiones adyacentes.

Hay que recordar que la avanzada turco-soviética se desplegó sobre el terreno durante gran parte del período de independencia armenia. Historiadores y analistas ponen el foco en el período 1919-1921, con acciones que buscaban abrir con un ariete el sur del Armenia al proyecto panturquista de unir a las etnias de origen túrquico desde el Asia Central hasta el Mar de Bósforo, en las fronteras de Europa. En ese plan los territorios armenios eran y aún son un obstáculo.

Mientras tanto, los soviéticos buscaban asegurarse la sociedad estratégica con las fuerzas nacionalistas turcas de Mustafá Kemal, que les había “vendido” su apoyo a la revolución bolchevique, con el fin de controlar el paso estratégico hacia Irán, vía Meghrí.

Es decir, cada uno atendía su juego a expensas de territorio armenio y sin resquemores por asesinar a decenas de miles de armenios con tal de seguir con sus planes. Hay cientos de testimonios de fusilamientos públicos de dirigentes y combatientes armenios, incluso en medio de treguas y períodos de negociación.

Nshteh contra turcos y comunistas

Como ya veremos esto fue posible también con la complicidad y hasta la acción directa de comunistas armenios, quienes no dudaron en colaborar con las fuerzas internacionalistas rusas y turco-azeríes antes que defender a su país de la amenaza exterior.

Aunque parezca inverosímil visto desde la actualidad, el teatro de operaciones de esta avanzada turco-ruso-tártara (azerí) fueron las provincias del sur de la actual República de Armenia, y sus adyacentes a oeste y este, Najicheván y Artsaj. Es la exactamente el mismo territorio que está en hoy bajo presión de Ankara y Bakú y que forzó la segunda guerra de Artsaj en 2020 y la limpieza étnica de ese territorio ancestral armenio en septiembre de 2023.

Pese a la caída del gobierno y la sovietización de Armenia a finales de 1920, Karekín Nshtéh (Karekín Ter Harutyunyan), que en agosto de 1919 había sido enviado por el gobierno de Armenia al sur y ostentaba el cargo de Comandante (sparapet) de Kapan y Goghtan, se había hecho fuerte en la región de Suynik (Zangezur) incluso venciendo a la 28° División del Ejército Rojo en noviembre de 1920, casi al mismo tiempo que caída el gobierno de Armenia.

Tras la sovietización de Armenia Daralakeaz, Suynik y parte de Artsaj permanecieron bajo control de Nshteh, mientras que Simón Vratsian, último primer ministro de la República de Armenia, tenía a su cargo la administración civil de la región.

El 25 de diciembre de 1920 tuvo lugar en el Monasterio de Tatev el primer Congreso Pan-Zangezur, cuya resolución condenó al Ejército Rojo y a los "musulmanes comunistas" por los cinco meses de brutal campaña en Syunik, cita en su ensayo “Karekín Nshteh en Syunik” el historiador H.B Abrahamyan.

"El mando soviético -afirma la resolución- desde el primer momento, inició su política destructiva contra el campesinado de la provincia, en la que se menosprecian el derramamiento de sangre y las prácticas arraigadas las invasiones de Lenk Timur (Tamerlán) y los bárbaros orientales. Después de todo esto, nos convencimos de que ese ejército hambriento solo ha venido a saquear la tierra, la tierra y las propiedades, y destruir al pueblo armenio".

Tras una serie de encarcelamientos y ejecuciones de combatientes y dirigentes armenios Karekín Nshteh exigió al poder soviético la liberación de los detenidos. Grigor Vardanyan, el jefe de la delegación que llegó a Goris desde Bakú, donde había presentado la demanda, afirmó que Nshdeh culpó en primer lugar a los bolcheviques armenios, quienes habían alentado y ayudado en todo a los comunistas.

El 16 y 17 de febrero de 1921 estalló en todo Armenia una revuelta popular contra los soviéticos que habían tomado el poder. Casi al mismo tiempo, el 21 de febrero en la Iglesia Sur Krikor Lusavorich de Gorís tuvo lugar la solemne ceremonia de proclamación de Karekin Nshteh como Sparapet de Syunik, con amplios poderes.

Ante la multitud, se le colocó a Nshteh el cinturón bendecido por los eclesiásticos. Le entregaron la bandera tricolor armenia bajo la consigna: “A partir de hoy el gobierno de la Syunik Autónoma está a cargo del invencible comandante Nshteh”.

Consciente de que el éxito de revolución de febrero dependía de la ayuda que pudieran enviar a Ereván, Nshteh intentó por todos los medios ayudar a los rebeldes. El 25 de marzo Simón Vratsian, a cargo del Comité de Salvación Nacional, envió una carta a Nshteh y al comandante de las fuerzas de Daralakyaz, Yaponchik. “A toda costa... contáctennos y aseguren el camino”.

Nshteh logró el objetivo, pero la rebelión fue sofocada. La ruta de asistencia sirvió luego para el escape. A mediados de julio de 1921, 8.041 personas habían cruzado el río Arax hacia Irán, huyendo del terror.

Mientras tanto, el 27 de abril de 1921, se celebró en el monasterio de Tatev el segundo Congreso Pan-Zangezur, que proclamó a Syunik como Lernahayastán o República de Armenia Montañosa.

El congreso decidió por unanimidad: “Elegir para formar gobierno al Sparapet Nshteh como administrador, otorgándole el rango de general y condecorándolo con la Orden de Hierro del Águila de Khustup”, el monte que protege la ciudad de Kapan, declarando a la ciudad de Goris como capital de Armenia Montañosa.

Monumento a Karekín Nshtéh en Kapan

Principio del fin

Tras la proclamación de Lernahayastán, los bolcheviques y los comandantes del Ejército Rojo decidieron en esta ocasión, tomar el control de Zangezur por la vía pacífica. A tal fin, el ministro de Asuntos Exteriores de la Armenia Soviética, Artashes Karinyan, y el representante del 11° Ejército Rojo, Melnikov, partieron de Ereván hacia Zangezur para negociar con el gobierno de la región.

Los líderes de ambos bandos se reunieron el 12 de mayo en la aldea de Ghalag, en la región de Sisian. El gobierno Nshteh presentó una serie de demandas importantes que, sin embargo, quedaron sin respuesta. Las tropas soviéticas finalmente atacaron desde diferentes frentes. La situación en Armenia Montañosa se volvió extremadamente difícil.

En tales condiciones, y sobre todo para evitar grandes bajas, el gobierno de Armenia Montañosa decidió abandonar Syunik, no sin antes asegurarse que Syunik formara parte de la Armenia Soviética y no de Azerbaiyán. Luego de eso Karekín Nshteh y sus hombres, con gran pesar dejaron su tierra natal y cruzaron el río Arax hacia Tabriz, en Irán. Algunas fuentes señalan que dejó Zangezur el 10 de julio mientras que otras dicen que fue el 15 de julio, menciona Abrahamyan en una cita al pie de su ensayo.

Durante casi dos años, no escatimó esfuerzos para salvar a los armenios de Artsaj y Syunik del genocidio y reunirlos con la Madre Patria. Tras la partida de Nshteh, el Ejército Rojo capturó 15.000 prisioneros, 7.000 fusiles y una gran cantidad de municiones. Pero a pesar de los ataques, incluso de los armenios comunistas, Syunik permaneció hasta hoy como parte de la República de Armenia.

Carlos Boyadjian
Periodista
coboyadjian@yahoo.com.ar

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