Una diputada de Nikol Pashinyan pidió no reclamar por los prisioneros armenios para no “dañar la reputación de Azerbaiyán”

La diputada armenia Maria Karapetyan, integrante del gobernante partido Contrato Civil del primer ministro Nikol Pashinyan, afirmó el 10 de septiembre durante una reunión extraordinaria de la Comisión Permanente de Relaciones Exteriores de la Asamblea Nacional de Armenia que los reclamos por los prisioneros armenios detenidos en Bakú debían realizarse de manera que no dieran la impresión de buscar dañar la reputación internacional de Azerbaiyán, con el objetivo de facilitar su regreso a Armenia.
Según informó The Armenian Report, las declaraciones se produjeron durante la reunión en la que los diputados analizaron el nombramiento de Karapetyan como vicepresidenta de la comisión. La legisladora de Armenia Fuerte Suzanna Avetisyan le preguntó qué acciones realizó como parlamentaria para conseguir la liberación de los armenios encarcelados en Azerbaiyán.
“No hubo una sola reunión internacional durante el período anterior en la que no planteáramos la urgencia de conseguir el regreso de los cautivos retenidos en Bakú”, declaró Karapetyan.
La diputada sostuvo que las conversaciones sobre los prisioneros debían desarrollarse con cautela. “Nuestro objetivo es llevar a cabo esas conversaciones con la mayor calma posible, de manera que ayude a que estas personas regresen a casa, en lugar de plantear el tema de forma que dé la impresión de que estamos intentando dañar la reputación de Azerbaiyán”, afirmó.
Avetisyan también consultó a Karapetyan sobre una reciente petición de Veronica Zonabend, esposa de Ruben Vardanyan, quien permanece encarcelado en Azerbaiyán. Zonabend solicitó al secretario del Consejo de Seguridad Nacional, Alen Simonyan, que la llevara consigo en caso de viajar a Bakú para poder ver a su esposo.
Karapetyan rechazó la posibilidad de centrar los esfuerzos en conseguir visitas y sostuvo que Armenia debía mantener como prioridad la liberación de los detenidos. “No debemos intentar normalizar la situación ni organizar visitas”, declaró. “Es mejor mantener la postura de que exigimos su pronta liberación”.
La legisladora advirtió que solicitar concesiones menores podría permitir que Azerbaiyán las presentara como avances mientras los prisioneros continuaran detenidos. “Debemos centrarnos en traer a estas personas a casa”, afirmó.
Al finalizar el debate, la comisión eligió a Karapetyan como vicepresidenta por cuatro votos a favor y tres en contra.
Las declaraciones provocaron críticas de la exdiputada armenia Naira Zohrabyan, quien cuestionó la preocupación expresada por Karapetyan respecto de la imagen internacional de Azerbaiyán.
“¡Qué sensibilidad tan notable hacia los caníbales! No he visto tanta ternura hacia sus propios compatriotas”, declaró Zohrabyan a Hraparak.
Tras la reunión, Zohrabyan sostuvo ante The Armenian Report que Karapetyan mostró mayor preocupación por la imagen de Azerbaiyán que por los armenios encarcelados en ese país. También recordó la participación previa de la diputada en una celebración de Novruz junto a azerbaiyanos.
“Aconsejo a la gente que vuelva a ver el emotivo baile de esa mujer durante las celebraciones de Novruz en Azerbaiyán y que escuche sus felicitaciones con motivo de la festividad”, dijo Zohrabyan. “Eso debería considerarse junto con su actual preocupación por la reputación de Azerbaiyán, y creo que después de eso no quedarán dudas”.
La exdiputada también cuestionó la importancia que Karapetyan otorgó a la reputación internacional de Bakú. “A Azerbaiyán no le importa su reputación”, afirmó.
Zohrabyan recordó declaraciones que atribuyó al presidente azerbaiyano Ilham Aliyev sobre las instituciones europeas y sostuvo que las autoridades de Bakú desestimaron en reiteradas oportunidades las críticas internacionales. “Hemos llegado al punto en que un miembro de la Asamblea Nacional de Armenia se preocupa por un país como Azerbaiyán”, concluyó.
La exlegisladora contrastó además las palabras de Karapetyan con el lenguaje utilizado por las autoridades azerbaiyanas contra los exdirigentes políticos y militares de la República de Artsaj (Nagorno Karabaj) encarcelados en Bakú, a quienes Azerbaiyán presentó como separatistas y criminales.
Zohrabyan también responsabilizó a quienes votaron por Contrato Civil. “Quienes votaron por Contrato Civil ahora están, en efecto, firmando declaraciones como esta: que debemos hablar con calma sobre los cautivos para no dañar la reputación de Bakú”, dijo.
La exdiputada aseguró que escuchó personalmente a Aliyev restar importancia a las instituciones internacionales durante una aparición en Estrasburgo y cuestionó la política del gobierno armenio respecto de los derechos humanos y Azerbaiyán.
Según Zohrabyan, Bakú comenzó a utilizar acontecimientos internos de Armenia para responder a las acusaciones de autoritarismo contra el gobierno azerbaiyano. Como ejemplo, mencionó referencias desde Azerbaiyán a la detención del exdiputado armenio Aregnaz Manukyan y a comparaciones con las condiciones de comunicación con sus familias de los armenios encarcelados en Bakú. “Entonces, ¿quién de los dos es más autoritario?”, planteó.
Consultada sobre las acusaciones de algunos críticos del gobierno acerca de una posible influencia de Bakú sobre legisladores de Contrato Civil por sus posiciones hacia Azerbaiyán, Zohrabyan rechazó esa interpretación. “Tampoco les falta financiación en Armenia”, dijo. “Creo que simplemente piensan así; así son. Siempre han pensado así”.
Zohrabyan vinculó esas posiciones con la trayectoria en organizaciones de la sociedad civil y programas de construcción de paz armenio-azerbaiyanos de algunas figuras del oficialismo antes de ingresar al gobierno.
La exdiputada aclaró que no se oponía a la paz entre Armenia y Azerbaiyán y sostuvo que ambos países debían encontrar una forma de coexistencia. “No podemos trasladar a Armenia fuera de la región, y Azerbaiyán tampoco puede hacerlo”, declaró.
Sin embargo, cuestionó que ese proceso pudiera separarse de las declaraciones y políticas de las autoridades azerbaiyanas. “Cuando funcionarios de alto nivel en Azerbaiyán afirman que Armenia es un Estado terrorista y que debe hacerse todo lo posible para borrar el nombre de "Armenia" de la región, me resulta difícil comprender ese tipo de paz”, concluyó.