Nikol Pashinyan cuestionó a la madre que perdió tres dedos al defender a sus hijos de un soldado azerbaiyano: “Es una situación delictiva normal, hubieran esperado a que llegara la policía”

El primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, cuestionó el 7 de octubre ante la Asamblea Nacional la reacción de Ani Avetisyan, la mujer armenia que sufrió graves heridas al intentar proteger a sus hijos de un soldado azerbaiyano armado que ingresó ilegalmente a su vivienda en Shaki, provincia de Syunik, el 1º de octubre. Pashinyan sostuvo que la víctima debería haber esperado la intervención policial y describió el ataque como un incidente delictivo común, declaraciones que provocaron la reacción de la familia de Avetisyan, quien perdió tres dedos de una mano, sufrió lesiones en una pierna y deberá someterse a nuevas cirugías.
“El instinto maternal a veces es más fuerte que cualquier otra cosa, es comprensible, pero cuando llaman a la policía, recurren a la policía y luego tienen que esperar a que la policía actúe”, declaró Pashinyan durante la sesión de preguntas y respuestas entre el Gobierno y los diputados.
El Primer Ministro insistió en que la mujer no debería haber ingresado a su vivienda antes de que llegaran las fuerzas de seguridad, pese a que sus hijos se encontraban dentro de la propiedad con un militar azerbaiyano armado.
“Es una situación delictiva normal, y si hubieran esperado a que llegara la policía, lo más probable es que no hubiera pasado nada, absolutamente nada”, afirmó.
Las declaraciones se produjeron después de que trascendieran nuevos detalles sobre la gravedad del ataque cometido por Nasimi Musayev, un soldado azerbaiyano que abandonó una unidad militar desplegada en dirección a Lachín, cruzó ilegalmente la frontera armenia y llegó hasta una vivienda particular de Shaki.
Según relató Arpi Avetisyan, hermana de la víctima, el militar mantuvo como rehenes a dos de los hijos menores de Ani antes de que la mujer llegara a la casa desde Sisian.
La familia sostiene que, cuando Ani ingresó a la vivienda, encontró al soldado apuntando contra uno de sus hijos e intentó impedir que disparara. Durante el enfrentamiento recibió disparos que le provocaron la pérdida de tres dedos y graves lesiones en una pierna.
La mujer tuvo que someterse a una intervención quirúrgica compleja y, según su hermana, todavía tiene otras tres operaciones pendientes.
Arpi Avetisyan rechazó la interpretación del Primer Ministro sobre el episodio y cuestionó que se presentara al militar azerbaiyano como una persona extraviada que no tenía intención de atacar a la familia.
“Si estaba perdido, si no quería hacer daño, que se fuera y se entregara, en lugar de masacrar a su familia”, declaró a Radio Azatutyun.
La hermana de la víctima recurrió además a la ironía para responder a las declaraciones del jefe de Gobierno: “Quizás deberían haberla abrigado para que no tuviera frío”.
Según Arpi Avetisyan, Musayev permaneció dentro de la vivienda con los menores, utilizó ropa del hijo mayor de Ani e incluso intentó recargar su arma durante el enfrentamiento.
La familia también cuestionó las explicaciones de Pashinyan, quien había descartado la posibilidad de que el militar participara de una operación de sabotaje porque no opuso resistencia al momento de su detención y porque, según afirmó, el cargador de su arma estaba lleno.
Los familiares señalaron que esas circunstancias no explican los disparos efectuados dentro de la vivienda ni las graves heridas sufridas por Ani.
El caso también abrió cuestionamientos sobre la actuación de las autoridades armenias antes del ataque.
El 29 de septiembre, dos días antes del tiroteo, el Servicio de Seguridad Nacional de Armenia recibió una comunicación oficial de Azerbaiyán que advertía sobre la desaparición de un militar y la posibilidad de que hubiera cruzado ilegalmente la frontera.
Las autoridades armenias aseguraron que comenzaron las operaciones de búsqueda después de recibir la información. Sin embargo, Musayev permaneció sin ser localizado hasta el 1º de octubre, cuando ingresó en la vivienda de Shaki, disparó contra la mujer y escapó. Fue detenido posteriormente en otra propiedad de la misma localidad.
