El Gobierno de Israel aprobó por unanimidad el reconocimiento del Genocidio Armenio y enviará la resolución a la Knesset

El Gobierno de Israel aprobó por unanimidad el 28 de junio la propuesta del ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Sa’ar, para reconocer oficialmente el Genocidio Armenio, una decisión inédita en la política exterior israelí que será enviada a la Knesset para su votación definitiva.
“Nunca es tarde para hacer lo correcto”, afirmó Sa’ar durante la reunión del Consejo de Ministros en la que se trató la resolución.
El canciller israelí sostuvo que la decisión constituye “el reconocimiento formal por parte de Israel del genocidio cometido contra el pueblo armenio durante el colapso del Imperio Otomano”.
“El Genocidio Armenio comenzó el 24 de abril de 1915 con el arresto, la deportación y el asesinato de cientos de clérigos, líderes e intelectuales armenios en Constantinopla”, señaló Sa’ar.
El Ministro recordó que, tras la eliminación de los líderes comunitarios, el gobierno otomano inició “la eliminación sistemática de la población armenia”. En su declaración, describió que los hombres fueron reclutados para trabajos forzados y luego asesinados, mientras que mujeres, niños y ancianos fueron expulsados de sus hogares y enviados a marchas de la muerte por el desierto sirio.
“Fueron expuestos a asesinatos en masa, violaciones y hambruna y sed deliberadas, lo que finalmente provocó la muerte de aproximadamente 1,5 millones de personas y la destrucción de miles de años de patrimonio cultural e histórico en la región de Anatolia”, afirmó.
Sa’ar también denunció la política negacionista del Estado turco frente al Genocidio Armenio. “A pesar de la extensa e inequívoca documentación histórica, el Genocidio Armenio sigue siendo hasta el día de hoy objeto de una campaña institucionalizada de negación, minimización, incluyendo una reescritura manipuladora de la historia, principalmente por parte del gobierno turco”, sostuvo.
El canciller afirmó que existe una convicción ampliamente extendida sobre el carácter genocida de los crímenes cometidos por el Imperio Otomano contra los armenios. “Existe la creencia generalizada de que el Imperio Otomano cometió crímenes que constituyen genocidio de manera sistemática, con el objetivo de destruir al pueblo armenio”, declaró.
En su presentación, Sa’ar recordó que 32 países reconocieron el Genocidio Armenio, entre ellos Estados Unidos, Italia, Argentina, Brasil, Alemania, Francia, Polonia, República Checa, Canadá, Rusia, Grecia, Chipre, el Vaticano, Líbano y Siria.
“La mayoría lo hizo mediante resoluciones de sus respectivas cámaras legislativas. Una minoría, mediante legislación, como en Argentina, Uruguay y Francia”, explicó.
El ministro también mencionó antecedentes dentro de Israel, entre ellos declaraciones del primer ministro Benjamin Netanyahu y del entonces canciller Yisrael Katz, así como una decisión de la Organización Sionista de reconocer el Genocidio Armenio hace aproximadamente una década.
Sa’ar recordó además que la Comisión de Educación, Cultura y Deportes de la Knesset, presidida por el diputado Mergi, anunció en 2016 su reconocimiento del Genocidio Armenio e instó al gobierno y al Parlamento israelí a adoptar la misma postura.
“En aquel entonces no sucedió. Creo que ha llegado el momento de que Israel, como Estado judío, acepte formalmente esta posición”, afirmó.
El Canciller sostuvo que la demora en el reconocimiento no debe impedir la adopción de la decisión. “En este momento, la pregunta de por qué no ha sucedido aún me resulta menos importante. Nunca es tarde para hacer lo correcto. Es importante que lo hagamos ahora para que no se nos siga preguntando en diversos ámbitos por qué lo evitamos”, expresó.
“Este es un deber tanto moral como histórico. Y, en mi opinión, no hay ninguna razón de peso para evitarlo”, agregó.
Sa’ar negó que la decisión constituya una represalia contra Turquía por el deterioro de las relaciones con Israel. “Esto no es un ‘acto de represalia’ por la hostilidad manifiesta, junto con la terrible retórica y las acciones hostiles del liderazgo de Erdogan hacia Israel”, afirmó.
