Nikol Pashinyan autoproclamó la “cuarta República”, replicó la narrativa azerbaiyana sobre Artsaj, anunció un plan para derrocar al Catholicos Karekin II y dijo que Armenia debería irse de la OTSC

El primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, presentó el 24 de agosto ante la Asamblea Nacional el programa de Gobierno 2026-2031, en el que defendió la ideología de la “Armenia real”, anunció que el país ingresó en la etapa de la “cuarta República”, planteó una nueva Constitución sin referencia a la Declaración de Independencia de 1990, confirmó que Armenia iniciará el proceso para solicitar oficialmente la adhesión a la Unión Europea y volvió a atacar al Catholicos de Todos los Armenios Karekin II.
“El 7 de junio de 2026, el pueblo de la República de Armenia votó a favor de la ideología de la Armenia Real. Este resultado electoral es histórico porque redefine el significado funcional de la República de Armenia”, afirmó Pashinyan al presentar el programa quinquenal.
Según el primer ministro, la “Armenia real” sostiene que la única relevancia práctica del Estado armenio reside en garantizar “la paz, la libertad, la seguridad y la prosperidad” de sus ciudadanos dentro del territorio internacionalmente reconocido de 29.743 kilómetros cuadrados.
“Precisamente este Estado y esta visión fueron los elegidos por los ciudadanos de la República de Armenia el 7 de junio de 2026, y es a esta visión a la que denominamos la cuarta República. Así pues, podemos constatar que la cuarta República se ha fundado, que la cuarta República es una realidad”, sostuvo.
Pashinyan afirmó que el “conflicto de Karabaj es una trampa” y aseguró que Armenia debe cerrar definitivamente esa etapa. En ese marco, volvió a defender la eliminación de toda referencia a la Declaración de Independencia de 1990 en la nueva Constitución.
“En cuanto al texto de la nueva Constitución, lo publicaremos en los próximos meses y, como ya he dicho, no debe haber ninguna referencia a la Declaración de Independencia de 1990 en la nueva Constitución”, dijo.
“¿Por qué? Por una razón sencilla: hemos anunciado la necesidad y la decisión de no continuar con el movimiento de Karabaj, de ponerle fin; hemos tomado esa decisión y el pueblo la ha aprobado”, agregó.
Según Pashinyan, mantener esa referencia implicaría “continuar con el movimiento de Karabaj” y “volver a la lógica del conflicto”.

“No podemos hacer esto, especialmente después de las elecciones nacionales de 2026, donde nuestro pueblo votó por la paz, y la agenda de paz es ahora una agenda nacional”, señaló.
El primer ministro también volvió a referirse a su frase “Artsaj es Armenia y punto”, pronunciada en el pasado, y sostuvo que el movimiento de Karabaj fue “un proyecto para anular la soberanía y el futuro de Armenia”.
“No he olvidado que dije: ‘Artsaj es Armenia y punto’. Pero habiendo abordado este tema decenas de veces en los últimos años, quiero resumirlo de una vez por todas”, afirmó.
“Finalmente, tuvimos el valor de destapar la verdad y reconocer que el movimiento de Karabaj no es más que un proyecto para anular la soberanía y el futuro de Armenia, y nosotros, con el mandato del pueblo, hemos desmantelado ese proyecto”, declaró el Primer Ministro de Armenia.
El movimiento de Karabaj es la lucha de la población armenia nativa de la región de Artsaj por su independencia, autodeterminación y libertad, y nunca fue un "proyecto para anular la soberanía y el futuro de Armenia".
Pashinyan insistió además en que, para consolidar la paz con Azerbaiyán, Armenia debe abandonar el reclamo por el retorno de los armenios de la República de Artsaj (Nagorno Karabaj).
“En mi mensaje con motivo del primer aniversario del 8 de agosto, también afirmé que, para lograr una paz irreversible y duradera, es necesario dejar de hablar del derecho al retorno de los armenios de Nagorno Karabaj y de los refugiados armenios de Azerbaiyán a Armenia, así como del derecho al retorno de los habitantes de Azerbaiyán occidental a Azerbaiyán, y poner fin a estas conversaciones”, declaró.
“Debemos dejar de buscar a Armenia en Azerbaiyán, y Azerbaiyán debe dejar de buscar a Azerbaiyán en Armenia”, agregó.
