Pesar por el fallecimiento de Karlen Poghosyan, colaborador de la comunidad armenia de Flores

La comunidad armenia de Flores y sus alrededores sufrió una importante pérdida por el fallecimiento de Karlen Poghosyan, quien durante más de veinte años fue un colaborador fundamental de la Iglesia Armenia Santa Cruz de Varak y del Colegio Armenio Arzruní.
Los directivos expresaron su profundo pesar y, a través de las redes sociales del Colegio Armenio Arzruní, difundieron un emotivo mensaje en el que destacaron su dedicación, su compromiso y su amor por los valores de la armenidad, y acompañaron en este difícil momento a su esposa, Asia, y a sus hijos, Gevorg y Harut.
“Karlen fue y será un símbolo de lucha y transmisión de la identidad armenia”, expresó la comunidad educativa y religiosa, que lo recordó también como custodio y responsable del cuidado de los distintos espacios de ambas instituciones.
Durante más de dos décadas, Poghosyan acompañó a directivos, docentes, estudiantes, familias y compañeros en las decisiones y tareas cotidianas del colegio y de la iglesia. Su fallecimiento, señalaron, deja “un enorme vacío” entre quienes compartieron con él esos años de trabajo y compromiso comunitario.
Este año había recibido la distinción de ser ungido padrino de la Iglesia Santa Cruz de Varak, un reconocimiento que aceptó “con honor y humildad” y que coronó su trayectoria al servicio de la institución.
Poghosyan había sido combatiente y mantenía un fuerte vínculo con Artsaj. En memoria de su hermano caído en la guerra, donó el mástil destinado a la bandera de Artsaj, instalado en la institución.
“Fue un luchador incansable, una admirable persona de bien que dejó un legado ejemplar a sus hijos y a su familia”, destacó el mensaje.
La Comisión Dirctiva del Colegio Armenio Arzruni y de la Iglesia Armenia Santa Cruz de Varak concluyó su despedida con unas palabras dirigidas a quien consideran una figura insustituible de su historia reciente: “¡Querido Karlen, misión cumplida! Que tu alma descanse en paz”.