El primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu contra al presidente de Turquía Recep Tayyip Erdogan en la ONU: “Niega el Genocidio Armenio”

24 de septiembre de 2026

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, acusó el 24 de septiembre al presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, de negar el Genocidio Armenio durante su discurso ante el 81º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, en medio del enfrentamiento entre ambos gobiernos y dos meses después de que Netanyahu bloqueara una votación en la Knesset para avanzar con el reconocimiento oficial del Genocidio Armenio por pedido de Azerbaiyán.

“Erdogan es un tirano. También da refugio a líderes terroristas de Hamás. Ha asesinado a miles de civiles kurdos. Niega el Genocidio Armenio. Encarcela a periodistas y líderes de la oposición”, declaró Netanyahu desde el podio de las Naciones Unidas.

El primer ministro israelí también acusó a Erdogan de ocupar ilegalmente el norte de Chipre, actuar contra Grecia y buscar ampliar la influencia turca sobre Siria. Las declaraciones formaron parte de un tramo de su discurso dedicado a cuestionar a Turquía y a su presidente.

La intervención ocurrió dos días después del discurso de Erdogan ante la Asamblea General, en el que el presidente turco centró parte de su exposición en la situación de Gaza y volvió a cuestionar las acciones militares de Israel.

La mención del Genocidio Armenio se produjo además en un contexto particular de la política israelí. El 30 de junio, el ministro de Asuntos Exteriores Gideon Sa’ar comunicó ante la Knesset que el gobierno había decidido reconocer el Genocidio Armenio. “Estamos hablando de un genocidio estremecedor que tuvo lugar hace más de 100 años” y que provocó la muerte de aproximadamente un millón y medio de personas, declaró entonces. Sa’ar sostuvo que la decisión constituía el reconocimiento formal por parte del gobierno israelí y anunció que posteriormente sería llevada al pleno del Parlamento.

Sin embargo, la votación parlamentaria no se realizó. El 20 de julio, una investigación de Haaretz reveló que Netanyahu bloqueó el tratamiento después de que Hikmet Hajiyev, asesor de política exterior del presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, se comunicara con la oficina del primer ministro israelí. El gobierno de Israel informó posteriormente a las autoridades azerbaiyanas que el tema había sido retirado de la agenda de la Knesset.

La oficina de Sa’ar negó entonces que la votación hubiera sido cancelada por una intervención de Netanyahu, aunque no brindó otra explicación sobre la falta de tratamiento parlamentario. “Existe una decisión del gobierno [de reconocer el genocidio], y fue aprobada por unanimidad. No cambiará, y ese es el hecho importante e histórico”, sostuvo.

El episodio ocurrió después de que Azerbaiyán manifestara públicamente su rechazo al reconocimiento israelí. Bakú mantiene una alianza estratégica con Israel y respaldó históricamente la posición de Turquía contra el reconocimiento internacional del Genocidio Armenio.

El fallido reconocimiento oficial del Genocidio Armenio por parte de Israel

Durante las últimas décadas, el Parlamento israelí, Knesset, debatió en numerosas ocasiones el tema sin llegar a una resolución vinculante. En 2011 se realizó un debate abierto y en 2016 la Comisión de Educación aprobó una declaración simbólica de reconocimiento. En 2018 se había programado una votación en el pleno, apoyada por más de 50 diputados, que finalmente fue cancelada por decisión del gobierno de Netanyahu. En 2021 se presentó un proyecto de ley en el Parlamento (Knesset) para reconocer oficialmente el Genocidio Armenio.

En distintas oportunidades, legisladores y funcionarios israelíes expresaron la necesidad de un reconocimiento oficial. El expresidente Reuven Rivlin afirmó que Israel, como nación que sufrió el Holocausto, tenía la obligación moral de reconocer el Genocidio Armenio. Líderes como Yair Lapid también reclamaron sin éxito que el Estado adoptara una postura clara. La posición oficial de los sucesivos gobiernos se limitó a hablar de una “tragedia” o de un “terrible sufrimiento”, sin emplear el término “genocidio”.

El reconocimiento de Netanyahu se produjo mientras enfrenta un proceso judicial internacional, ya que la Corte Penal Internacional emitió en 2024 una orden de arresto en su contra por presuntos crímenes de guerra cometidos en la Franja de Gaza.

Durante la guerra de 2020 desatada por Azerbaiyán, apoyada por Turquía, contra las Repúblicas de Artsaj (Nagorno Karabaj) y Armenia, Israel operó como proveedora de armamento a Bakú. Según informes internacionales, gran parte de los drones y sistemas de misiles utilizados por el ejército azerbaiyano provenían de empresas israelíes, que mantuvieron envíos durante el conflicto pese a los numerosos crímenes de guerra cometidos por el Ejército azerbaiyano y denunciados por organismos internacionales de derechos humanos. El Ministerio de Relaciones Exteriores armenio convocó entonces al embajador de Israel en Ereván para protestar formalmente por el suministro de armas.

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