“Además, el hecho de que Turquía promueva narrativas falsas contra Israel no la exime de la verdad histórica”, añadió.
El ministro informó además que recibió una carta de agradecimiento de la Iglesia Armenia y de la comunidad armenia de Jerusalén.
Sa’ar destacó la dimensión global de la diáspora armenia, compuesta por aproximadamente 7 u 8 millones de personas, y recordó que sus comunidades más importantes se formaron principalmente después del Genocidio Armenio. Mencionó centros significativos en Estados Unidos, Rusia, Francia, Líbano, Irán, Argentina y Brasil.
“En Israel, existe una comunidad de miles de personas, la mayoría de ellas en el Barrio Armenio de Jerusalén”, señaló.
El anuncio tuvo repercusión en Argentina. El abogado y dirigente político Carlos Maslatón celebró la decisión y afirmó que “queda expedita la vía para que el Parlamento de Israel reconozca finalmente el genocidio perpetrado contra los armenios por parte del Imperio Otomano entre 1915 y 1923”.
“La declaración desde Jerusalem debió haber sido emitida hace 50 años, pero negocios con Turquía y prejuicios de carácter militar lo impidieron”, sostuvo Maslatón.
“Era obligación moral judía solidarizarse con Armenia por el exterminio sufrido, sin condiciones y sin considerar siquiera cualquier postura de Ereván en relación a Israel y el Medio Oriente”, agregó.
Maslatón también pidió disculpas al pueblo armenio por la demora israelí en adoptar una posición oficial. “Como judío, reitero mis disculpas al pueblo armenio disperso en tantos países por esta demora inexcusable de Israel. Siempre los acompaño en la memoria por el millón y medio masacrado por los turcos y especialmente en cada 24 de abril”, expresó.
La resolución aprobada por el Gobierno israelí será presentada ahora ante la Knesset, que deberá votar si convierte el reconocimiento del Genocidio Armenio en una posición oficial del Estado de Israel.
El fallido reconocimiento oficial del Genocidio Armenio por parte de Israel
Durante las últimas décadas, el Parlamento israelí, Knesset, debatió en numerosas ocasiones el tema sin llegar a una resolución vinculante. En 2011 se realizó un debate abierto y en 2016 la Comisión de Educación aprobó una declaración simbólica de reconocimiento. En 2018 se había programado una votación en el pleno, apoyada por más de 50 diputados, que finalmente fue cancelada por decisión del gobierno de Netanyahu. En 2021 se presentó un proyecto de ley en el Parlamento (Knesset) para reconocer oficialmente el Genocidio Armenio.
En distintas oportunidades, legisladores y funcionarios israelíes expresaron la necesidad de un reconocimiento oficial. El expresidente Reuven Rivlin afirmó que Israel, como nación que sufrió el Holocausto, tenía la obligación moral de reconocer el Genocidio Armenio. Líderes como Yair Lapid también reclamaron sin éxito que el Estado adoptara una postura clara. La posición oficial de los sucesivos gobiernos se limitó a hablar de una “tragedia” o de un “terrible sufrimiento”, sin emplear el término “genocidio”.
El reconocimiento de Netanyahu se produjo mientras enfrenta un proceso judicial internacional, ya que la Corte Penal Internacional emitió en 2024 una orden de arresto en su contra por presuntos crímenes de guerra cometidos en la Franja de Gaza.
Durante la guerra de 2020 desatada por Azerbaiyán, apoyada por Turquía, contra las Repúblicas de Artsaj (Nagorno Karabaj) y Armenia, Israel operó como proveedora de armamento a Bakú. Según informes internacionales, gran parte de los drones y sistemas de misiles utilizados por el ejército azerbaiyano provenían de empresas israelíes, que mantuvieron envíos durante el conflicto pese a los numerosos crímenes de guerra cometidos por el Ejército azerbaiyano y denunciados por organismos internacionales de derechos humanos. El Ministerio de Relaciones Exteriores armenio convocó entonces al embajador de Israel en Ereván para protestar formalmente por el suministro de armas.