Durante su intervención parlamentaria, Pashinyan reconoció que las autoridades todavía desconocen cómo el soldado azerbaiyano logró ingresar en territorio armenio. Sostuvo que la investigación y el testimonio del propio militar deberán esclarecer las circunstancias del cruce fronterizo.
El ministro de Defensa, Suren Papikyan, admitió que existieron fallas en el operativo de seguridad.
“Hubo deficiencias, que tuvieron y tendrán consecuencias, pero podremos hablar de todas sus consecuencias después de la investigación oficial”, afirmó.
Sin embargo, el ministro también descartó que Musayev fuera un saboteador, aunque la investigación todavía no concluyó.
“En primer lugar, no opuso resistencia cuando las autoridades pertinentes de la República de Armenia lo detuvieron, lo cual indica que no era un saboteador”, sostuvo Papikyan.
La afirmación no despejó los interrogantes sobre cómo un militar extranjero armado pudo recorrer territorio armenio, ingresar en una vivienda particular y disparar contra una mujer sin haber sido localizado durante los dos días posteriores a la advertencia de Bakú.
En los días posteriores al ataque también se conoció la destitución del general de división David Sanamyan, quien se desempeñaba como subdirector del Servicio de Seguridad Nacional y tenía entre sus responsabilidades la coordinación y supervisión de las tropas de la Guardia Fronteriza. Las autoridades no confirmaron si su salida estuvo directamente relacionada con el caso.
Musayev permanece detenido y enfrenta acusaciones por cruce ilegal de frontera, contrabando de armas, lesiones graves mediante el uso de armas de fuego, circulación ilegal de armas y violación de domicilio.
La oposición parlamentaria también cuestionó al gobierno por las garantías de seguridad en Syunik y reclamó que el soldado azerbaiyano no fuera entregado a Bakú antes de cumplir una condena en Armenia.
Pashinyan respondió que el proceso judicial debe avanzar y que Musayev deberá cumplir al menos una parte de una eventual sentencia en territorio armenio.
“El caso debe ser investigado, se debe tomar una decisión, el veredicto debe tener fuerza legal y al menos parte de la condena debe cumplirse en Armenia”, declaró, sin precisar por qué solamente una parte.
El Primer Ministro también sostuvo que Armenia y Azerbaiyán mantienen un entendimiento para devolver a los militares que cruzan accidentalmente la frontera y que esa cuestión debe tratarse separadamente de los casos de prisioneros armenios detenidos en Azerbaiyán.
La explicación generó nuevos cuestionamientos porque Musayev no solamente cruzó ilegalmente la frontera, sino que está acusado de ingresar armado en una vivienda y provocar graves lesiones a una civil armenia.
Los familiares de los prisioneros armenios detenidos en cárceles azerbaiyanas reclamaron, por su parte, que las autoridades consideren la posibilidad de un intercambio que permita conseguir la liberación de los 19 armenios que permanecen cautivos.
“Me gustaría mucho que hubiera un intercambio, y también me gustaría mucho que entendieran que si nuestros cautivos no han hecho nada, pero han sido condenados a cadena perpetua en Azerbaiyán, entonces no puede ocurrir que un azerbaiyano venga y agreda a un residente pacífico, y que luego aten a un prisionero y lo devuelvan diciendo que se perdió. Eso no es cierto, ahora mismo la persona está luchando por su vida”, declaró a Radio Azatutyun un familiar de uno de los detenidos, bajo condición de anonimato.
Durante el debate parlamentario, Pashinyan también respondió con dureza a las preguntas de la oposición y sostuvo que los cuestionamientos sobre el episodio podrían provocar consecuencias si un militar armenio llegara a cruzar accidentalmente la frontera hacia Azerbaiyán.
El Primer Ministro calificó de provocadores a los diputados que insistieron con sus preguntas y los responsabilizó por el modo en que el incidente estaba siendo discutido públicamente.
La controversia se produjo mientras Ani Avetisyan continúa recuperándose de las heridas sufridas al intentar proteger a sus hijos y su familia reclama explicaciones sobre la actuación del soldado azerbaiyano y las circunstancias que permitieron que llegara armado hasta su vivienda.