Por pedido de Azerbaiyán, Israel suspendió el reconocimiento del Genocidio Armenio

El gobierno de Israel retiró de la agenda de la Knesset la votación sobre el reconocimiento del Genocidio Armenio tras presiones de Azerbaiyán sobre el primer ministro Benjamin Netanyahu, según informó el diario israelí Haaretz, luego de que el mes pasado el Ejecutivo israelí aprobara por unanimidad una resolución para reconocer oficialmente el crimen perpetrado contra el pueblo armenio en el Imperio Otomano.
Según Haaretz, Netanyahu bloqueó la votación impulsada por el ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Sa’ar, después de que Hikmet Hajiyev, asesor del presidente azerbaiyano Ilham Aliyev, se comunicara con la oficina del primer ministro israelí.
El periódico israelí informó que, posteriormente, el gobierno de Israel comunicó a las autoridades azerbaiyanas que el tema había sido retirado de la agenda de la Knesset.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel, consultado por Haaretz, negó que la votación hubiera sido cancelada por intervención de Netanyahu, aunque no ofreció otra explicación. Sa’ar se limitó a recordar que el gobierno había adoptado la decisión por unanimidad, sin aclarar por qué el reconocimiento no llegó al Parlamento.
La decisión se produjo después de la reacción pública de Azerbaiyán contra el reconocimiento israelí del Genocidio Armenio. A comienzos del mes pasado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Azerbaiyán condenó la medida y pidió que fuera reconsiderada.
Bakú sostuvo que la decisión distorsionaba “los hechos históricos que rodearon los sucesos de 1915” y afirmó que no contribuiría a la reconciliación, sino que profundizaría las divisiones existentes y socavaría los esfuerzos para alcanzar una paz y estabilidad duraderas en la región.
Haaretz también recordó que el medio azerbaiyano Haqqin.az publicó diez días antes un artículo en el que aseguró que Israel había tomado nota de las preocupaciones de Azerbaiyán. Según ese medio, “la postura de Azerbaiyán fue comunicada a funcionarios israelíes, quienes bloquearon la iniciativa”.
El artículo de Haqqin.az sostuvo además que los esfuerzos de Bakú no solo habían “suspendido” la decisión por el momento, sino que también habían incluido medidas para impedir que el tema fuera reactivado en el futuro.
Según Haaretz, la suspensión de la votación se inscribe en un contexto de relaciones estratégicas entre Israel y Azerbaiyán. En los últimos años, Tel Aviv consideró a Bakú uno de sus socios más importantes en la región y a nivel internacional. Durante el conflicto entre Armenia y Azerbaiyán, Israel suministró armas a Azerbaiyán.
El periódico israelí también mencionó que, pese al retiro del reconocimiento del Genocidio Armenio de la agenda parlamentaria, Azerbaiyán envió recientemente otra señal de posible enfriamiento en sus relaciones con Israel: la visita a Bakú del primer ministro palestino Mohammad Mustafa, recibido por Aliyev en su residencia.
Tras esa reunión, la presidencia azerbaiyana informó que Bakú apoya la creación de un Estado palestino con Jerusalén Este como capital y utilizó en su comunicado en inglés la denominación “Al-Quds al-Sharif”, el nombre árabe tradicional de Jerusalén. Azerbaiyán también remarcó que continúa brindando asistencia a los palestinos, incluso mediante la construcción de una escuela secundaria en Cisjordania.
El intento de reconocimiento del Genocidio Armenio por parte de Israel se había producido en medio de un fuerte deterioro de las relaciones entre Ankara y Tel Aviv, con Turquía acusando al gobierno de Netanyahu de cometer genocidio en Gaza.
El primer ministro Nikol Pashinyan, había declarado: “No vemos la necesidad de responder, porque creemos que no involucrarse en el tema de la instrumentalización del Genocidio Armenio redunda en interés de la República de Armenia”.
El fallido reconocimiento oficial del Genocidio Armenio por parte de Israel
Durante las últimas décadas, el Parlamento israelí, Knesset, debatió en numerosas ocasiones el tema sin llegar a una resolución vinculante. En 2011 se realizó un debate abierto y en 2016 la Comisión de Educación aprobó una declaración simbólica de reconocimiento. En 2018 se había programado una votación en el pleno, apoyada por más de 50 diputados, que finalmente fue cancelada por decisión del gobierno de Netanyahu. En 2021 se presentó un proyecto de ley en el Parlamento (Knesset) para reconocer oficialmente el Genocidio Armenio.
En distintas oportunidades, legisladores y funcionarios israelíes expresaron la necesidad de un reconocimiento oficial. El expresidente Reuven Rivlin afirmó que Israel, como nación que sufrió el Holocausto, tenía la obligación moral de reconocer el Genocidio Armenio. Líderes como Yair Lapid también reclamaron sin éxito que el Estado adoptara una postura clara. La posición oficial de los sucesivos gobiernos se limitó a hablar de una “tragedia” o de un “terrible sufrimiento”, sin emplear el término “genocidio”.
El reconocimiento de Netanyahu se produjo mientras enfrenta un proceso judicial internacional, ya que la Corte Penal Internacional emitió en 2024 una orden de arresto en su contra por presuntos crímenes de guerra cometidos en la Franja de Gaza.
Durante la guerra de 2020 desatada por Azerbaiyán, apoyada por Turquía, contra las Repúblicas de Artsaj (Nagorno Karabaj) y Armenia, Israel operó como proveedora de armamento a Bakú. Según informes internacionales, gran parte de los drones y sistemas de misiles utilizados por el ejército azerbaiyano provenían de empresas israelíes, que mantuvieron envíos durante el conflicto pese a los numerosos crímenes de guerra cometidos por el Ejército azerbaiyano y denunciados por organismos internacionales de derechos humanos. El Ministerio de Relaciones Exteriores armenio convocó entonces al embajador de Israel en Ereván para protestar formalmente por el suministro de armas.