El Primer Ministro armenio igualó, como en oportunidades anteriores y siguiendo la narrativa azerbaiyana, la lucha por el derecho al retorno de la población armenia nativa de Artsaj desplazada por la fuerza por Azerbaiyán, que está constatada por el derecho internacional, con la organización "Azerbaiyán occidental", un organismo financiado por el régimen del presidente azerbaiyano Ilham Aliyev como forma de "propaganda espejo" para contrarrestar los reclamos de la población armenia de Artsaj.
El programa de Gobierno también mantiene como prioridad la firma del acuerdo de paz con Azerbaiyán, rubricado en Washington el 8 de agosto de 2025, y la implementación del proyecto TRIPP, derivado de la iniciativa “Encrucijada de la Paz”.
“El proyecto TRIPP no solo abrirá una conexión ferroviaria directa entre Armenia y Azerbaiyán, incluyendo la conexión entre las regiones occidentales de Azerbaiyán y la República Autónoma de Najicheván a través del territorio de Armenia, así como la conexión ferroviaria de las regiones del norte de Armenia con la región de Syunik a través del territorio de Najicheván, sino que también integrará a Armenia en la red ferroviaria internacional”, afirmó.
Pashinyan dijo que el proyecto permitirá conectar a Armenia con Irán, Rusia y Asia Central, y aseguró que no implicará presencia militar extranjera.
“Quisiera recalcar que el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (TRIPP) no implica ninguna presencia militar ni armada extranjera”, señaló.
El primer ministro también pidió a Rusia que venda los derechos de concesión de la administración ferroviaria en Armenia a un tercer país aceptable para ambas partes, al considerar que la gestión rusa del tramo Yeraskh-Akhurik puede hacer perder a Armenia inversiones e integración internacional por el régimen de sanciones contra Moscú.
“Respetamos profundamente a la Federación Rusa y sus intereses, pero debido a que el ferrocarril armenio está bajo gestión rusa, corremos el riesgo de perder esta oportunidad histórica para integrar a Armenia en la red ferroviaria internacional. No podemos permitirnos perder esta oportunidad histórica”, sostuvo.
“Por ello, solicitamos a nuestros socios de la Federación Rusa que muestren flexibilidad y vendan los derechos de concesión a un tercer país aceptable para Armenia y Rusia”, agregó.
En otro tramo del discurso, Pashinyan afirmó que Armenia pronto iniciará el proceso para presentar una solicitud oficial de adhesión a la Unión Europea. Según explicó, el referéndum no debe celebrarse al comienzo del proceso, sino cuando exista una hoja de ruta clara.
“Entiendo que celebraremos un referéndum después de solicitar oficialmente la adhesión a la Unión Europea, recibir una respuesta adecuada y tener una hoja de ruta para el proceso”, dijo.
El primer ministro sostuvo que Armenia debe crear alternativas para no quedar atrapada en una sola dependencia geopolítica o económica.
“La situación en la que la República de Armenia no tiene adónde ir, no tiene alternativa, representa una amenaza para nuestra condición de Estado, nuestra independencia y nuestra soberanía. Estamos creando y seguiremos creando alternativas para la República de Armenia y su pueblo”, afirmó.
Pashinyan también se refirió a la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC) y aseguró que Armenia no reactivará su participación en la alianza militar liderada por Rusia.
“No reactivaremos nuestra labor en la OTSC”, afirmó.
“Sé que se están llevando a cabo debates en la OTSC, y los estatutos de la organización también contemplan la posibilidad de que un país sea expulsado. Me alegraría mucho si la OTSC decidiera expulsar a Armenia. Al menos nos librarían del dilema de si debemos abandonarla o no”, declaró.
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, respondió que Armenia puede retirarse de la OTSC si ya no necesita ser miembro de la organización y dijo que le resulta difícil comprender a qué se refiere Pashinyan con que estaría contento si Armenia fuera expulsada.
En su discurso, Pashinyan también reiteró que el reconocimiento internacional del Genocidio Armenio no formará parte de la agenda de política exterior de Armenia.
“Decidimos que el reconocimiento internacional del Genocidio Armenio no figuraría en nuestra agenda de política exterior”, afirmó.
El Primer Ministro vinculó esa decisión con el reciente freno del gobierno de Israel al proceso de reconocimiento del Genocidio Armenio.
