Recep Tayyip Erdogan rechazó el reconocimiento del Genocidio Armenio por parte del gobierno de Israel: “Nuestra historia está libre de genocidio”

30 de junio de 2026

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, rechazó el 30 de junio la decisión del gobierno de Israel de avanzar en el reconocimiento oficial del Genocidio Armenio y respondió con acusaciones contra Israel por la ofensiva en Gaza, después de que el gabinete israelí aprobara por unanimidad una propuesta que todavía debe ser tratada por la Knesset.

“No prestamos absolutamente ninguna atención a las calumnias contra nuestro país por parte de esta red criminal, que tiene en sus manos la sangre de 73.000 personas inocentes de Gaza, en su mayoría niños y mujeres”, afirmó Erdogan en un discurso televisado tras una reunión del gabinete turco.

“Nuestra historia está libre de genocidio, masacres, opresión y colonialismo”, fueron las declaraciones negacionistas del Presidente turco.

La declaración de Erdogan se produjo después de que el gobierno de Israel aprobara el domingo la propuesta del ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Sa’ar, para reconocer oficialmente el Genocidio Armenio, cometido por el Imperio Otomano contra el pueblo armenio entre 1915 y 1923. La iniciativa aún debe ser aprobada por el Parlamento israelí.

El ministro israelí Gideon Sa’ar, impulsor de la propuesta, había declarado que el Genocidio Armenio “sigue siendo hasta el día de hoy objeto de una campaña institucionalizada de negación y minimización” por parte del gobierno turco, a pesar de la documentación histórica existente.

Sa’ar también afirmó que el reconocimiento constituye un deber moral e histórico de Israel. “Nunca es tarde para hacer lo correcto”, sostuvo durante la reunión del Consejo de Ministros israelí en la que se aprobó la resolución.

El canciller israelí recordó que el Genocidio Armenio comenzó el 24 de abril de 1915 con el arresto, la deportación y el asesinato de cientos de clérigos, líderes e intelectuales armenios en Constantinopla. También señaló que, tras la eliminación de la dirigencia comunitaria armenia, el gobierno otomano inició “la eliminación sistemática de la población armenia”.

La decisión israelí se produjo en medio del deterioro de las relaciones entre Israel y Turquía, que fueron aliados cercanos durante décadas pero profundizaron sus tensiones desde la llegada de Erdogan al poder y, especialmente, por las guerras en Gaza, Líbano e Irán.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Turquía ya había rechazado la medida israelí el domingo y la calificó como una decisión de motivación política. Ankara acusó al gobierno de Benjamin Netanyahu de intentar desviar la atención de las denuncias por sus acciones contra la población palestina y del proceso abierto ante la Corte Internacional de Justicia por presunto genocidio en Gaza.

“El gobierno israelí, que perpetra sistemáticamente atrocidades contra el pueblo palestino a la vista del mundo y está siendo juzgado en la Corte Internacional de Justicia por genocidio contra el pueblo de Gaza, pretende encubrir sus propios crímenes con la resolución de motivación política que adoptó en relación con los sucesos de 1915”, sostuvo la Cancillería turca.

El texto evitó utilizar la denominación Genocidio Armenio y se refirió al exterminio como “los sucesos de 1915”, una fórmula habitual del Estado turco para negar el carácter genocida de los crímenes cometidos contra el pueblo armenio.

El primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, evitó responder directamente a la decisión israelí y planteó que el tema no debe ser utilizado como instrumento político.

“No vemos la necesidad de responder porque creemos que abstenerse de entrar en la cuestión de la instrumentalización del Genocidio Armenio redunda en interés de la República de Armenia”, declaró Pashinyan.

Compartir: