Líderes religiosos armenios se reunieron con el presidente de Estados Unidos Donald Trump en la Casa Blanca: abordaron las relaciones con Armenia y la libertad religiosa

Representantes de las principales instituciones religiosas armenias de Estados Unidos, junto con el embajador de Armenia en ese país, Narek Mkrtchyan, se reunieron con el presidente Donald Trump en la Casa Blanca, donde elevaron una oración por Armenia, Estados Unidos y el mandatario estadounidense y conversaron sobre las relaciones bilaterales, la libertad religiosa, los vínculos cristianos y los esfuerzos por la paz.
La delegación estuvo integrada por el arzobispo Hovnan Derderian, primado de la Diócesis Occidental de la Iglesia Apostólica Armenia; el obispo Mesrop Parsamyan, primado de la Diócesis Oriental; y los arzobispos Anoushavan Tanielian y Kegham Khatcherian, líderes de las Prelaturas Oriental y Occidental de la Gran Casa de Cilicia.
También participaron el obispo Mikael Mouradian, jefe de la Eparquía Católica Armenia de América del Norte y Canadá, y el reverendo Henrik Shahnazarian, pastor principal de la Unión Evangélica Armenia de América del Norte.
Durante el encuentro, los representantes religiosos y Trump abordaron las relaciones entre Armenia y Estados Unidos, la situación de la libertad religiosa, los vínculos cristianos y los esfuerzos relacionados con la paz.

La participación de Derderian ocurrió en medio de las tensiones entre el gobierno del primer ministro Nikol Pashinyan y la Iglesia Apostólica Armenia. En enero, el arzobispo se sumó a una iniciativa eclesiástica respaldada por el gobierno y cuestionó al Catholicos Karekin II.
Semanas después, Derderian participó de la Asamblea de Obispos convocada por Karekin II y firmó una declaración que reafirmó la lealtad al Catholicos y rechazó cualquier reforma de la Iglesia realizada bajo presiones externas.
El programa del gobierno armenio para el período 2026-2031 contempla la destitución de Karekin II, la elección de un nuevo Catholicos y modificaciones en la gobernanza de la Iglesia. La Santa Sede de Echmiadzín sostuvo que esas medidas constituyen una injerencia inconstitucional en los asuntos internos de la institución religiosa.
Por su parte, el director ejecutivo del Comité Nacional Armenio de América (ANCA), Aram Hamparian, cuestionó el alcance de la reunión en la Casa Blanca y sostuvo que este tipo de encuentros no reemplazan las conversaciones con las organizaciones cívicas de la comunidad armenio-estadounidense.
Según Hamparian, aunque estas reuniones tienen un significado especial para los fieles armenios, “no sustituyen a un diálogo sustancial” con las instituciones cívicas armenio-estadounidenses que representan a los votantes.
El dirigente señaló entre los asuntos pendientes el derecho al retorno de los armenios desplazados de la República de Artsaj (Nagorno Karabaj), la liberación de los armenios detenidos en Azerbaiyán, la retirada de las fuerzas azerbaiyanas de territorio de Armenia y la protección de los lugares de culto cristianos armenios.
Hamparian también cuestionó la exención estadounidense de la Sección 907, la decisión de Trump de no utilizar el término “Genocidio Armenio” y la respuesta del Departamento de Estado ante la participación de la encargada de negocios de Estados Unidos, Amy Carlon, en una visita a Shushí organizada por las autoridades de Azerbaiyán.