“Muy recientemente, el Gobierno israelí, con la más firme determinación, inició un proceso de reconocimiento del Genocidio Armenio, para luego, con la misma determinación, detenerlo. Este fue también un acontecimiento importante que abrió el telón, y todos vimos, nos vimos obligados a ver lo que ocurría tras él”, dijo.
“Jugadores internacionales, disculpen la expresión, se están golpeando la cabeza con los restos de nuestros mártires, pero nos duele la cabeza. Jugadores internacionales están armando los huesos de nuestros mártires, disparándose unos a otros con ellos, pero somos nosotros los que estamos siendo asesinados”, sostuvo.
En la misma intervención, Pashinyan volvió a atacar al Catholicos de Todos los Armenios Karekin II y defendió la inclusión de la reforma de la Iglesia Apostólica Armenia en el programa de Gobierno.
El primer ministro acusó a clérigos bajo la dirección de Karekin II de pedir durante las liturgias por la preservación de Artsaj y sostuvo que eso convierte a la Iglesia en una institución de “propaganda de guerra”.
“Varios clérigos, que están bajo la instrucción directa de Ktrich Nersisyan, les cuento lo que he visto, invocan a Dios desde los altares durante liturgias santas e inmortales para preservar la República de Artsaj, convirtiendo así la iglesia en una institución de propaganda de guerra”, afirmó Pashinyan, al referirse al Catholicos por su nombre civil.
“Esta es una de las razones por las que el líder de facto de la Iglesia Apostólica Armenia debería ser llamado a descansar, pero no es la única”, agregó.
Según Pashinyan, por orden suya se prepara un informe sobre una “profunda crisis sistémica” en la Iglesia Apostólica Armenia.
“Siguiendo mis instrucciones, se está preparando un informe sobre la profunda crisis sistémica que ha surgido en la Santa Iglesia Apostólica Armenia, el cual expone decenas de hechos que demuestran que Ktrich Nersisyan ha excluido a la Santa Iglesia Apostólica Armenia del círculo canónico, con todas las consecuencias que esto conlleva”, sostuvo.
La situación en la Asamblea Nacional se tensó cuando Pashinyan se refirió al Catholicos por su nombre civil. Diputados de la oposición comenzaron a golpear las mesas y a gritar “¡Vehapar!”. Gegham Manukyan, de la facción Armenia, respondió: “Dejen en paz a Su Santidad”. Pashinyan contestó: “Ktrich Nersisyan debería dejar en paz a Su Santidad”.
Durante la sesión, Pashinyan también calificó al Catholicos en términos ofensivos.
“Su Santidad es un ser inmundo, un ser inmundo. Si no le molesta que un miembro de la Santa Sede tenga una vida sexual, repréndalo cuanto quiera. No hay otros métodos para tener un hijo, ni siquiera dentro de la Iglesia. Solo hay un método para tener un hijo, y ese son las relaciones sexuales”, dijo desde la tribuna parlamentaria.
El programa de Gobierno incluye un capítulo dedicado a la Iglesia, en el que se plantea que “se garantizará la destitución (jubilación) del jefe de facto de la Santa Iglesia Apostólica Armenia” y la elección de un vicario del Catholicosado de acuerdo con el procedimiento establecido.
Narek Karapetyan, de Armenia Fuerte, afirmó que las declaraciones de Pashinyan muestran que el problema central es la mención de Artsaj por parte de la Iglesia.
“Con respecto a Vehapar, dijo directamente que el problema radica en tocar el nombre de Artsaj, en mencionar el nombre de Artsaj”, sostuvo.
Ante una consulta periodística sobre si las acusaciones personales contra el Catholicos eran cuestiones secundarias, Karapetyan respondió: “Son herramientas para poder ejercer influencia política en nuestro centro espiritual”.
Pashinyan cerró su intervención con una defensa del programa 2026-2031, que incluye metas económicas, educativas, energéticas, tecnológicas y de infraestructura, entre ellas un crecimiento anual promedio del 6%, la creación de 125.000 puestos de trabajo, la construcción o reparación de 2.500 kilómetros de rutas y 40 puentes, la liberalización de visados con la Unión Europea, la expansión de la energía solar y la reducción de la pobreza en cinco puntos porcentuales.
“La República de Armenia, por lo tanto, entra en la etapa de su historia que denominamos la Cuarta República”, afirmó.